La mayoría de las relaciones sentimentales a comienzan plagadas de simpatía y amabilidad.  En el inicio, en la etapa de la “luna de miel” de la relación, es difícil determinar con qué tipo de persona estamos saliendo. Tanto tu como tu pareja seréis cautelosos, e intentaréis obtener la mayor cantidad de información posible sobre la otra persona, sin llegar a parecernos a 007.

Este hecho cobra muchísima más importancia cuando hemos contactado con esa persona en la red mediante una web de citas, ya que en ese momento no conoceremos nada de su entorno próximo, siendo un escenario ideal para las potenciales parejas tóxicas, que se cuidarán muy bien de solamente mostrarnos su “cara A”.

 

Hay una variedad de personas tóxicas con las que podemos encontrarnos hoy día, algunas de ellas son fáciles de identificar y evitar. Nadie en su sano juicio saldría con una persona que parece demente o abusiva. El problema es que esto no siempre es tan evidente, y  algunos individuos saben esconder muy bien las anormalidades o trastornos de sus personalidades y conductas.

 

A este hecho se le añade el “problema” del enamoramiento en el que generalmente estaremos inmersos.

Pese a que estar enamorados se trata una experiencia universalmente deseada, cuando estamos enamorados perdemos muchísima capacidad lógica y de análisis.

 

Resultado: Somos poco objetivos y realistas, tendemos a idealizar a la nueva pareja, y minimizamos los posibles aspectos negativos que esa relación pueda acarrearnos.

 

En medio de todo este cóctel de emociones, resulta complicado saber si la persona que tenemos delante nos está mostrando su verdadera cara, o por el contrario, se trata de un individuo tóxico, experimentado manipulador que se está comenzando a introducir peligrosamente en nuestra vida.

Cuando nos involucramos con una persona tóxica, generalmente a las pocas semanas ya comienzan a aparecer ciertas conductas sospechosas, como pueden ser cancelación de citas a última hora, discusiones explosivas por motivos insignificantes, sensación de poca transparencia…

 

He comprobado, que si bien cada pareja es diferente, se repiten ciertos comportamientos. Esto es debido a que la finalidad última de las personas manipuladoras es ganar poder sobre ti utilizando la mínima cantidad de recursos.

 

Obviamente te ofrecerá su atractiva máscara para encandilarte, pero su mentalidad y verdaderas intenciones se dejarán ver en ciertas ocasiones.

 

Es lo que llamo Banderas Rojas.

 

Son pequeñas alertas en el cuadro de mandos de la relación. Señales parpadeantes de que podemos estar con una persona potencialmente tóxica. De igual manera cuando vamos conduciendo y se enciende en el salpicadero del coche un testigo, deberemos evaluar la situación, valorando si solamente aminoramos la marcha y observamos cómo responde el vehículo, o si por el contrario nos detenemos de inmediato.

 

Esta calibración te corresponderá hacerla a ti. Solamente tú habrás vivido esa situación de primera mano, y conocerás todas las circunstancias que la rodean. Algunas de estas “alarmas” pueden ser justificables en una persona no tóxica, en un determinado momento.

Otras banderas quizá no aparezcan nunca en el tipo de relación que tú tienes, cada persona tóxica tiene su “modus operandi” y generalmente lo repiten con cada persona nueva que conocen.

 

Mi consejo personal es el siguiente: si existen 3 o más comportamientos de los descritos en la lista de manera repetida, debes considerar seriamente la posibilidad de que tu pareja sea tóxica.

 

A partir de aquí, tu decidirás si continuas con ella, o decides dejar la relación. Es algo muy personal, pero si las conductas son constantes e incluso van a peor, es importante que tomes conciencia del problema.

Involucrarte a largo plazo con una persona tóxica y manipuladora traerá angustia, ansiedad y tristeza a tu vida. Ellos siempre acaban ganando y tú perdiendo.

 

A continuación aquí tienes las 33 banderas rojas más comunes:

 

1.- Te dicen “Te quiero” al poco tiempo de haberte conocido.

Un clásico muy utilizado por las personas manipuladoras. Saben en qué momento aplicarlo, bien para arreglar las cosas después de una pelea, bien para afianzar el enganche en la luna de miel.

 

En menos de unas pocas semanas de romance, puedes escuchar de su boca que eres el amor de su vida, que quieren estar contigo para siempre, vivir juntos y casarse contigo.

 

Son palabras que todos ansiamos que salgan de la persona que nos tiene enamorados, por lo que cuando llegan nos resistimos a cuestionar su certeza.

 

Para poder decir a otra persona un “Te quiero” sólido y coherente, deberemos haber vivido con ella diversas experiencias (tanto positivas como negativas), a lo largo del tiempo.

 

Como dice el refrán, en los largos recorridos es donde sabe el jinete hasta donde puede confiar en su caballo.

 

El verdadero amor, se cocina a fuego lento, pero siempre es tentador creer que realmente esa persona nos está diciendo la verdad. Con ello pueden sembrar en nuestra cabeza este peligroso pensamiento:

“Como me dice que me quiere y que no puede vivir sin mi, voy a aguantar sus abusos, sus faltas de respeto, que intente cambiar mi persona y que me haga sentir mal por ser como soy, que alimente más y más mi inseguridad…hasta el punto en que no me sienta capaz de dejar la relación”.

 

2.- Nunca antes me habia sentido tan bien como contigo ahora.

Es una variante del clásico “Te quiero”, basada en la técnica del halago.

Si logran convencerte de ello, pensarás que vuestra relación es tremendamente especial, una casualidad entre un millón. También utilizan mucho el término “almas gemelas”.

 

El pensamiento que generarán en ti será

“He tenido la tremenda suerte de encontrar a mi alma gemela, esto no es nada fácil hoy en día, por lo tanto debo tolerar ciertas conductas abusivas hacia mi persona, pues de lo contrario desaprovecharía la tremenda suerte que he tenido de encontrar a esta persona especial”.

 

Si crees firmemente que has encontrado un chollo, sentimentalmente hablando, estarás más dispuesto a soportar abusos hacia tu persona que de otra manera no tolerarías.

Desgraciadamente, este es un argumento que repiten una y otra vez con cada persona que se involucra con ellos. El mismo despliegue que está realizando contigo lo hizo con la persona anterior a ti y lo hará con la siguiente.

 

3.- Halagos excesivos hacia tu persona.

Se trata de una de las habilidades del manipulador más interesantes. Lo sabe hacer muy bien. Encontrará eso que te haga sentir especial para ganar tu confianza. No te dejes llevar por aquellos que halagan tan fácilmente a las personas sin conocerlas, porque no será con motivos desinteresados.

Recibirás regalos, muchas promesas, gestos bonitos y mucha atención, sobre todo en la fase de luna de miel.

 

Llegarás a creer que son lo mejor que te ha pasado en tu vida, pero recuerda la frase “es tan bueno que parece mentira” porque lo más probable es que sea así, una mentira.

Puedes estar tan encandilado/a con esta demostración de afecto espontánea, de compromiso instantáneo y de planes para el futuro inmediatos, que a lo mejor no te das cuenta de lo más importante: ¡No tiene fundamento!

 

4.- Los favores “incondicionales”.

Al principio, el manipulador suele ayudar en todo lo que puede, como si fuera algo compulsivo, que no puede detener.

Te complacerá, te ayudará en tus problemas, te llevará al trabajo, te arreglará algo en casa. Pero espera, porque sabrán pedir cuentas en el momento adecuado, porque sólo es una estrategia. Los regalos y los favores nunca fueron 100% desinteresados, simplemente eran una inversión que pensaban recuperar con creces.

 

5.- Falsas promesas.

Es una de las armas preferidas. Te analizarán primero y después te prometerán aquello que necesites oir. Si estás cansado de vivir solo te asegurarán que irán a vivir contigo, si tu ilusión es contraer matrimonio se mostrarán dispuestos a subir al altar.

Ten cuidado porque puedes terminar seriamente dañado emocional y psicológicamente por ello, sobre todo si crees firmemente que te están diciendo la verdad y años más tarde descubres que todo era completamente falso.

 

Para realizar una promesa sólida y en firme de tal magnitud, se necesitan meses o más bien años, compartiendo tu vida con esa persona para afirmar con sinceridad que te comprometerás a ese nivel con ella.

En realidad si analizas fríamente la situación, al final el único que acaba invirtiendo recursos reales eres tú. Todo lo que ellos prometen son únicamente palabras bonitas, nada más. Solo las acompañaran con actos cuando sea absolutamente necesario y de la forma más breve posible.

 

Mientras tanto, es probable que estés desatendiendo áreas importantes de tu vida para centrarte en las necesidades de ellos.

 

6.- Abundan las contradicciones.

Son altamente contradictorios. Ella/el me ama, ella/el me odia. Me trata de una forma miserable y luego me quiere con locura. Puede mostrar sentimientos de ternura y  a continuación, volver a los comportamientos habituales. Se observan dos (o más) partes muy diferentes de su personalidad.

 

Esta actitud tiene un nombre. INCOHERENCIA.

 

Esa discordancia entre las palabras y los hechos genera muchísima ansiedad a la pareja de la persona tóxica. No sabes a qué atenerte, te sientes desorientado y perdido. Estar con ell/ella es como viajar en una montaña rusa, las bruscas subidas y bajadas se producen cuando menos te lo esperas.

 

Resulta totalmente imposible establecer una relación sana con una persona que alterna tan fácilmente entre el blanco y el negro. Si bien uno de los pilares fundamentales debe ser la confianza, el siguiente y no menos importante es que en la relación exista una cierta estabilidad.

 

7.- Planes de futuro demasiado rápido.

Te hablarán de planes de futuro al poco tiempo de conocerte. Normalmente estos planes tardarían años en ser considerados (tener hijos, contraer matrimonio, irse a vivir juntos). Pueden tener demasiada prisa por avanzar en la relacion sin dar tiempo a cada fase.

Las personas normales y saludables necesitan un largo proceso para desarrollar una relación, porque hay mucho en riesgo.

 

Los individuos sanos y equilibrados esperan conocer en profundidad a la otra persona antes de comprometerse, no lo hacen en tres semanas.  Es cierto que podemos enamorarnos rápidamente de otra persona pero no hacemos promesas poco realistas y no tenemos un futuro planeado después de tres o cuatro citas.

El entusiasmo rápido siempre es un signo de emociones superficiales que después hacen que la persona manipuladora se distancie de ti tan rápido como se comprometió, dejandote dolido y confundido.

 

8.- Promiscuidad sexual.

Esta es una de las herramientas preferidas de las personas tóxicas y manipuladoras. Con ella afianzarán sus cadenas sobre ti, aumentarán tu dependencia emocional hacia ellos, “arreglarán” discusiones con sexo, etc…

Generalmente están acostumbrados y muy entrenados a manipular por este medio, por lo que sabrán ofrecerte todo lo necesario para crear un fuerte enganche sexual contigo

 

Suelen ser personas sin límites sanos, teniendo pocas o ninguna barrera a la hora de acostarse con alguien.

 

9.- Excesiva intensidad

Puede que te sorprenda positivamente su nivel de intensidad, sobre todo al principio. Sus ex parejas refieren que en los momentos de calma, las sensaciones eran muy intensas, mucho más que con cualquier otra persona que hubieran estado antes.

Esto nos puede producir un enganche muy poderoso. En realidad existen situaciones en las que esa intensidad no es real. Se produce artificialmente en la mente del manipulador, pues está intentando escapar de sus propias luchas internas. No se genera como fruto de la interacción entre ambos, sino como mecanismo de defensa en el cerebro de la persona tóxica.

 

10.- Conducta camaleónica o “almagemelización”

Poseen una extraordinaria capacidad para adaptarse a tu personalidad. En un primer momento te sorprenderá que coinciden en ciertos gustos o hábitos tuyos.

Por ejemplo pueden llevar años con su bicicleta en el cuarto trastero, pero si les cuentas que eres ciclista, te asegurarán que les apasiona dar paseos con ella todas las tardes.

Esto lo realizan con el objetivo de reforzar la almagemelización. Se trata de que creas que has encontrado, como la palabra dice, a tu alma gemela.

 

La mayoría de ex parejas que estuvieron saliendo con una persona tóxica, sintieron que habían encontrado al amor de su vida.

La razón de esta conducta hacia ti, es convencerte de que lo vuestro ha sido una gracia divina, una tremenda coincidencia y una relación de entre un millón.

 

Desde luego si crees que esto es realmente así, estarás más dispuesto a tolerar conductas abusivas. La idea es

“Debo aguantar en esta relación aunque esta persona me haga daño en ocasiones, pues nuestros destinos están entrelazados y siento que somos almas gemelas. Como es casi imposible encontrar a tu alma gemela a dia de hoy, y yo he tenido la suerte de dar con ella, debo aumentar el nivel de tolerancia al daño que esta persona pueda causarme”.

 

Si indagas un poco en su vida particular y en su pasado, puede que descubras que en realidad sois personas muy distintas…

 

11-. Sientes que tienen una vida secreta.

Una característica común cuando estamos en una relación de este tipo es que constantemente tenemos la sensación de que la otra persona nos oculta algo continuamente.

Es una sensación desagradable que se dejará notar en el plano físico (nervios, angustia, tristeza), la sensación de que no confiamos plenamente en el/ella.

 

A menudo te preguntas qué estará haciendo cuando no se encuentra contigo.

 

Tenderán a ocultar cosas, puede ser información personal, como su teléfono o dirección, o bien evasivas al tener que contestar sobre sus actos, pensamientos, opiniones, etc. Pero, por el contrario, querrán saber todo sobre ti, desde tus afectos a tu profesión.

Los manipuladores más hábiles pueden lograr que les confíes mucha información, dándote a cambio muy poca.

 

12.- Anula tus logros y los subestima con respecto a los suyos.

Con el fin de inclinar la balanza del poder en su propio beneficio. El objetivo es que te sientas inferior a ellos. Si consiguen que te creas que son superiores a ti, serás un obejtivo más fácilmente manipulable.

 

13.- Evita que avances profesionalmente y asumas nuevos retos.

Por el mismo motivo, no les interesa que crezcas como persona, ya que podrías despertar y darte cuenta de que mereces al alguien mejor que ellos a tu lado. Por ejemplo, si te encuentras en un trabajo que socava tu autoestima, rara vez te alentarán a que hagas cambios.

Si sientes que puedes conseguir metas importantes por ti mismo, será más dificil que puedan manipularte y eso no les interesa.

 

14.- Intenta alejarte de tu familia y amigos.

Cuando estamos involucrados con una persona tóxica, nuestras conexiones con personas de confianza son IMPORTANTÍSIMAS.

Serán nuestro punto de referencia y con ellos podremos hacer “chequeos de realidad”, para saber qué comportamientos son normales y cuales no, ya que el manipulador/a, habrá anulado nuestra capacidad de percepción y nos hará dudar sobre nuesta capacidad de juicio.

 

Obviamente si nos aleja de esos apoyos, conseguirá que seamos más débiles, ganando poder sobre nosotros.

 

 

15.- Te sientes el salvador de tu pareja.

Tienes la sensación de que sin ti, esa persona estará desprotegida o será infeliz, y que solamente tú puedes ayudarla.

Normalmente tienen un “trauma tipo comodín”. Un divorcio, una ex pareja que les trató mal, problemas familiares, mala suerte…

Algún episodio difícil de su vida con el que pueden justificar sus conductas inapropiadas.

 

Una potente señal para detectar a una persona tóxica, es que a los pocos minutos de conoceros, se abre a ti profundamente, contándote sus dramas más personales de forma continua.

Su mensaje indirecto es este:

“Otras personas o situaciones han sido dañinas conmigo sin yo merecerlo, la vida ha sido injusta conmigo en el pasado, por lo que tú debes compensarme de alguna manera, por supuesto tus problemas deberás solucionarlos tú mismo pues yo ya tengo bastante con lo que he sufrido”

 

De esta manera logran desarmarte. ¿Quién va a ser tan insensible como para pedirle algo a una persona que ha sufrido tanto?. Con este argumento ganarán todas las discusiones y tu siempre saldrás perdiendo.

 

16. – Le gusta discutir y debatir todo lo que dices.

En las conversaciones, buscará siempre tener la razón. Poseen una extraordinaria capacidad de argumentación.

Los maestros de la manipulación suelen ser también maestros en el arte de la palabra. Su facilidad de palabra te cautivará al principio, pero con el tiempo verás que acaban utilizandola en tu contra.

Son capaces de defender cualquier estrategia, incluso cuando tengas evidencias claras de que están mintiendo.

 

Sí o sí, ellos ganan siempre.

 

Son expertos en dar la vuelta a la tortilla. Esto quiere decir que ellos rompen los platos, pero eres tú quien termina pagándolos y ofreciendo tus disculpas.

Este tipo de conductas acaba despertando en nosotos la necesidad de llevar una libreta en la mano, grabar conversaciones, y cosas por el estilo.

Las parejas de personas tóxicas se sienten culpables al pensar en realizar este tipo de actos, que realmente son propiciados por la falta de transparencia y la capacidad de tregiversación que ellos poseen.

 

17.- Hacen caso omiso de tus necesidades y sentimientos.

La mayoría de las personas tenemos un mínimo de empatía ya que se trata de una habilidad esencial para convivir en nuestra sociedad.

La empatía nos permite ponernos en el lugar del otro y también gestionar nuestras palabras y conductas, para no dañar a nuestra pareja.

Sin embargo, a la persona tóxica no le interesan tus sentimientos, por lo que no tendrá reparos en pasar por encima de ellos, causandote gran dolor.

 

18. – La culpa siempre es tuya.

Ellos nunca asumen la responsabilidad de sus actos. Una persona que nunca asume su responsabilidad es una persona inmadura.

Como la responsabilidad nunca es suya, siempre estará buscando chivos expiatorios en los cuales depositar la culpa, y tú que estás cerca de el/ella serás uno de sus favoritos.

Se trata de niños pequeños, personas que no han madurado y que ponen toda su responsabilidad sobre tus espaldas, haciendo que cargues un equipaje que no te corresponde.

 

19.- Nunca escucha tus problemas.

Te llama cada vez que tiene un problema pero rara vez está dispuesta a escuchar tus dificultades y apoyarte emocionalmente.

Espera que estés a su lado cuando lo necesita pero no está dispuesta corresponderte cuando eres tú el que no está bien.

 

Está claro que, una persona así solo traerá más carga a tu vida y te hará sentir solo.

 

20.- Te presiona para que hagas cosas con las que no te sientes a gusto.

Las personas tóxicas son profundamente egoístas, por lo que suelen utilizar el chantaje emocional para presionarte y  lograr lo que desean.

Si no andas con cuidado, te encontrarás actuando en contra de tus valores de vida, solamente porque a ellos les beneficia de algún modo.

 

21.- Traspasa continuamente tus límites.

Existen personas profundamente invasivas, que no respetan tus derechos y cruzan continuamente tus líneas rojas.

Es frecuente que continuamente estén tensando la cuerda, para comprobar hasta dónde puede llegar tu paciencia.

Estas personas invaden continuamente tu vida personal, absorben tu tiempo, y esperan que siempre estés dispuesto a responder cuando te necesitan, si no lo haces, lo más probable es que utilicen la manipulación emocional para hacerte sentir culpable.

 

22 – . Se resiste a cambiar.

En muchas ocasiones, cuando queremos mantener determinadas relaciones, nos vemos obligados a cambiar ciertas conductas, es un proceso normal de adaptación entre dos personas.

Sin embargo, en una relación, es necesario que ambos cambien para así acercar posiciones.

Generalmente este tipo de personas se cree en posesión de la verdad absoluta, por lo que es poco probable que decidan cambiar su actitud.

 

23.- La persona tóxica es extremadamente hostil cuando es criticado/a.

Se trata de la “ira narcisista”. Creyendo que siempre actúan bien y están en lo correcto, reaccionaran de manera violenta si se te ocurre cuestionar sus actitudes o pensamientos.

De esta manera cierran toda posible negociación. Tienen razón sí o sí.

 

24.- Te amenazan con sutileza.

Amenazar indirectamente es una de las tácticas más recurrentes entre los manipuladores.

Constantemente sentirás que están a punto de abandonarte porque no eres suficiente para ellos. Pueden por ejemplo, dejarte entrever que tienen a su disposición gran cantidad de posibles pretendientes.

De esta manera te mantendrán en una tensión constante, pero si les preguntas directamente, lo negarán todo y afirmarán que te quieren a ti y solo a ti.

El mensaje en este caso es:

“Ten cuidado porque hay muchas personas que desean estar conmigo, por tanto, si no actúas como yo quiero, te abandonaré y me iré con una de ellas”

 

Huelga decir que en muchos casos estos “pretendientes” son invención suya.

 

25.- Incapacidad para posponer la gratificación inmediata.

Lo que quieren, lo quieren ya. Son personas impulsivas y exigentes. Para ser capaces de posponer la gratificación inmediata, se necesita un grado de madurez emocional.

Son como un niño pequeños que rompe a llorar cuando no obtiene el juguete que quiere. Tienen una baja tolerancia a la frustración, estallando en ira cuando no consiguen lo que desean.

 

26.- Posibilidad de poner  la mejor de sus caras para impresionar y explotar a otros.

Este hecho puede ser tremendamente chocante para la pareja de la persona tóxica. Seremos atónitos expectadores del cambio que realizan, de abusar sin piedad de nosotros de puertas para adentro, a ser personas tremendamente amigables y empáticas con terceras personas cuando la situación lo requiere.

 

27.- Acostumbrado/a a conseguir lo que quiere a expensas de los demás.

Acostumbran a conseguir lo que quieren para satisfacer sus necesidades, a menudo a expensas de los demás.

Es habitual que pidan favores a terceras personas incluso cuando su grado de amistad no es lo suficientemente fuerte para ello. El comportamiento es repetitivo y pueden utilizar sin compasión a muchas personas para conseguir lo que quieren.

 

28.- Vive la vida tratando de evitar ninguna responsabilidad.

Su modo de vida generalmente se basa en evitar cualquier tipo de responsabilidad. Centrados en “vivir la vida”, las preocupaciones no están pensadas para ellos.

Esto que a priori puede parecer algo atractivo, a la larga acabará generando conflictos en la relación cuando debáis enfrentaros a los problemas habituales de la vida cotidiana y tu pareja se dedique a evadirse en lugar de darte apoyo.

 

29.- . Se siente con derecho a la “buena vida ” sin trabajar por ella.

Generalmente son personas “narcisistas”, se ven por encima de los demás, con unos derechos “de nacimiento”.

Su idea es que ellos son más importantes y deben ganar, aunque ello implique que los demás pierdan. Sus necesidades son más importantes que las de los demás.

 

30.- Se cree grandioso/a.

Convencidos de que ellos saben más que los demás y es correcto y justo en casi todo lo que dicen y hacen. Poseen la verdad absoluta y no están dispuestos a escuchar terceras opiniones.

 

31.– Lágrimas de cocodrilo.

Pueden parecer muy emocionales y llorar mucho en situaciones que lo requieran, pero el comportamiento es más para dar el espectáculo o mostrar su  frustración en vez de ser auténticos sentimientos de arrepentimiento y tristeza.

 

32.- Desprecio a todos los profesionales de la salud mental.

Generalmente esta característica se produce si la persona tóxica tiene algún trauma del pasado sin resolver.

Se niegan a asistir a terapia por miedo a que el profesional haga salir a flote las causas de su conducta tóxica, pese a que sea la única manera de sanar su relación consigo mismo y con los demás.

No suelen durar mucho tiempo en terapia, es frecuente que nieguen tener cualquier tipo de problema, estando convencidos de que el problema se encuentra en los demás, nunca en ellos mismos.

 

33.- Celos desmedidos.

Toda persona manipuladora presenta una personalidad insegura y con baja autoestima. Dicha inseguridad genera desconfianza y ansias de control sobre su pareja.

Tienen miedo a ser abandonados, o de que otros le quiten a su pareja, por lo que pueden tener conductas de hipervigilancia sobre nosotros.

 

Paradójicamente, pueden intentar controlarnos a un nivel que ellos jamás aceptarían en la relación.

 

 

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Espero que después de leer este artículo, tengas una idea más clara de qué comportamientos son típicos de una persona manipuladora, y las causas por las que actúan de esa manera.

 

En los siguientes artículos, iré profundizando en varios de los temas aquí tratados. A través del conocimiento de sus técnicas, estaremos más preparados para no caer tan fácilmente en sus trampas, evitando en la medida de lo posible involucrarnos con personas que traigan dolor a nuestras vidas.

 

Llegado el momento, puede que debas separarte de esa persona, pese a estar enamorado de ellla. Conseguir esto es una tarea tremendamente difiícil ya que nuestro cerebro y nuestro propio organismo se negarán a cortar la relación.

 

En los próximos artículos trataré el tema de la ruptura con una pareja tóxica, ofreciendote herramientas para que puedas realizar el proceso de manera sana y coherente contigo mismo.

 

Gracias por haber llegado hasta aquí. ¡Nos vemos pronto!

 

¡Un abrazo!

 

David C.


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