Como ya hemos visto en otros artículos, involucrarnos en una relación con una persona tóxica, significa irremediablemente traer dolor y angustia a nuestra vida.

A la vez que dejamos que entre en nuestro espacio íntimo, iremos pasando por distintas fases que nos irán destruyendo sin remisión.

Para iniciar una ruptura con éxito y conseguir sacar a esta persona de tu camino, antes es imprescindible haber alcanzado y consolidado el punto de no retorno en nuestro interior.

En la mayoría de los casos la persona tóxica nos habrá debilitado bastante, y deberemos hacer acopio de fuerzas para mantenernos firmes en nuestra decisión.

 

En el caso de que debas ser tú el que acabe la relación, aquí tienes una estrategia planificada para lograr sacar a esa persona de tu vida de una manera eficaz, minimizando el daño que puedan inflingirte durante el proceso y evitando que vuelvas a caer en sus oscuras trampas.

En el momento que te comuniques con ellos para transmitirles que no quieres seguir con la relación, generalmente responderán de dos maneras diferenciadas.

 

– Indiferencia: Puede tratarse de un acto fingido para hacerte dudar de tu decisión. Si te sigues manteniendo firme en cortar con ellos, lo más normal es que acaben pasando al estado de pánico.

Por otro lado puede que te sorprendan con una respuesta bastante fría y distante, como si no les afectara para nada tu decisión. En este caso puedes apostar a que ellos ya tienen a su alcance otra nueva víctima de la que pueden extraer lo que tú les ofrecías, y por tanto se pueden permitir el lujo de dejarte atrás sin contemplaciones.

 

– Pánico: Si tu pareja manipuladora no tiene ninguna otra víctima a mano, o bien si estás ofreciéndole cierto tipo de beneficios que no va a poder encontrar fácilmente en otra persona (estatus, dinero, tiempo libre, compañía, etc…) lo más posible es que entren en estado de pánico, sobre todo si no han tenido indicios de que has estado haciendo acopio de fuerzas y has salido de su zona de influjo.

 

Estas reacciones pueden ser de lo más variopintas. Sencillamente no les cabe en la cabeza que el “esclavo” se pueda rebelar contra el amo, lo cual normalmente les rompe bastante los esquemas. Ahora, no te confíes, pues al fin y al cabo son expertos manipuladores y enseguida cambiarán la estrategia para hacer que la situación vuelva cuanto antes a su “cauce normal” (es decir recuperar el poder y volver a someterte, pero esto no va a ocurrir).

 

Pese a que hayan podido convencernos durante la relación de que son ellos los que tienen el poder y que no nos necesitan, llegado este momento puede ser tremendamente difícil sacarlos de tu vida, sobre todo en el caso en que no tengan a otra víctima dispuesta  a caer en sus manipulaciones.

En realidad suelen ser personas con una gran carga negativa en sus vidas, incapaces de hacerse cargo de sus propios problemas, por lo que necesitan continuamente tener a una persona cerca para culparles de su mala suerte y utilizarla a modo de cubo de basura emocional.

 

Para sacar de nuestra vida a una pareja tóxica, he comprobado que se atraviesan tres fases:

 

– La preparación

– Fin de la relación

– Después de la ruptura

 

 

LA PREPARACIÓN

Durante la etapa de la separación, una vez alcanzado el punto de no retorno, tomamos conciencia de que debemos alejarnos de esta persona y creamos un Plan de Escape.

 

Muchas personas fallan cuando tratan de separarse de una persona manipuladora, porque se alejan rápida e impulsivamente de ella, sin un contar con un buen plan y sin una base sólida.

Generalmente hacemos esto después de una discusión en la que han llevado al límite nuestra paciencia, por lo que nos resulta relativamente fácil cortar la relación en un estado temporal de ira.

Pero generalmente es un acto relfejo de defensa que no está debidamente respaldado en nuestra lógica interior, y con el paso de los días, podemos caer en la tentación de olvidar nuestras anteriores palabras y regresar de nuevo con nuestra pareja.

 

Para realizar una ruptura sólida, primero debemos tomar algunas medidas previas.

 

En muchos casos, la persona tóxica, ha aislado a su pareja de otras personas, tiene control sobre sus cuentas bancarias, teléfono móvil, correo electrónico, etc….  Si te encuentras en uno de estos casos, es muy importante que tomes las medidas oportunas para proteger tus intereses de cara al futuro. Estas personas pueden actuar de manera explosiva una vez que su máscara desaparece, y esto ocurrirá inevitablemente cuando cortes la relación con ellos.

Tus posesiones tanto físicas como digitales, pueden correr peligro si poseen acceso a ellas y sienten que les abandonas. Es posible que tomen represalias, asi que…¡asegúrate de ponerlas a salvo!

 

No te involucres en otra relación.  Eso sólo complicará tu situación interior e incrementará la ira de la persona tóxica.  Lo mejor que puede hacer es quedarte tranquilo/a durante unos cuantos meses.  Recuerda que el/ella va a localizar a otra víctima rápidamente, y se involucrará con ella instantáneamente, dejando morir el foco de atención que tenía sobre ti.

 

Debes informar a una o varias personas de tu confianza de tu decisión. Posteriormente a la ruptura pasarás por un síndrome de abstinencia importante en el que tu organismo te suplicará que regreses con esa persona a cualquier precio, y todas las estructuras lógicas pueden venirse abajo en un santiamén. No debes culparte por ello, es parte de nuestra naturaleza y del funcionamiento de nuestro cuerpo.

Por ello te ayudará en los peores momentos el poder hablar con un buen amigo/a, sobre todo si conoce la historia de antemano y sabe que esta persona te ha hecho sufrir mientras era tu pareja. En estas circunstancias, el tener un punto de vista externo a ti y objetivo puede ser determinante. Nos encontraremos en una tremenda marea emocional en la que puede ser fácil caer en la tentación de volver a la relación.

Conforme vaya pasando el tiempo, el síndrome será menor e iremos ganando cada vez más control sobre nosotros mismos.

 

 

FIN DE LA RELACIÓN

Una vez que interiormente y a nivel emocional has comprendido que esta persona es dañina para ti y debes apartarla de tu camino, llega el difícil momento de cortar con ella.

 

Recuerda que la persona tóxica no acepta responsabilidad sobre sus actos, reacciona a las criticas con ira y es propenso a reacciones de pánico ante una separación.

Es por ello que la ruptura debe hacerse de manera genérica e impersonal. Intentar razonar con la otra persona y que entienda nuestra situación es algo que nunca se consigue durante este tipo de relaciones, y obviamente no va a ser durante la ruptura cuando este hecho cambie.

Al contrario, si persistimos en esa idea, podemos fácilmente caer en una espiral sin fin. Su capacidad de argumentación y tregiversación harán que nos desgastemos inutilmente en conversaciones improductivas, mientras que nos alejamos de nuestro verdadero objetivo, alejarnos de esa persona para siempre.

 

Ellos estarán encantados de que les brindemos la oportunidad de comunicarse con nosotros con la excusa de “aclarar la situación”. En realidad lo utilizarán como mecanismo para volver a manipularnos y hacernos sentir culpables.

 

Pese a que en una ruptura con una persona sana, siempre recomiendo dejar la relación cara a cara (por mucho que duela), con este tipo de personas aconsejo realizar estas interacciones mediante una llamada de teléfono, o incluso mejor a través de mensajes (email, whatsapp…).

No aceptes reunirte con ellos con la excusa de “hablar en persona”. Para este tipo de individuos, es en realidad una manera de ponerte a prueba, hacer que bajes la guardia y usar la culpa para engancharte de nuevo.

Piensa que en este momento probablemente no estés suficientemente fortalecido para resistir sus manipulaciones y si aceptas verte con ellos en persona es probable que acabes cayendo de nuevo en sus redes. Es mejor evitar esta posibilidad ya que llegado el caso tendrás la opción de cortar la interacción mucho más rapido por teléfono que si por ejemplo os habeis reunido en un café o un bar.

 

Explícale que te se sientes emocionalmente deprimido, confundido y agobiado. En este momento de tu vida no puede sentir nada por nadie y necesitas terminar la relación casi por el beneficio de él/ella.  Sugiere que probablemente te has dado cuenta de que  necesitas tiempo para comprender tus sentimientos y arreglar lo que está mal en ti.  La idea que debes transmitir es “No estoy preparado para ser la pareja de nadie en este momento en mi vida”.

 

Tienes que asumir que tu ex pareja te culpará a ti y solo a ti de que la relación no haya funcionado. Intentarán sembrar en ti todas las dudas posibles para que vaciles en tu decisión de romper con ellos. Piensa que mietras erais pareja, utilizaron continuamente la manipulación mediante la culpa, y en el momento que te alejes de ellos redoblarán sus esfuerzos para convencerte de que ellos están en lo cierto y eres tú el que ha obrado de manera incorrecta.

 

Ten en cuenta (y esto es muy importante) que si la persona manipuladora siente pánico, intentará recuperar el control sobre ti de cualquier forma.

Recibirás una gran cantidad de llamadas telefónicas, cartas, notas en tu coche, emails, whatsapps etc…  En mi caso llegué a recibir mensajes hasta un año después de acabar una relación tóxica de tan solo tres meses.

Reacciona a cada una de ellas de la misma manera, con un “gracias” aburrido. Si cometes el error de reaccionar de manera emocional, habrás perdido el control otra vez. Sobre todo debes entender que no están interesados en ti como persona, sino en volver a recuperar el poder sobre ti. Realmente no les importa como te encuentras ni los problemas que puedas tener. Solamente están intentando ganar la batalla de poder para conseguir volver a dominarte.

 

Tu pareja tóxica va a hacer todo lo posible en hacerte sentirse culpable.  Con cada contacto telefónico, escucharás decir cuánto te ama, cuántas cosas él/ella hizo por tí y cuántos sacrificios ha hecho por ti. En ocasiones lo hará de manera sutil, pero siempre dejándote una sensación de culpabilidad en tu interior.  Al mismo tiempo, escucharás lo malo que has sido por no darles otra oportunidad para arreglar las cosas.

 

No creas en los cambios de comportamientos rápidos o en promesas de matrimonio, viajes, regalos, etc. Ya ha visto cómo se comporta la persona tóxica normalmente. Algunas personas pueden cambiar por un corto periodo de tiempo, pero después siempre regresan a su comportamiento normal en cuanto pasa la crisis.

 

No uses expresiones que puedan darle esperanzas de estar juntos en un futuro próximo.  Cuando la persona tóxica escuche esas posibilidades, creerán que te está debilitando y aumentará su presión sobre ti.

 

Debes de mantenerte inflexible en tu decisión hasta el final. Si lo haces durante nueve días y al décimo comienzas a tambalearte, entonces aprovecharán esa pequeña brecha para desestabilizarte y hacerte caer de nuevo en su juego. Para ellos es como si se estuviese jugando la prórroga de un partido que tienen ya perdido, por lo que no dudarán en utilizar CUALQUIER TÉCNICA  a su alcance por desesperada que sea con tal de marcar un tanto.

 

– No aceptes ninguna negociación que te ofrezca, como tener menos citas, o citas una vez por semana nada más, daros “un tiempo” de refexión, ir a terapia juntos, etc.

Mientras que la persona tóxica tenga el mínimo contacto contigo, seguirá pensando que tiene una posibilidad de manipularte.

Ellos ven a las demás personas como recursos a explotar. Imaginate que vives en el desierto y extraes el agua que necesitas de un pozo. Mientras ese pozo te proporciona agua le dedicas parte de tus atención. En cambio, un día el pozo comienza a darte menos cantidad de agua, pero todavía sigues obteniendo algunos cántaros al día; por tanto sigues poniendo atención en él, quizá incluso te centras temporalmente en ese pozo para que siga proporcionándote la misma cantidad de agua que tiempo atrás.

Y de repente, un buen día, el pozo se seca, y no vuelve a tener agua nunca más. Obviamente abandonas toda atención sobre ese pozo y la centras en encontrar otros pozos que puedas explotar cuanto antes.

Este es exactamente el mensaje que debemos hacerle llegar a nuestra ex pareja manipuladora. “Este pozo ya no va a darte más agua, de aquí en adelante está seco para ti”.

 

Nunca cambies de postura con respecto a ellos. Una vez que compruebe que hemos descubierto su juego y que ya no puede seguir explotándonos, centrará su foco en la siguiente víctima, con la que repetirá el mismo proceso que hizo con nosotros en su día.

 

Este es su “modus operandi”, su triste y peligrosa forma de relacionarse con los demás. Obviamente bajo estas premisas, nunca podrán establecer una relación sana, ni conocer el verdadero significado de la palabra “amor” en sus vidas.

 

 

DESPUÉS DE LA RUPTURA

La persona manipuladora nunca acepta su responsabilidad en los problemas de la relación.  Desde un punto de vista psicológico, estas personas han vivido y se ha comportado de esta manera la mayor parte de su vida.

Como realmente no se ven a sí mismos culpables o como individuos con un problema, tienden a pensar que su pareja podría estar temporalmente confundida. Las personas manipuladoras raramente se separan del todo y a menudo intentan continuar el contacto con la pareja incluso después de que la relación se termina.

Por ello, debemos estar mentalmente preparados para lidiar con sus juegos pese a que la relación se haya terminado.

 

Durante el período posterior a la ruptura, algunas pautas son:

 

NUNCA cambies  tu postura hacia ellos. ¡Se acabó para siempre!

 

No hables de posibles cambios de decisión en el futuro. Puedes pensar que eso le calmará, pero sólo les transmites que las posibilidades todavía existen y que sólo con un poco más de presión conseguirán que vuelvas a la relación.

 

Es muy probable que esta persona te ofrezca la posibilidad de que seáis siendo amigos. Si esto te ocurre, detente un momento  y pregúntate qué significa  amistad para ti, y si alguna vez habías sido tratado con tan poco respeto , falta de interés y falta de honradez en cualquier relación que has llegado a considerar de amistad .

Los amigos no son sólo conocidos, se trata de la gente que con el tiempo hemos aprendido que podemos confiar el ellos.

Las personas manipuladoras suelen  intentar mantenerte cerca de ellos para cumplir cada pequeña necesidad que tienen, sin importar los daños que puedan causarte sus peticiones.

La triste verdad es que con ellos nunca se trata de una relación recíproca, ya sea en una  relación de pareja como de amistad.

Puede que te sientas incapaz de negarle el ser amigos a esta persona porque sientas que eres su salvador, y que si tu no la ayudas, nadie más lo hará.. En este caso te recomiendo que leas el artículo cuando ayudarte demasiado es hacerme daño.

 

Es frecuente que hagan lo que yo denomino “llamadas de chequeo”. Te telefonearán sin previo aviso (probablemente cuando tengan algún bajón), con la excusa de interesarse por ti y preguntarte qué tal estás. Que majos son ¿Verdad?. En realidad lo que buscan con este contacto es tantearte y obtener información. Quieren saber si pueden volver a sacar agua de este pozo o si por el contrario conviene descartarlo…nada más. El cómo te encuentres tú realmente no les importa lo más mínimo.

 

Si volvéis a hablar, no ofrezcas detalles sobre tu nueva vida o relaciones. Asegúrale que tanto su vida como la tuya son ahora privadas y que tú esperas que ellos sean felices.

 

En cualquier contacto con tu ex pareja, proporciona la mínima información posible, sólo un informe superficial, al igual que lo harías con un conocido. Por ejemplo:”Sigo trabajando mucho y sigo siendo bastante malo jugando al pádel. Eso es todo”.

 

Cuando tu ex pareja te hable sobre la ruptura, puedes compartir algunas ideas generales sobre la ruptura y cómo es difícil encontrar a la persona adecuada.

Utiliza frases lo más impersonales posibles “Bueno, romper es difícil para cualquiera. Salir es difícil en estos tiempos. Estoy seguro que eventualmente encontraremos a alguien que sea adecuado para los dos.

De esta manera no le daremos ningun argumento para que puedan comenzar a rebatirnos y dar pie a una discusión en la que ellos saldrán siempre ganando y nosotros perdiendo.

 

Limita las interacciones con ellos al máximo. Procura que sean las mínimas y cuanto más cortas sean, mejor. Piensa que al hablar con ellos, alteras tu estado natural de tranquilidad que tan difícil es conseguir despues de este torbellino de sentimientos que es la ruptura.

 

En esta fase, es tentador enfrascarse en largas conversaciones con ellos sobre las causas que han llevado a la ruptura. NO caigas en este error. Tienes que entender que ellos nunca van a asumir la responsabilidad por sus actos, y que tus sentimientos para ellos no importan.

Intentar hacer que entiendan el dolor que te han creado y se hagan responsables de sus actos es como pedir a un asesino en serie que sienta empatía hacia sus víctimas, simplemente no pueden porque llevan actuando así casi toda su vida y para ellos es su forma de relacionarse con el mundo.

Su cerebro no contempla que las demas personas tengan sentimientos y necesidades, únicamente tratan a los demás como recursos que se pueden explotar a su antojo y una vez que se han agotado, se deshechan sin más…

 

Si te obsesionas creyendo que puedes razonar con ellos, no sólo no obtendrás ninguna explicación coherente a su comportamiento, sino que además les darás la posibilidad de manipularte a través de esas conversaciones, y tú seguirás sin poder pasar página y dejarles atrás.

 

Una vez que hemos conseguido apartarle de nuestra vida, debemos establecer el contacto 0.

 

*****

 

 

En todas nuestras relaciones a lo largo de la vida, conoceremos una variedad de individuos con muchas personalidades diferentes. Algunos aportarán alegría en nuestra vida y otros nos brindarán amistad y confianza en nuestro camino. Otras personas con las que nos encontramos suponen un riesgo para nosotros y nuestro futuro debido a su personalidad y actitudes

La clave para protegernos de ellos es la identificación y el tratamiento precoz de los problemas antes de que lleguen a dañarnos de manera más profunda.

Gracias a los estudios realizados y a internet, los patrones de actitud y comportamiento de las personas tóxicas, ahora pueden ser transmitidos e identificados con la esperanza de proporcionar la información suficiente a los afectados.

Cuando aparezcan esos signos e indicadores y se identifique el patrón de comportamiento, deberemos actuar con rapidez para salir de la situación. Continuar una relación con una pareja manipuladora resultará en una situación que involucra intimidación, temor, arrebatos de ira, control paranoico y una pérdida total de su autoestima y confianza en sí mismo.

 

Si has estado involucrado en una relación a largo plazo con una persona tóxica, después de escapar con éxito, puedes notar que ha sufrido algún daño psicológico que requiera ser trabajado interiormente.

 

En los siguientes artículos hablaré sobre las herramientas y recursos que utilicé en mi camino de recuperación y sanación. Todos ellos me permitieron superar la situación y convertirme en una versión mucho mejor de mí mismo.

 

Espero que este artículo te haya ofrecido apoyo si te encuentras en la situación de tener que romper con una persona tóxica y puedas hacerlo de la mejor manera posible.

 

Nos vemos pronto.

 

¡Un abrazo!

 

David C.

 

Photo by Sam Griffin on Unsplash.


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