En este último tiempo he estado recibiendo bastantes mensajes de personas cuyas parejas o ex parejas poseen aparentemente bastantes rasgos borderline.
Se trata de relaciones claramente tóxicas donde durante largo tiempo se llevan dando ingredientes como manipulación, chantaje emocional, proyección, ataques de ira, devaluación…

 

Generalmente la “víctima” de esta situación se encuentra confundida y en estado de angustia ya que no comprende muy bien lo que está ocurriendo y necesita una explicación a estas actitudes.

Por tanto busca información en la web y acaba encontrando algún testimonio o artículo relacionado con el trastorno, sintiéndose identificado con lo que allí se describe.

Una vez que la pareja de la persona tóxica descubre la existencia del Trastorno Límite de Personalidad, suele investigar todo lo posible sobre el tema y comprueba que existen bastantes comportamientos en común. Comienza entonces la gran duda…

 

 

¿TENDRÁ TLP MI PAREJA?

 

 

Pues bien, en este artículo voy a compartir con vosotros mi punto de vista personal sobre este tema.

(Ten en cuenta que no soy psicólogo ni psiquiatra, este texto solamente es una opinión basada en mi experiencia particular).

 

Entiendo que cuando estamos enamorados de una persona que nos hace sufrir, es muy importante para nosotros tener una explicación certera de lo que le ocurre.

Necesitamos entender el por qué de sus extraños comportamientos, por qué nos hace sufrir tanto y a la vez parece que realmente siente algo por nosotros. Necesitamos entender por qué un día nos hacen subir al cielo, y al día siguiente nos bajan al infierno.

Son situaciones tremendamente contradictorias que nos producen una avalancha de emociones y nuestro cerebro necesita respuestas para no volverse loco.

 

Según el DSM 5 (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en EEUU), se establecen el siguiente criterio para determinar si una persona padece este trastorno:

 

Patrón dominante de inestabilidad de las relaciones interpersonales, de la autoimagen y de los afectos, e impulsividad intensa, que comienza en las primeras etapas de la edad adulta y está presente en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:

 

1.- Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado.

Al tener auténtico pánico al abandono, uno de sus principales objetivos es no quedarse afectivamente solos. Para ello pueden hacer triangulaciones amorosas mientras están contigo, de manera que si falla una persona, siguen teniendo a la segunda (esto también lo utilizan para subir su “cotización” y poder presionar en la relación).

 

Otra forma en la que se manifiesta este miedo es en los intentos de reconciliación por su parte después de una ruptura, a veces de manera desesperada.

 

2.- Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y de devaluación.

Quizá esta es la característica que mejor define la relación con un TLP. Un día eres su alma gemela y el amor de su vida, y al día siguiente eres la peor escoria del mundo.

Curiosamente, no es algo exclusivo de las personas con el trastorno, ya que parejas tóxicas pueden utilizar esta técnica para halagarnos o castigarnos dependiendo de si nos comportamos como a ellos les conviene. Sin embargo, en el caso de los individuos borderline, es especialmente acusado.

 

3.- Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.

Este hecho se manifiesta sobre todo en la “almagemelización”. Pueden copiar tus gustos musicales, gastronómicos, de vestimenta…

Te harán creer en efecto sois almas gemelas. En mi caso me ocurrió con varios grupos de Rock favoritos que ella decía compartir, cuando más adelante comprobé que no era cierto. También comenzó a utilizar mi modelo de zapatillas preferido de un día para otro.

Me dí cuenta de que se entusiasmaba rápidamente con actividades diversas, personas, adquisiciones materiales…pero que en realidad no tenía una identidad sólida, sino que iba fluctuando de un día para otro. Lo que un día era su sello de fábrica, al día siguiente ni se acordaba de ello.

 

4.- Impulsividad en dos o más áreas que son potencialmente autolesivas (p. ej., gastos, sexo, drogas, conducción temeraria, atracones alimentarios).

En este apartado puede haber mucha variación de una persona a otra. Algunos pueden ser alcohólicos y otros en cambio no haber probado una gota de alcohol en su vida. Los hay que pueden tener problemas alimentarios y los que siguen una dieta religiosamente.

Desde mi punto de vista y observado desde fuera, lo que tienen es una tendencia a comportamientos de riesgo. Debido al vacío interior que sienten, tienen mayor posibilidad de caer en adicciones que otra persona. Pero el tipo puede ser diverso, o incluso pueden no tener ninguna si se trata de un individuo con un grado de funcionalidad alto.

 

 5.- Comportamiento, actitud o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.

Estas amenazas de quitarse la vida o automutilaciones las realizan cuando tienen un grado de enfermedad alto. Por ejemplo mi ex pareja nunca llegó a hacer ninguna de las dos cosas.

En el caso de que lleguen a estos extremos, deben ponerse en contacto con un médico especializado lo antes posible ya que estamos hablando de ir en contra de su propia vida, lo cual es un tema muy grave.

 

6.- Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (p. ej., episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad que generalmente duran unas horas y, rara vez, más de unos días).

Quizá es la segunda característica que mejor les define. Su estado de ánimo puede variar enormemente, a veces en unas pocas horas. De hecho a veces se diagnostica erróneamente como trastorno bipolar por tener síntomas similares, aunque son dos enfermedades diferentes.

Esta característica hace que la persona que está a su lado sufra terriblemente ya que nunca sabrás con exactitud cuando serán encantadores o cuando estallarán de rabia contra ti.

 

 7.- Sensación crónica de vacío.

No es posible observar esto desde el punto de vista de una persona externa, sino que se manifiesta en sus actitudes. Generalmente intentan estar ocupados todo el tiempo o se involucran en actividades gratificantes para escapar de esa sensación de vacío. Cuanto más sientan este vacío, mayor será su necesidad de “escapar”.

A veces, las ganas de huir de esa sensación, es lo que les hace aparentemente personas con unas tremendas ganas de vivir. Siempre dispuestos a cualquier plan con tal de evadirse. Esto es un hecho que puede parecer atractivo al principio. Se venden como personas muy vivas y siempre llenas de energía, pero con el tiempo me dí cuenta de que para ellos solamente era forma de huida hacia delante.

El motor de esta actitud es su miedo a sufrir ese vacío interior.

 

8.- Enfado inapropiado e intenso, o dificultad para controlar la ira (p.ej., exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

Quizá esta característica fue la que mas daño me hizo. Su ira no conoce límites y es temible. Además les resulta indiferente el estado en el que tú te encuentres al momento de explotar contra tí.

Como ya sabreis si habeis leido mi historia personal, fui víctima de la ira borderline mientras mi padre se encontraba gravísimo en el hospital.

Fue uno de los momentos más duros de mi vida en el que no podía dar crédito a que existiera una persona tan dañina e insensible. También gracias a aquella situación fui capaz de despertar y sacar a esta persona de mi vida.

De manera mas “cotidiana” en el día a día esto se traduce en peleas constantes y agresiones físicas o verbales de manera continuada, lo cual hace de la convivencia con ellos un infierno interminable.

 

9.- Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

Mi ex pareja era capaz de realizar una disociación brutal cuando necesitaba evadirse de una situación o recuerdos que le hacían daño. Ella misma me confesaba esto (obviamente sin saber que era un síntoma típico).

Cuando tenía recuerdos desagradables me pedía que le cambiara de tema en la conversación y a los pocos segundos era como si hubiese apretado un botón en su interior y había olvidado por completo lo anterior.

Quizá esto no tenga una repercusión tan grande en su pareja, pero sí que puede que te encuentres en situaciones en las que no sepas muy bien por qué se ausenta mentalmente.

 

 

 

¿SIGUES SIN TENER CLARO SI TU PAREJA TIENE TLP?

¿Y qué ocurre si en vez de cinco características solamente cumple cuatro?¿ O si alguna de ellas solamente la cumple a medias? ¿Y si solamente soy yo el que parece darse cuenta de sus actitudes?. Con el resto de personas que la rodean dice no tener ningún problema. Además sostiene firmemente que la culpa de que la relación vaya mal es toda mía…

 

Pues bien, para los que os encontráis en este debate interno, voy a plantearos los siguientes cuatro puntos:

 

 

1.- ¿REALMENTE ES TAN IMPORTANTE SI TIENE TLP?

Si has llegado hasta este punto, es porque tu relación no está yendo bien. De lo contrario no estarías en una web de relaciones tóxicas. Te encontrarías mirando fotos de paisajes para elegir cual será vuestro próximo viaje, pensando el nombre que le pondréis a vuestros futuros hijos o cocinando un pastel juntos el domingo por la tarde.

 

Pero no te encuentras haciendo nada de eso, te encuentras buscando información sobre relaciones tóxicas, y además con serias dudas sobre si tu pareja tiene un trastorno mental.

Tienes que tomar plena conciencia de que solamente esto ya es una bandera roja tremenda.

Los testimonios de parejas o ex parejas de TLP son todos muy similares. Se trata de relaciones increíblemente tóxicas en las que hay manipulación, ataques de ira, devaluación, bajada de autoestima, aislamiento social, culpabilidad, pérdida de identidad, un desgaste tremendo a nivel físico y mental, enfermedades, tensión constante, tristeza, angustia y un largo etcétera

 

Si te estás sintiendo identificado con todas estas características, es que te encuentras en una relación disfuncional y dañina. No todas ellas son causadas con personas con un trastorno mental, a veces se trata simplemente de individuos egoístas o dañados que han aprendido a relacionarse de esta forma con la gente que les rodea.

Pero, y aquí viene el quid de la cuestión, la manera de actuar ante esta situación es la misma. Realmente no importa que estos comportamientos sean causados por una persona con trastorno o sin él.

 

Simplemente no debes consentir este tipo de relación que afecta a nuestra dignidad y vulnera nuestros derechos.

 

Esto nos lleva al punto siguiente

 

 

2.- ¿QUE CAMBIARÍA SI TUVIESES LA CERTEZA DE QUE TIENE TLP?

Tener la certeza clínica de que tu pareja tiene TLP quizá pueda descargarte de gran parte de la culpa que te habrán hecho sentir. Tendrías a un profesional de la salud que corrobora su estado mental.

Pero más allá de eso, no cambiaría mucho las cosas. Generalmente este tipo de personas no suelen iniciar terapia, y si lo hacen, la suelen abandonar al poco tiempo. Es tremendamente complicado que al día siguiente de conocer su trastorno vayan a ir corriendo al psiquiatra para ponerse en tratamiento y comiencen a obtener una mejora notable.

La “idea feliz” de que si se dan cuenta de lo que les ocurre, se trabajarán, mejorarán y podrán tener una relación sana con nosotros es solamente eso, una idea feliz. Al poco tiempo de regresar con ellos te darías cuenta de que la situación entre vosotros poco ha cambiado.

 

Y por supuesto, no caigas en el error de intentar ser tú su terapeuta. Ya es complicado para un profesional médico abordar este trastorno, como para que pretendas hacer tú su trabajo.Sencillamente no podrías.

La web está llena de testimonios (entre ellos el mío) de ex parejas de TLP que se dejaron la piel para ayudarlos y solo consiguieron hundirse mientras el borderline continuaba exactamente igual.

Además las relaciones sanas no se basan en que un miembro de la pareja sea el psicólogo del otro. En una relación sana nos encontramos para compartir y crecer juntos, no para solucionar los problemas psicológicos de la otra persona. Ni podemos ni debemos hacerlo.

 

 

 

3.- PROBABLEMENTE EL QUE MEJOR CONOCE A TU PAREJA ERES TÚ MISMO

Es un hecho que en multitud de ocasiones, los TLP intentan manipular a los terapeutas durante el tratamiento, hacen ver mejoras en su estado que no son reales…

Esto hace que sea complicado diagnosticar el trastorno cuando solamente conoces a esta persona de compartir unas pocas horas en consulta.

 

En cambio, cuando eres o has sido la pareja íntima de una persona, llegas a conocerla a un nivel mucho más profundo que la mayoría de la gente que la rodea. A veces incluso la conocerás mejor que su propia familia y amigos.

 

Por experiencia, sé que las personas tóxicas en general son muy hábiles en dar una imagen pública intachable. Pueden ser extrovertidos, cercanos, amigables, siempre dispuestos a ayudar…

Es de puertas para adentro donde cometen sus atrocidades y abusos. Esto puede perfectamente pasar desapercibido para sus compañeros de trabajo, amigos y conocidos. Pero tú como su pareja conocerás perfectamente ese lado oscuro que solamente muestra cuando el telón ha caído y no hay testigos de su maltrato hacia ti.

 

El problema aquí es que a veces este maltrato será tan sutil, y su firmeza en que la culpa de todo es tuya, que te resultará difícil discernir quien tiene razón y si no te estas volviendo loco.

 

Pero tienes que tener en cuenta algo muy importante.

 

LOS SENTIMIENTOS NO SE PUEDEN MANIPULAR.

 

Con la razón intentarán argumentarte incluso que en aquella ocasión te clavaron aquel cuchillo en la espalda por tu propio bien, pero el cómo te sientes estando con ellos a largo plazo…eso no se puede manipular. Pueden abusar de tí y convencerte de que la culpa es tuya…pero no te sentirás bien. De hecho te encontrarás cada vez peor.

Pregúntate sinceramente como te sientes. No te hablo de cómo te encuentras el día que ellos están en el cielo, sino en general con la relación. A la larga, estar con una persona tóxica trae tristeza, depresión, ansiedad y angustia.

 

Si estos sentimientos predominan durante tu relación con ellos, y además resuena en ti todo lo que estás leyendo sobre un trastorno mental, amigo creo que deberías plantearte seriamente sacar a esa persona de tu vida.

 

 

4.- LAS ENFERMEDADES MENTALES NO SON CAJITAS AISLADAS

No se puede meter en cajas perfectamente delimitadas a cada persona. Para empezar cada uno tenemos nuestra personalidad de base.

Puede haber una persona con TLP que sea adicta a la cocaína y otra que no la haya probado en su vida. Puede haber TLPs altos funcionales y bajos funcionales. Pueden ser muy narcisistas o poco narcisistas. Pueden tener mezcla con otros tipos de trastorno.

Pueden tener conductas irresponsables o tener una conducta social intachable y ser miembros de todas las ONGs que conozcas.

Como puedes comprobar, la cosa parece complicarse cada vez más…

 

 

¿ENTONCES QUE HAGO SI CONTEMPLO QUE MI PAREJA TENGA TLP?

Cuando hace años me encontraba estudiando para obtener el carnet de Patron de embarcación, recuerdo una idea que me resultó muy curiosa. Venía a decir esto:

 

Si te encuentras navegando, y compruebas que en tu próxima trayectoria se va a cruzar una embarcación, es posible que exista riesgo de colisión.

Bien, pues la norma de actuación en estos casos era sencilla pero esclarecedora.

Si PIENSAS que puede haber una colisión, es que puede haberla, modifica tu rumbo para no colisionar.

Obviamente se darán muchos casos en los que no exista un riesgo real de colisión. Pero la idea es clara. Si estás planteándote que puede haber colisión, aunque sea por un margen muy grande, entonces tienes que tomar medidas.

 

En este caso, no te digo que cada vez que pienses que una persona puede tener TLP lo tenga en realidad. Pero sí me parece una señal de alarma grave solamente que PIENSES que puede tener TLP.

Es tu decisión personal si continúas o no en esa relación. Quizá deberías plantearte si te merece la pena estar con una persona sobre la que tienes que indagar un posible trastorno mental debido a sus actitudes tóxicas (recuerda, deberías estar haciendo un pastel, reservando un viaje…).

 

Para que quede más claro aún, te pondré el ejemplo contrario.  Imagínate una pareja sana. Una pareja que tiene sus desacuerdos de vez en cuando pero que se ponen en común y se resuelven. Ninguna actitud afecta a la dignidad de sus componentes, y detrás de estos desacuerdos ambos saben que pueden contar con el otro.

 

Saben que su pareja jamás arremetería contra ellos de manera repetida y violenta.

 

Su sentido de identidad permanece entero porque ninguno de los dos manipula, desacredita o devalúa al otro para conseguir que se sienta inferior. En cambio se refuerzan mutuamente reconociendo de vez en cuando las cualidades positivas de cada uno.

 

 

¿Te imaginas a una de estas dos personas sospechando que la otra tiene un trastorno mental? ¿Te las imaginas buscando información en la web, y quitándose el sueño por las noches con el eterno dilema de si su pareja está enferma?

 

Obviamente no.

 

 

Porque en una relación de pareja sana donde existe el respeto la confianza y la empatía, nunca habrá lugar a este tipo de pregunta.

 

 

******

 

 

Espero que este artículo os ayude si os encontráis en esta fase. En mi caso personal nunca tuve el diagnóstico médico oficial de que mi ex pareja tenía el trastorno. Pero tras dos años de intensa convivencia con ella y tener conocimiento del TLP, de repente lo entendí todo. No necesitaba ningún psiquiatra que me lo confirmara. Yo mismo encontré la respuesta a todos sus comportamientos que anteriormente no entendía.

 

De repente comprendía por que actuaba de esa manera que me hacía tanto daño. Después de esto tardé varios años en asimilar del todo a nivel interno la repercusión del trastorno.

Me llevó bastante tiempo, pero tras haberlo integrado dentro de mí, un día sin previo aviso, me di cuenta de que la había perdonado.

Ya no sentía rencor hacia ella. Había comprendido que ella también sufría mucho y que lo hizo lo mejor que pudo con las escasas herramientas que tenía. Sentí que quitaba una carga de mis hombros que había estado durante mucho tiempo.

 

Pero no confundais esto con un perdón incondicional. El hecho era más hacia mi interior que a aprobar los comportamientos que tuvo conmigo.

 

Años después de la ruptura, ella intentó acercarse a mí y entablar una conversación como si nada hubiera ocurrido, como si simplemente hubieramos sido dos amigos separados durante un tiempo.

La había perdonado en mi interior, pero yo le cerré la puerta de manera educada y no le consentí proseguir la conversación. Nunca hubo vuelta atrás con el contacto 0.

 

 

 

 

Un abrazo y mucha fuerza.

 

 

 

David C.


2 commentarios

Ketnar · 3 enero, 2020 a las 6:07 pm

Buenas a todos. Me acaba de dar calabazas una chica con TLP. Solo 2 meses después de empezar la relación cortó. Fueron 2 meses espectaculares, me lo dio todo. Solo una discusión por un tema baladí. Realmente no estaba enamorado de ella, e incluso agradecía cuando le tocaba trabajar en finde para yo poder tener un poco de tranquilidad.
Sin embargo si que me afectó emocionalmente. Entiendo que por dos cosas:
1) Lo intenso que era la vida con ella. Te llenaba de energía y vitalidad. Si empezara una relación normal ahora me parecería una relación «sosa». Estaba perdiendo ESTO y no lo quería perder.
2) Mi «ego» se sintió atacado. Me preguntaba qué había hecho (yo también la traté de 10) que no lo merecía. Mi ego no aguantaba que lo dejaran y más con esa frialdad. Durante estos dos meses yo sentía que tenía el peso de la relación y de repente «zas».

A los 10 días de contacto cero le escribí diciendo que quería volver y ella super amable diciendo que no, que no era culpa mía, que yo era una gran pareja, que era un problema de ella, que nunca había encontrado a un hombre que pudiera seguirle el ritmo. Le dije que vale si un día me necesitaba ya sabía donde encontrarme y que si cambiaba de opinión que me avisara.

A los pocos días me voy de viaje a una ciudad donde tengo un gran círculo social y empiezo a sentirme mejor, pero mucho mejor (a las 2 semanas de haber cortado) pero ella me contacta diciendo que quiere tener un contacto amistoso conmigo SIN MÁS ENFOQUES, que me felicita el año y mi santo, que para ella fue una gran pena que la relación no prosperara. Mi respuesta fue que estaba bien que gracias por preguntar y por la felicitación y que si un día se pasaba por mi ciudad que quizás cuadrara un cafe. Le deseé feliz año y ya. Ella me dijo que genial, gracias y un abrazo. Yo ni respondí.

Lo que realmente me enganchó fue el cambio tan brusco de 100% a 0%. Fue una hostia que no vi venir NUNCA. El saber qué había pasado era muy importante para mi así que estuve mirando foros hasta que encontré este y dio en el clavo. Ni siquiera es mi tipo fisicamente, pero logró manipularme muy bien. Todos los días me decía cumplidos, la mayoría forzados. Me llegó a decir incluso que le gustaba mucho la forma de mis pies que para ella era muy importante…

En la actualidad todavía tengo el enganche de querer sentir otra vez esas sensaciones, pero cada vez van a menos y soy CONSCIENTE de quién es. Reconozco que siento rabia pero por mi ego, por no haberlo visto venir. Tengo que aprender a soltar y perdonar. No la considero mala persona pero sí que veo que sus acciones son demoledoras. No la quiero ni en pintura cerca.

Un saludo a todos y feliz año.

David · 7 enero, 2020 a las 6:00 pm

Hola Ketnar, bienvenido y gracias por compartir tu testimonio con nosotros.

Creo que estas gestionando muy bien la situación ya que es fácil quedarse enganchado en este tipo de relación. Has sabido identificar muy bien las circusntancias y ser consciente de lo que está ocurriendo.

Efectivamente, uno de los peligros después de estar con alguien así es que las personas «normales» te parezcan aburridas. En cierto foro se comparaba a estar con un TLP con el subidón que proporciona la cocaína, y después estar sin ese efecto.

Esto puede hacernos caer en el error de añorar esa intensidad, ganas de vivir, empuje, etc… pero como escribí en mi último artículo, esta intensidad solamente es una manera de huida hacia delante. Se muestran siempre tan dispuestos a hacer planes y actividades porque para ellos es una forma de escapar del dolor interno que sufren.

En un primer momento esa intensidad atrae a cualquiera, ¡¡incluso parece que resplandecen!!, y después su dolor interno es el que acaban proyectando sobre tí. De manera que se convierten así en una trampa muy peligrosa para quel que no esté prevenido.

Mi consejo ahora es que te mantengas fuerte, ya que puede volver en cualquier momento. Suelen realizar llamadas de chequeo con la excusa más estupida para ver si sigues disponible y poder echar mano de tí cuando les convenga. ¡¡No lo consientas!!

Mantente firme en tu decisión, gracias a ella has evitado mucho dolor en un futuro próximo.

Un abrazo fuerte!!

David.

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