Como ya hemos visto en otros artículos, involucrarnos en una relación con una persona tóxica, significa irremediablemente traer dolor y angustia a nuestra vida.
A la vez que dejamos que entre en nuestro espacio íntimo, iremos pasando por distintas fases que nos irán destruyendo sin remisión.

 

Para iniciar una ruptura con éxito y conseguir sacar a esta persona de tu camino, antes es imprescindible haber alcanzado y consolidado el punto de no retorno en nuestro interior.

En la mayoría de los casos la persona tóxica nos habrá debilitado bastante, y deberemos hacer acopio de fuerzas para mantenernos firmes en nuestra decisión.

 

En el caso de que debas ser tú el que acabe la relación, aquí tienes una estrategia planificada para lograr sacar a esa persona de tu vida de una manera eficaz, minimizando el daño que puedan inflingirte durante el proceso y evitando que vuelvas a caer en sus oscuras trampas.

En el momento que te comuniques con ellos para transmitirles que no quieres seguir con la relación, generalmente responderán de dos maneras diferenciadas.

 

– INDIFERENCIA: Puede tratarse de un acto fingido para hacerte dudar de tu decisión. Si te sigues manteniendo firme en cortar con ellos, lo más normal es que acaben pasando al estado de pánico.

Por otro lado puede que te sorprendan con una respuesta bastante fría y distante, como si no les afectara para nada tu decisión. En este caso puedes apostar a que ellos ya tienen a su alcance otra nueva víctima de la que pueden extraer lo que tú les ofrecías, y por tanto se pueden permitir el lujo de dejarte atrás sin contemplaciones.

 

– PÁNICO: Si tu pareja manipuladora no tiene ninguna otra víctima a mano, o bien si estás ofreciéndole cierto tipo de beneficios que no va a poder encontrar fácilmente en otra persona (estatus, dinero, tiempo libre, compañía, etc…) lo más posible es que entren en estado de pánico, sobre todo si no han tenido indicios de que has estado haciendo acopio de fuerzas y has salido de su zona de influjo.

 

Estas reacciones pueden ser de lo más variopintas. Sencillamente no les cabe en la cabeza que el “esclavo” se pueda rebelar contra el amo, lo cual normalmente les rompe bastante los esquemas. Ahora, no te confíes, pues al fin y al cabo son expertos manipuladores y enseguida cambiarán la estrategia para hacer que la situación vuelva cuanto antes a su “cauce normal” (es decir recuperar el poder y volver a someterte).

 

Pese a que hayan podido convencernos durante la relación de que son ellos los que tienen el poder y que no nos necesitan, llegado este momento puede ser tremendamente difícil sacarlos de tu vida, sobre todo en el caso en que no tengan a otra víctima dispuesta  a caer en sus manipulaciones.

En realidad suelen ser personas con una gran carga negativa en sus vidas, incapaces de hacerse cargo de sus propios problemas, por lo que necesitan continuamente tener a una persona cerca para culparles de su mala suerte y utilizarla a modo de cubo de basura emocional.

 

Para sacar de nuestra vida a una pareja tóxica, he comprobado que se atraviesan tres fases:

 

– La preparación

– Fin de la relación

– Después de la ruptura

 

 

LA PREPARACIÓN

Durante la etapa de la separación, una vez alcanzado el punto de no retorno, tomamos conciencia de que debemos alejarnos de esta persona y creamos un Plan de Escape.

 

Muchas personas fallan cuando tratan de separarse de una persona manipuladora, porque se alejan rápida e impulsivamente de ella, sin un contar con un buen plan y sin una base sólida.

Generalmente hacemos esto después de una discusión en la que han llevado al límite nuestra paciencia, por lo que nos resulta relativamente fácil cortar la relación en un estado temporal de ira.

Pero generalmente es un acto relfejo de defensa que no está debidamente respaldado en nuestra lógica interior, y con el paso de los días, podemos caer en la tentación de olvidar nuestras anteriores palabras y regresar de nuevo con nuestra pareja.

 

Para realizar una ruptura sólida, primero debemos tomar algunas medidas previas.

 

En muchos casos, la persona tóxica, ha aislado a su pareja de otras personas, tiene control sobre sus cuentas bancarias, teléfono móvil, correo electrónico, etc….  Si te encuentras en uno de estos casos, es muy importante que tomes las medidas oportunas para proteger tus intereses de cara al futuro. Estas personas pueden actuar de manera explosiva una vez que su máscara desaparece, y esto ocurrirá inevitablemente cuando cortes la relación con ellos.

Tus posesiones tanto físicas como digitales, pueden correr peligro si poseen acceso a ellas y sienten que les abandonas. Es posible que tomen represalias, asi que…¡asegúrate de ponerlas a salvo!

 

No te involucres en otra relación.  Eso sólo complicará tu situación interior e incrementará la ira de la persona tóxica.  Lo mejor que puede hacer es quedarte tranquilo/a durante unos cuantos meses.  Recuerda que el/ella va a localizar a otra víctima rápidamente, y se involucrará con ella instantáneamente, dejando morir el foco de atención que tenía sobre ti.

 

Debes informar a una o varias personas de tu confianza de tu decisión. Posteriormente a la ruptura pasarás por un síndrome de abstinencia importante en el que tu organismo te suplicará que regreses con esa persona a cualquier precio, y todas las estructuras lógicas pueden venirse abajo en un santiamén. No debes culparte por ello, es parte de nuestra naturaleza y del funcionamiento de nuestro cuerpo.

Por ello te ayudará en los peores momentos el poder hablar con un buen amigo/a, sobre todo si conoce la historia de antemano y sabe que esta persona te ha hecho sufrir mientras era tu pareja. En estas circunstancias, el tener un punto de vista externo a ti y objetivo puede ser determinante. Nos encontraremos en una tremenda marea emocional en la que puede ser fácil caer en la tentación de volver a la relación.

Conforme vaya pasando el tiempo, el síndrome será menor e iremos ganando cada vez más control sobre nosotros mismos.

 

 

FIN DE LA RELACIÓN

Una vez que interiormente y a nivel emocional has comprendido que esta persona es dañina para ti y debes apartarla de tu camino, llega el difícil momento de cortar con ella.

 

Recuerda que la persona tóxica no acepta responsabilidad sobre sus actos, reacciona a las criticas con ira y es propenso a reacciones de pánico ante una separación.

Es por ello que la ruptura debe hacerse de manera genérica e impersonal. Intentar razonar con la otra persona y que entienda nuestra situación es algo que nunca se consigue durante este tipo de relaciones, y obviamente no va a ser durante la ruptura cuando este hecho cambie.

Al contrario, si persistimos en esa idea, podemos fácilmente caer en una espiral sin fin. Su capacidad de argumentación y tregiversación harán que nos desgastemos inutilmente en conversaciones improductivas, mientras que nos alejamos de nuestro verdadero objetivo, alejarnos de esa persona para siempre.

 

Ellos estarán encantados de que les brindemos la oportunidad de comunicarse con nosotros con la excusa de “aclarar la situación”. En realidad lo utilizarán como mecanismo para volver a manipularnos y hacernos sentir culpables.

 

Pese a que en una ruptura con una persona sana, siempre recomiendo dejar la relación cara a cara (por mucho que duela), con este tipo de personas aconsejo realizar estas interacciones mediante una llamada de teléfono, o incluso mejor a través de mensajes (email, whatsapp…).

No aceptes reunirte con ellos con la excusa de “hablar en persona”. Para este tipo de individuos, es en realidad una manera de ponerte a prueba, hacer que bajes la guardia y usar la culpa para engancharte de nuevo.

Piensa que en este momento probablemente no estés suficientemente fortalecido para resistir sus manipulaciones y si aceptas verte con ellos en persona es probable que acabes cayendo de nuevo en sus redes. Es mejor evitar esta posibilidad ya que llegado el caso tendrás la opción de cortar la interacción mucho más rapido por teléfono que si por ejemplo os habeis reunido en un café o un bar.

 

Explícale que te se sientes emocionalmente deprimido, confundido y agobiado. En este momento de tu vida no puede sentir nada por nadie y necesitas terminar la relación casi por el beneficio de él/ella.  Sugiere que probablemente te has dado cuenta de que  necesitas tiempo para comprender tus sentimientos y arreglar lo que está mal en ti.  La idea que debes transmitir es “No estoy preparado para ser la pareja de nadie en este momento en mi vida”.

 

Tienes que asumir que tu ex pareja te culpará a ti y solo a ti de que la relación no haya funcionado. Intentarán sembrar en ti todas las dudas posibles para que vaciles en tu decisión de romper con ellos. Piensa que mietras erais pareja, utilizaron continuamente la manipulación mediante la culpa, y en el momento que te alejes de ellos redoblarán sus esfuerzos para convencerte de que ellos están en lo cierto y eres tú el que ha obrado de manera incorrecta.

 

Ten en cuenta (y esto es muy importante) que si la persona manipuladora siente pánico, intentará recuperar el control sobre ti de cualquier forma.

Recibirás una gran cantidad de llamadas telefónicas, cartas, notas en tu coche, emails, whatsapps etc…  En mi caso llegué a recibir mensajes hasta un año después de acabar una relación tóxica de tan solo tres meses.

Reacciona a cada una de ellas de la misma manera, con un “gracias” aburrido. Si cometes el error de reaccionar de manera emocional, habrás perdido el control otra vez. Sobre todo debes entender que no están interesados en ti como persona, sino en volver a recuperar el poder sobre ti. Realmente no les importa como te encuentras ni los problemas que puedas tener. Solamente están intentando ganar la batalla de poder para conseguir volver a dominarte.

 

Tu pareja tóxica va a hacer todo lo posible en hacerte sentirse culpable.  Con cada contacto telefónico, escucharás decir cuánto te ama, cuántas cosas él/ella hizo por tí y cuántos sacrificios ha hecho por ti. En ocasiones lo hará de manera sutil, pero siempre dejándote una sensación de culpabilidad en tu interior.  Al mismo tiempo, escucharás lo malo que has sido por no darles otra oportunidad para arreglar las cosas.

 

No creas en los cambios de comportamientos rápidos o en promesas de matrimonio, viajes, regalos, etc. Ya ha visto cómo se comporta la persona tóxica normalmente. Algunas personas pueden cambiar por un corto periodo de tiempo, pero después siempre regresan a su comportamiento normal en cuanto pasa la crisis.

 

No uses expresiones que puedan darle esperanzas de estar juntos en un futuro próximo.  Cuando la persona tóxica escuche esas posibilidades, creerán que te está debilitando y aumentará su presión sobre ti.

 

Debes de mantenerte inflexible en tu decisión hasta el final. Si lo haces durante nueve días y al décimo comienzas a tambalearte, entonces aprovecharán esa pequeña brecha para desestabilizarte y hacerte caer de nuevo en su juego. Para ellos es como si se estuviese jugando la prórroga de un partido que tienen ya perdido, por lo que no dudarán en utilizar CUALQUIER TÉCNICA  a su alcance por desesperada que sea con tal de marcar un tanto.

 

– No aceptes ninguna negociación que te ofrezca, como tener menos citas, o citas una vez por semana nada más, daros “un tiempo” de refexión, ir a terapia juntos, etc.

Mientras que la persona tóxica tenga el mínimo contacto contigo, seguirá pensando que tiene una posibilidad de manipularte.

Ellos ven a las demás personas como recursos a explotar. Imaginate que vives en el desierto y extraes el agua que necesitas de un pozo. Mientras ese pozo te proporciona agua le dedicas parte de tus atención. En cambio, un día el pozo comienza a darte menos cantidad de agua, pero todavía sigues obteniendo algunos cántaros al día; por tanto sigues poniendo atención en él, quizá incluso te centras temporalmente en ese pozo para que siga proporcionándote la misma cantidad de agua que tiempo atrás.

Y de repente, un buen día, el pozo se seca, y no vuelve a tener agua nunca más. Obviamente abandonas toda atención sobre ese pozo y la centras en encontrar otros pozos que puedas explotar cuanto antes.

Este es exactamente el mensaje que debemos hacerle llegar a nuestra ex pareja manipuladora. “Este pozo ya no va a darte más agua, de aquí en adelante está seco para ti”.

 

Nunca cambies de postura con respecto a ellos. Una vez que compruebe que hemos descubierto su juego y que ya no puede seguir explotándonos, centrará su foco en la siguiente víctima, con la que repetirá el mismo proceso que hizo con nosotros en su día.

 

Este es su “modus operandi”, su triste y peligrosa forma de relacionarse con los demás. Obviamente bajo estas premisas, nunca podrán establecer una relación sana, ni conocer el verdadero significado de la palabra “amor” en sus vidas.

 

 

DESPUÉS DE LA RUPTURA

La persona manipuladora nunca acepta su responsabilidad en los problemas de la relación.  Desde un punto de vista psicológico, estas personas han vivido y se ha comportado de esta manera la mayor parte de su vida.

Como realmente no se ven a sí mismos culpables o como individuos con un problema, tienden a pensar que su pareja podría estar temporalmente confundida. Las personas manipuladoras raramente se separan del todo y a menudo intentan continuar el contacto con la pareja incluso después de que la relación se termina.

Por ello, debemos estar mentalmente preparados para lidiar con sus juegos pese a que la relación se haya terminado.

 

Durante el período posterior a la ruptura, algunas pautas son:

 

NUNCA cambies  tu postura hacia ellos. ¡Se acabó para siempre!

 

No hables de posibles cambios de decisión en el futuro. Puedes pensar que eso le calmará, pero sólo les transmites que las posibilidades todavía existen y que sólo con un poco más de presión conseguirán que vuelvas a la relación.

 

Es muy probable que esta persona te ofrezca la posibilidad de que seáis siendo amigos. Si esto te ocurre, detente un momento  y pregúntate qué significa  amistad para ti, y si alguna vez habías sido tratado con tan poco respeto , falta de interés y falta de honradez en cualquier relación que has llegado a considerar de amistad .

Los amigos no son sólo conocidos, se trata de la gente que con el tiempo hemos aprendido que podemos confiar el ellos.

Las personas manipuladoras suelen  intentar mantenerte cerca de ellos para cumplir cada pequeña necesidad que tienen, sin importar los daños que puedan causarte sus peticiones.

La triste verdad es que con ellos nunca se trata de una relación recíproca, ya sea en una  relación de pareja como de amistad.

Puede que te sientas incapaz de negarle el ser amigos a esta persona porque sientas que eres su salvador, y que si tu no la ayudas, nadie más lo hará.. En este caso te recomiendo que leas el artículo cuando ayudarte demasiado es hacerme daño.

 

Es frecuente que hagan lo que yo denomino “llamadas de chequeo”. Te telefonearán sin previo aviso (probablemente cuando tengan algún bajón), con la excusa de interesarse por ti y preguntarte qué tal estás. Que majos son ¿Verdad?. En realidad lo que buscan con este contacto es tantearte y obtener información. Quieren saber si pueden volver a sacar agua de este pozo o si por el contrario conviene descartarlo…nada más. El cómo te encuentres tú realmente no les importa lo más mínimo.

 

Si volvéis a hablar, no ofrezcas detalles sobre tu nueva vida o relaciones. Asegúrale que tanto su vida como la tuya son ahora privadas y que tú esperas que ellos sean felices.

 

En cualquier contacto con tu ex pareja, proporciona la mínima información posible, sólo un informe superficial, al igual que lo harías con un conocido. Por ejemplo:»Sigo trabajando mucho y sigo siendo bastante malo jugando al pádel. Eso es todo».

 

Cuando tu ex pareja te hable sobre la ruptura, puedes compartir algunas ideas generales sobre la ruptura y cómo es difícil encontrar a la persona adecuada.

Utiliza frases lo más impersonales posibles «Bueno, romper es difícil para cualquiera. Salir es difícil en estos tiempos. Estoy seguro que eventualmente encontraremos a alguien que sea adecuado para los dos.

De esta manera no le daremos ningun argumento para que puedan comenzar a rebatirnos y dar pie a una discusión en la que ellos saldrán siempre ganando y nosotros perdiendo.

 

Limita las interacciones con ellos al máximo. Procura que sean las mínimas y cuanto más cortas sean, mejor. Piensa que al hablar con ellos, alteras tu estado natural de tranquilidad que tan difícil es conseguir despues de este torbellino de sentimientos que es la ruptura.

 

En esta fase, es tentador enfrascarse en largas conversaciones con ellos sobre las causas que han llevado a la ruptura. NO caigas en este error. Tienes que entender que ellos nunca van a asumir la responsabilidad por sus actos, y que tus sentimientos para ellos no importan.

Intentar hacer que entiendan el dolor que te han creado y se hagan responsables de sus actos es como pedir a un asesino en serie que sienta empatía hacia sus víctimas, simplemente no pueden porque llevan actuando así casi toda su vida y para ellos es su forma de relacionarse con el mundo.

Su cerebro no contempla que las demas personas tengan sentimientos y necesidades, únicamente tratan a los demás como recursos que se pueden explotar a su antojo y una vez que se han agotado, se deshechan sin más…

 

Si te obsesionas creyendo que puedes razonar con ellos, no sólo no obtendrás ninguna explicación coherente a su comportamiento, sino que además les darás la posibilidad de manipularte a través de esas conversaciones, y tú seguirás sin poder pasar página y dejarles atrás.

 

Una vez que hemos conseguido apartarle de nuestra vida, debemos establecer el contacto 0.

 

*****

 

 

En todas nuestras relaciones a lo largo de la vida, conoceremos una variedad de individuos con muchas personalidades diferentes. Algunos aportarán alegría en nuestra vida y otros nos brindarán amistad y confianza en nuestro camino. Otras personas con las que nos encontramos suponen un riesgo para nosotros y nuestro futuro debido a su personalidad y actitudes

La clave para protegernos de ellos es la identificación y el tratamiento precoz de los problemas antes de que lleguen a dañarnos de manera más profunda.

Gracias a los estudios realizados y a internet, los patrones de actitud y comportamiento de las personas tóxicas, ahora pueden ser transmitidos e identificados con la esperanza de proporcionar la información suficiente a los afectados.

Cuando aparezcan esos signos e indicadores y se identifique el patrón de comportamiento, deberemos actuar con rapidez para salir de la situación. Continuar una relación con una pareja manipuladora resultará en una situación que involucra intimidación, temor, arrebatos de ira, control paranoico y una pérdida total de su autoestima y confianza en sí mismo.

 

Si has estado involucrado en una relación a largo plazo con una persona tóxica, después de escapar con éxito, puedes notar que ha sufrido algún daño psicológico que requiera ser trabajado interiormente.

 

En los siguientes artículos hablaré sobre las herramientas y recursos que utilicé en mi camino de recuperación y sanación. Todos ellos me permitieron superar la situación y convertirme en una versión mucho mejor de mí mismo.

 

Espero que este artículo te haya ofrecido apoyo si te encuentras en la situación de tener que romper con una persona tóxica y puedas hacerlo de la mejor manera posible.

 

Nos vemos pronto.

 

¡Un abrazo!

 

David C.

 

Photo by Sam Griffin on Unsplash.


8 commentarios

Thiago · 7 agosto, 2019 a las 12:32 am

Esta genial el aporte. Un cordial saludo.

    David · 10 agosto, 2019 a las 8:35 pm

    Muchas gracias Thiago. Me alegro de que te haya gustado. Un saludo.

Javier · 7 agosto, 2019 a las 4:26 pm

Ostras, has descrito mi caso al 100%. En 3 meses he roto con la misma persona 3 veces. Siempre con un sentimiento de culpa total, no sabiendo en que estaba fallando y al mismo tiempo pensando en que estaba dando el 200% por la relación. Ayudándola, dándole cariño, su espacio, seguridad, comprensión, paciencia, etc. El último dia me dio las gracias por mi paciencia, me pidio perdón porque lo pagaban siempre los que más queria y me dijo lo mucho que me quería y enamorada que estaba de mi pero al día siguiente volvió a pagar conmigo sus frustraciones y problemas. Al principio creía que todo esto era por su estrés y los problemas que tenía, pero empecé a buscar otras causas por internet. No era normal que tuviera días muy buenos y de repente fuera un estorbo para ella, que no quisiera verme en una semana porque estaba agobiada por el trabajo, pero sí que se tomaba unas copas con las compañeras de trabajo al finalizar la jornada.
Todas las discusiones que tuvimos fue por reclamarle estar más tiempo con ella, aunque fuera charlar por teléfono, pero se transformaba, era una persona con mucha ira en su interior y me daba a entender que no pintaba nada en su vida.
El primer mes de relación fue espectacular, pero de repente cambio. Ya no fue la misma, ya no estaba entre sus prioridades, tan solo para ayudarla cuando lo necesitaba o para sexo o para estar 2 días como una relación normal. Creo que está enferma y padece TLP y es lo que me jode mucho, porque de verdad que la quiero, pero ha conseguido que sea infeliz. Ahora llevo una semana sin contacto con ella, no soy feliz porque la echo de menos y creo que es porque todavía no se porque hacía eso y quería una explicación pero, me parece que cuando vuelva a pedirme disculpas no voy ni a contestarla. Tengo que olvidar y pasar página.

    David · 10 agosto, 2019 a las 8:41 pm

    Hola Javier. Gracias por compartir tu experiencia con nosotros.
    Efectivamente, los inicios de una relacion tóxica siempre comienzan con una luna de miel. Como dice el refrán «al caballo se le acaricia antes de montarlo». Si pudiesemos ver su autentica personalidad desde un primer momento, saldríamos despavoridos antes de que se nos acercaran. En cambio, nos muestran su mejor cara y su intensidad para que nos acerquemos y bajemos nuestras defensas, creyendo que estamos viviendo la historia de amor de nuestra vida.

    Por suerte has buscado información relativamente rápido, lo que te va a permitir porner cada cosa en su sitio y entender que es lo que ha ocurrido en realidad. Estos cambios de actitud son muy dolorosos y desconcertantes para la pareja de la persona tóxica, que no puede comprender como una persona tan cariñosa de repente se vuelve contra tí y vuelca toda su ira…pero si…es su «modus operandi».

    Solamente utilizan esa luna de miel para tenerte disponible y después utilizarte como un recurso al que explotar a su antojo. Ten cuidado porque puede ser que vuelva a llamarte si necesita cubrir sus vacíos, te prometerá que ha cambiado y que todo va a ser genial esta vez. Pero lo mas probable si lo haces, es que al poco tiempo volvais a estar en la misma situación de nuevo.

    Te recomiendo el artículo EL CONTACTO 0 del blog. Un saludo Javier.

      Javier · 18 agosto, 2019 a las 4:47 pm

      Gracias por contestar David.
      Pues si, volvió a intentarlo y me invitó a su casa para hablar y yo, como soy un trocito de pan y sabía a lo que iba, pues fui. (Eres brujo David, hasta eso volviste a predecir)
      Lo gracioso es que me esperaba en el sofá y con la cabeza hacia bajo y sin mirarme a la cara, empezó otra vez a pedir disculpas y a contarme historias de que no estaba bien, etc,etc. Me senté a su lado y le dije que ya no tenía ninguna confianza con ella y acto seguido me abrazó tanto que lo hicimos allí mismo. Le dije que descansará, que se tenía que ir a trabajar y que más tarde nos veríamos. Fue la primera mentira que le dije, pues no tenía intención de verla más. Me fui al bar donde normalmente suelo ir y con una buena cerveza fría, le envié un WhatsApp muy cordial y bien escrito en la que le decía que esa había sido la última vez que la veía y que no me hacía más daño ya pues esta vez el que había utilizado a la otra persona había sido yo. Qué si no me hubiera apetecido pegar un polvo no hubiera ido.
      Hoy es el día que está con rabia, que me odia, que llega a publicar en Instagram una foto de ella con el comentario: «busco un hombre que se le haya pasado la etapa de imbécil» jajaja. O una publicación en el Facebook con la frase: «Aunque algunas decisiones sean duras,siempre hay que reír,nuevas aventuras me esperan…»
      Es muy cierto que cuando pierden a la persona que manipulan, cuando les pagas con la misma moneda se cabrean de tal forma que pierden los papeles y hasta utilizan las redes para apagar su frustración.
      Imagino que ahora ya me va a dejar tranquilo.
      La verdad es que te quitas un gran peso de encima, porque aunque siempre te queda algo, se seguro que no me va a buscar más.
      Gracias David porque todo esto nos ayuda a muchos

Manuel · 14 agosto, 2019 a las 9:07 am

Mi caso es un poco al revés que el de Javier:
Nos vemos todos los días, pero no podemos dedicarnos todo el día por el trabajo.
Por temas familiares que tengo que atender hay un rato antes de que entremos a trabajar que no puesto estar con ella
Tenemos libre todo el día menos nuestras horas de trabajo, que tenemos horarios compatibles.

Las discusiones han sido por varios motivos, normalmente relacionados con no pasar más tiempo con ella pero siempre de una forma exigente. La consecuencia siempre ha sido un castigo, no hablarme, insultarme, decirme cosas feisimas por mensaje, amenazas de irse con otras personas, comparaciones odiosas con su ex diciendo que comparado con el no soy ni hago nada por ella. Exigencias de recompensa después del enfado, sobretodo económicas.

Tenía normalizado que soy yo el que debe pagar casi todo, lo hice durante un tiempo por su situación económica y no me importó. Ahora la situación es a la inversa y ha sido imposible, es posible que alguna vez haya pagado alguna cena pero siempre ha sido para devolverme dinero que me debía porque obviamente aunque tuviera poco dinero, cuando pagábamos algo de una cantidad grande de dinero siempre se las ingeniaba para que pagara yo. Con los viajes de coche era igual.
Ir a sitios lejanos, con mi coche y obviamente no le decía cuanto habia costado en gasolina el viaje ni lo tenía en cuenta, pero jamás vi que hiciera ni fuera capaz de hacer un gesto económico de ese estilo cuando ella ha podido y yo no he tenido casi dinero.
Jamás le falté el respeto y siempre acabé cediendo incluso cuando su ira venía por frustraciones de trabajo familiares económicos etc. Cosas que no tienen nada que ver conmigo y que le mostré mi apoyo siempre que vi que lo necesitaba.

Vive a unos 30 minutos y aunque es cierto que no siempre, pero como el 90% de las veces era yo el que iba, pues era lo normal porque ella concebía que el afortunado y el más interesado en la relación era yo. El deber de complacerla y pelear por la relación era mío porque ella tios tenía al que quisiera.

Esto ha sido así durante 1 año y las veces que se ha excedido más en su compotamiento lo único que le pedí es que no me dijera esas cosas, que se controlara y simplemente ahorrara esos comentarios. No le pedí ni que no se enfadara, ni que no se desfogara conmigo, que estaba allí para todo para lo bueno y para lo malo pero que no podía pasar esto más, no más vejaciones, no más humillaciones.

Y no fue así, de hecho cortó conmigo, hizo como que le daba igual todo y que a ella no le afectaría, que podíamos quedar para hacer el amor pero que nos podíamos ver con otras personas.
Esto me lo propuso también en la relación, conociendo mi carácter sabe que yo no puedo hacer eso porque solo la queria a ella. Poco después me di cuenta que fue precisamente por eso por lo que lo propuso, porque llegó a admitir que no soportaría que tuviera relaciones con otra en una relación abierta.

Total, que esta vez me negué a arreglarlo con ella, por supuesto que el cortar conmigo era solo un farol para explotar mis inseguridades y que volviera desesperado a arreglar las cosas, otra técnica de manipulación como muchas otras que hizo durante la relación.
Entró en pánico, me sentí culpable por no querer darle otra oportunidad y aun me siento así, no se si de verdad esta vez quiere cambiar, pero también es verdad que las otras veces no quiso, supongo que porque sentía que tenía el control sobre mi y que por lo tanto no le hacía falta porque no había consecuencias para ella.

Sé que yo también he hecho cosas mal y que puede que no lo haya hecho lo mejor posible y que es posible que en realidad cambie, aunque sea solo su forma de pagar sus problemas conmigo. Pero ya no tengo esperanzas y siento que después de todo esto está rota la relación y aunque se retomara no sería como antes, yo no podría ocultarlo y ella sentiría rencor y humillación por pasar de tener el control a tener que «someterse» a un requisito de su pareja.

Esto lo hablé con amigos, familiares, vieron mensajes y solo con un par o tres de capturas de una sola discusión tenían muy claro que tenía que cortarlo de raíz. Pero lo justifiqué y oculté otras cosas para no sentir esa presión, hasta ahora.

Perdon por el tocho y gracias

David · 16 agosto, 2019 a las 9:48 am

Hola Manuel, gracias por compartir tus palabras con nosotros.

Me ha parecido muy interesante ya que por tí mismo has llegado a destapar su juego, y debo decirte que no es nada fácil, y que es el primer paso para poder dejar atrás a una persona tóxica.

Reconozco perfectamente muchas de las conductas que comentas de ella. En concreto, que tu tuvieses que ir a verla siempre a ella porque eras tú el más interesado en la relacion. Creo que es tremendamente gráfica ya que este patrón lo aplican al global de la relación.

La base de toda manipulación consiste en hacer creer a la otra persona que tu mismo eres más valioso. Esto lo saben conseguir de varias maneras, pero una de ellas es la de amenazar constantemente con marcharse, lo cual nos hace pensar que esa persona tiene una vida interesantísima esperandole y que no tiene tiempo que perder con nosotros (lo cual no es cierto).

Otra manera es la triangulación. Introducir a una tercera persona en la relación (aunque sea mentalmente), que supuestamente está interesada en tí, de esta manera haces ver a tu pareja que estás muy cotizado y que si no accede a comporarse como tú quieres y a tolerar abusos, se marchará a la mínima de cambio. Como saben que en ese momento tú estás enganchado a ellos y no quieres que se marchen por nada del mundo, accedes a sus demandas y así se inicia un círculo vicioso en el que ellos se benefician y tu sales cada vez mas perjudicado.

Has descrito perfectamente cómo ella quería tener el control de la relacion. Normalmente esto ocurre porque aunque aparenten seguridad, son personas débiles que no son capaces de soportar una relacion de 50% de poder. Si lo hicieran, no serían capaces de soportar que tú tambien tuvieses poder sobre ellos, por lo que generan estas relaciones disfuncionales, asegurandose de que ellos tienen todo el poder y no pueden dañarles.

Para tener una relación sana en la que ese poder se reparte entre ambos miembros, hay que ser valiente, ya que te descubres ante tu pareja y te haces vulnerable. Si das con la persona correcta, ella hará lo mismo por tí, eso es amor. Pero una persona tóxica jamás podrá hacer esto, realmente son cobardes y eso les impedirá tener una relación sana.

Creo que tienes las ideas muy claras y que has llegado a ellas por tí mismo lo cual es digno de elogio. Solamente puedo ratificarte en ellas y decirte que entiendo perfectamente cada comentario que haces ya que yo los sufrí tambén en su día, y que veo claramente que ella ha querido tener todo el poder de la relacion para de esa manera abusar emocionalmente de tí.

No te digo que no pueda cambiar esta persona, pero piensa que su manera de ver una relacion es muy distinta a la tuya. Ella te ve como un recurso del que aprovecharse y al que explotar, y esto es muy dificil de cambiar en una persona. Probablemente necesite años y alguna experiencia vital de por medio para cambiar esta creencia.

Por mi experiencia, regresar a este tipo de relación suele tener una pequeña luna de miel al principio, e inmediatamente después regresan de nuevo los mismos comportamientos. Si se entra en ciclos de ruptura-reconciliacion-luna de miel- ruptura… el problema es que se convierte en un sumidero de tiempo y energías…que podrías dedicar a recupertarte a tí mismo y conocer en un tiempo a otra persona.

Un abrazo Manuel, espero haberte ayudado.

    Manuel · 16 agosto, 2019 a las 10:27 am

    Gracias por tu respuesta David

    Cuando ella entró en pánico porque no quería volver, me prometió y perjuró que pararía de decirme esas cosas.
    Hablé unas 3 o 4 veces sobre esto anteriormente a este episodio y lo único que pedí fue que me tratara bien, nada más, jamás le pedí que cambiara de ella nada más.
    Nunca la había visto así, todas las veces que hablé de esto con ella nunca escuché un perdón, siempre la respuesta era: «yo soy así, digo lo que pienso si te ofende es porque crees que es verdad. Si no te gusta ya sabes soy una mujer complicada»
    Siempre fue su patrón, pero yo imagino que ella no sentía la necesidad de cambiar nada porque sabía que el que iba detrás y cedía iba a ser yo y sentía el control por lo tanto su posición era cómoda,no necesitaba hacer nada.

    De hecho, el que iba a su casa a hablar con ella después de malas palabras y muros de silencio era yo a pesar de que el motivo del enfado no tuviese que ver nada conmigo y lo pagara conmigo.
    El desenlace es que a pesar de haber cortado, he seguido hablando con ella, yo aun la quiero no como antes pero no puedo desconectar de ella sin más, igual que ella tampoco y le he dicho que tiene que dejar de comportarse así por su propio bien, que estaba tiempo de reconocer su problema y hacer algo por ello.
    Pero cada vez que sale el tema siempre reacciona mal, que si la trato de una persona horrible, que ha llegado a la conclusión que si yo no la quiero como es ya lo hará otra persona y este tipo de respuestas.
    Me da rabia y pena porque se que si parara estas conductas ella sería feliz, por lo demás es una persona maravillosa. Cuando se derrumbó ella lo admitió, dijo que sabía que no era normal y que hacía daño a la gente que quería, que tenía un problema. Y parecía que quería hacerlo aunque fuera por mi, pero me da la sensación de que ha vuelto a lo fácil, la negación y la huida hacía adelante.

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