Dejar entrar a una persona tóxica en nuestra vida íntima, tiene una grandísima repercusión negativa en todo nuestro ser. Son muchísimos los aspectos que se ven afectados cuando uno de estos individuos anda cerca.
La mayoría de las parejas que se encuentran en esta situación se sienten tristes, confundidas, sin ilusiones, cansadas, desgastadas y con la autoestima por los suelos.

 

Es un estado mental de bloqueo y malestar del que es muy complicado salir, ya que la persona abusadora lo habrá dispuesto todo para que la culpa de que sientas estas emociones negativas sea tuya.

Lo cierto es que todo lo que estás sintiendo, viene del interior de tu pareja tóxica. Es ella la que en realidad tiene sentimientos internos de baja autoestima, rabia, dolor, insatisfacción y un largo etcétera…

Sin embargo, está tapando todos estos sentimientos internos detrás de una máscara narcisista de autosuficiencia.

Que te quede clara una cosa, TODO lo que estás sintiendo ahora, viene del oscuro interior de tu pareja. Solamente que son tan hábiles que son capaces de transmitirte toda su problemática, y además hacerte creer que la causa eres tu.

 

Es un negocio redondo para ellos, y un trato malísimo para ti.

 

Entrar en esta situación no viene dado de un día para otro. Tras la previa “Luna de miel” y una vez que ya se encuentre realizado el enganche, es entonces cuando comenzarán lentamente a inyectarte toda su toxicidad.

En ese estado, van apareciendo gradualmente los primeros síntomas de malestar en tu interior. Es un estado en el que confluyen gran cantidad de emociones negativas.

No sabríamos definir con palabras exactas lo que nos ocurre, pero es evidente que no nos sentimos bien. En nuestro día a día no hay alegría, no hay paz…

 

Pues bien, en este artículo voy a analizar uno por uno, los efectos que tiene en ti el estar dentro de una relación tóxica. La finalidad es que seas capaz de identificar que tu malestar proviene de esa persona, y no de ti mismo.

 

De esta manera, te será más fácil romper la disonancia cognitiva que te genera cuando hay momentos en los que te trata con tanto (falso) cariño.

Detrás de cada uno de estos efectos, hay una conducta dañina por parte de tu pareja, pero a veces son tan sutiles que es casi imposible detectarlas (sobre todo si ya llevas tiempo con ella).

 

Estas son las 10 consecuencias que probablemente tengas si estás dentro de una relacion toxica:

 

 

1.- CULPABILIDAD

Las discusiones y peleas que tenéis cuando tu pareja actúa de manera egoísta, son siempre culpa tuya.

Tu intentas explicarle lo que es la empatía, intentas explicarle que en una pareja los integrantes se ayudan y se apoyan mutuamente. Intentas explicarle que no debe hablarte con ese tono tan hiriente…

Pero el resultado es que siempre es culpa tuya. Hay algo malo dentro de ti que no está bien y esa es la causa de vuestros conflictos.

 

Te gritó el día de tu cumpleaños, pero es que le agobiaste demasiado y se vió obligada a reaccionar

Aquel dia que estabas en la cama con fiebre se marchó de cervezas, pero es que le exigías mucho y tuvo que salir a despejarse.

Te sentise muy dolid@ cuando te habló con ese tono tan dañino, pero es que eres demasiado susceptible. A cualquier otra persona no le hubiera afectado tanto como a ti.

Se marchó de compras mientras tú ibas al médico a hacerte aquellas pruebas, pero es que eres muy dependiente. Otras personas son más independientes que tú y van al médico ellas solas.

 

Tu antes de estar con esta persona te encontrabas perfectamente.

 

Sin embargo, discutís tanto y te lo argumentan con tanto aplomo y tan convencidos, que empiezas a pensar que tienen parte de razón. Si fueses como ellos dicen, entonces tendríais muchos menos problemas.

Esto unido a que estás enamorado de ellos y no te quieres separar por nada del mundo, hace que tengas la (TERRIBLE) idea de intentar cambiar.

 

Te sorprendes a ti mismo intentando:

 

No exigirle demasiado a tu pareja.

No agobiarla.

No ser tan susceptible (tragarte tu dolor),

No esperar apoyo de ella.

 

Esto le viene de perlas al abusador. Sin embargo, cuando sea tu pareja la que reclama una de estas cosas, pobre de ti si no estas allí para satisfacerla.

 

Te harán sentir la peor basura del mundo.

 

 

2.- NEGACIÓN

No quieres separarte de esta persona que te produce sensaciones tan intensas (cuando haces lo que ellos quieren). Por tanto, comienzas a negar que sus comportamientos sean tóxicos.

Dentro de tu cerebro se encuentra la eterna lucha interna. Los eternos ciclos de ensalzamiento y devaluación.

Necesitas una manera de darle una explicación a todo esto, y a ser posible, sin tener que romper con tu fuente de placer.

 

Es así como llegamos a la negación: Si me convenzo a mí mismo de que sus conductas no son tan dañinas, entonces no tendré que separarme de ella.

 

La mayoría de las personas tóxicas han tenido una infancia o adolescencia marcada por algún tipo de abuso o trauma que no han sanado correctamente. Llegado el momento, te lo comunicarán para después, utilizarlo y hacerse las víctimas cuando les convenga.

 

“Claro, pobrecit@, tuvo una infancia tan dura, tengo que disculpar sus conductas aunque a veces me haga daño”

 

Si bien cualquiera de nosotros hemos podido tener una infancia y/o adolescencia complicadas, es nuestro deber como personas adultas sanar estas heridas. De esta manera no traspasamos nuestro dolor interno a las personas que se acercan a nosotros.

 

Somos los únicos responsables de nuestras actitudes y comportamientos. Tener un pasado difícil no es una carta blanca para dañar impunemente a los demás.

 

 

3.- PÉRDIDA DE AUTOESTIMA

En el núcleo de la mayoría de las agresiones psicológicas, se encuentra repetidamente a individuos con marcados rasgos de personalidad narcisista.

Los narcisistas son personas aparentemente fuertes y seguras de sí mismas, pero que en realidad poseen un sentimiento interior de inferioridad y baja autoestima.

Para ocultar estas carencias internas, construyen una máscara de cara a los demás, ensalzando sus virtudes y logros y minimizando los tuyos.

 

En mi caso, tuve una relación muy corta con una persona de rasgos bastante narcisistas. Pues bien, el proceso de devaluación fue tan sutil que no fui verdaderamente consciente hasta un mes después de haber terminado la relación.

De cualquier manera, si estás con una persona tóxica, será frecuente que ella magnifique constantemente sus cualidades, mientras que las tuyas las normaliza y resta importancia.

Es probable que te veas en la necesidad de intentar ensalzar tu también ciertas características tuyas o algunos logros personales. Esto es normal ya que mientras ella “infla” su mundo, el tuyo parece de repente ser insípido y carente de valor.

 

Esta habilidad de las personas tóxicas no ha dejado de sorprenderme.

 

Aunque tú seas piloto de cazas de combate y ellos vendan magdalenas en una pastelería, tranquilo que sabrán adornar convenientemente su día a día para que sea más importante que el tuyo.

 

Al final les acabarás creyendo y se pondrán por encima de ti, que es su objetivo final.

 

El problema de la pérdida de autoestima es que te va haciendo cada vez más dependiente de ellos. Mientras ellos se hacen grandes, tú te haces pequeño. Precisamente es una autoestima fuerte lo que necesitamos para salir de esta situación.

Por ello se produce un efecto de arenas movedizas. Cuanto más permaneces en la relación e intentas “avanzar” junto a ellos, más te vas hundiendo en el fango y más complicado resulta salir.

Es por ello que la única manera de no verse afectado por estas personas es detectar rápidamente sus banderas rojas y ser capaces de cortar la relación.

 

 

4.- AISLAMIENTO Y PÉRDIDA DE ENERGÍA

Los conflictos constantes con estas personas son inevitables. El hecho de que sean tremendamente egoístas y que tus necesidades no le importen, hace que tengas enfrentamientos continuos.

 

Sin embargo, su inagotable capacidad de argumentación y su habilidad para “darle la vuelta a la tortilla”, hacen que el culpable acabes siendo siempre tú.

 

Es normal que intentes explicarles que están equivocados, que intentes razonar con ellos y hacerles entender que tú lo que quieres es una relación normal.

Pero estas conversaciones son interminables. Es imposible establecer una relación sana con una persona que no tiene empatía y solamente quiere recibir pero nunca dar.

 

Al principio, encararás estas discusiones con buenas intenciones y energía, pero con el paso del tiempo, notarás que no avanzas. Siempre volvéis al mismo punto, pero tú te vas desgastando cada vez más.

 

Esto comienza a afectar a tu día a día:

 

– Cuando tus amigos quedan para tomar unas cervezas y echar unas risas, tú no puedes porque estás demasiado ocupado discutiendo. Intentando hacerle ver a tu pareja que debe tratarte como a un ser humano y no como a un objeto.

– Cuando conseguís por fin ir a ver aquella obra de teatro de la que tanto hablasteis en el grupo, ¡zas! Discusión con tu pareja. No vas al teatro, dejas tirados a tus amigos y pierdes el dinero de las entradas.

– Tenías un viaje planeado, pero la noche antes de partir, tenéis una tremenda discusión. Te marchas al viaje con mala sensación y no eres capaz de disfrutarlo.

 

 

Poco a poco, el efecto negativo de esta persona, comienza a colarse hasta en el último rincón de tu vida.

Tus amigos y familia comienzan a estar cansados de que siempre llegues tarde, que canceles eventos y de que vivas enganchado a tu smartphone por si ella te escribe.

Todo ello va produciendo que te aísles cada vez más de tu círculo de personas de confianza. Precisamente las personas que de verdad te quieren y que son las que te apoyarán para salir de esta situación.

 

 

5.- HIPERVIGILACIA Y ENFERMEDAD FÍSICA

Estar con alguien tóxico implica que permanentemente te encuentras expuesto a estallidos de ira, falsas acusaciones, calumnias, falta de apoyo y empatía, ataques verbales…y toda una serie de comportamientos dañinos e impredecibles (y de vez en cuando un caramelito).

 

Como resultado adaptativo, se activará en tu cuerpo un estado de alerta permanente en un intento de prevenir y gestionar este tipo de conductas. Tu organismo se encontrará en una elevada excitación mental y física.

Nunca te levantarás tranquilo por las mañanas, nunca te irás tranquilo a la cama por la noche. Siempre estarás esperando cual será la próxima discusión.

Cuando lleves el tiempo suficiente dentro de la relación, tu cuerpo comenzará a mandarte señales en forma de dolores de cabeza, úlceras, trastornos digestivos, insomnio, falta de concentración, pérdida de apetito…tus defensas bajarán y te será más fácil caer en enfermedades.

 

Dolencias que impactarán negativamente en tu vida, tanto a nivel laboral como personal.

 

Este hecho tiene un tremendo impacto negativo en nosotros. En mi caso y en medio de la relación tóxica con mi ex pareja TLP, mi cuerpo sufrió severamente.

Me encontraba en un estado permanente de nervios del que no podía salir. Sin embargo ella parecía estar perfectamente (en esta fase yo me encontraba aún enganchado y ella tenía todo el poder, lo que le daba tranquilidad mientras yo me consumía).

 

– Perdí mucho peso. No tenía apetito debido a la sensación de nerviosismo. Todos mis conocidos nada mas verme me lo notaban.

– Sufrí trastornos digestivos constantes, acidez de estómago que acabó en una úlcera (lo supe previa gastroscopia) y diarreas constantes debido a los nervios.

– Presentaba un estado de agitación interior y ansiedad casi todo el tiempo. Esto llegó a convertirse en algo normal para mí.

– Me resultaba imposible descansar bien por las noches debido a la tensión que acumulaba durante el día (eso si no me llegaba un mensaje «cargadito» justo antes de ir a dormir).

– Cada vez que escuchaba el sonido de un SMS en mi móvil (aún no existía whatsapp), saltaba como un resorte por si era ella.

– Cualquier llamada de teléfono o cita, podían acabar en la mayor de las discusiones, aunque hubieran empezado de la forma más pacífica. Podíamos comenzar hablando de hacer un viaje juntos y al acabar la conversación estábamos cortando la relación.

– Las amenazas por parte de ella de terminar la relación eran recurrentes. En el momento que algo no le gustaba o mi comportamiento no era el deseado por ella, siempre aparecía la amenaza. Siempre me sentía en el filo de la navaja.

– Dejé de involucrarme en cualquier tipo de proyecto nuevo ya que estar pendiente de ella me consumía todos los recursos (tiempo y energía).

– Ella jugaba a “racionarme” la atención, siempre estaba muy ocupada. Sus llamadas de teléfono eran escasas y muy preciadas, por lo que yo siempre dejaba de hacer lo que tuviese entre manos para no perder oportunidad de hablar con ella. En cambio, yo no era una prioridad para ella. Finalmente, siempre me encontraba a la espera de una muestra de atención suya.

– Cuando teníamos una discusión, siempre me dejaba con un sentimiento de culpabilidad, por lo que después me resultaba tremendamente difícil centrarme en mi trabajo, o en tomar algo con mis amigos. Siempre estaba flotando en mi mente.

 

 

Todo esto mantenido durante año y medio, consiguió que me tambaleara muy seriamente a nivel físico y mental. SIn embargo, me llegué a acostumbrar a que esto era «normal». No fue hasta que conseguí sacarla de mi vida, cuando pude soltar toda esta carga negativa.

Entonces es cuando me dí cuenta del tremendo maltrato físico y psicológico que había estado sufriendo.

 

 

6.- DEPENDENCIA EMOCIONAL

Si persistes en permanecer al lado de esta persona, va a tener que ser a costa de realizar tú todos los sacrificios, ya que ella no va a realizar ninguno por ti (o los que haga serán mínimos).

 

– Como no está dispuesta a atender tus necesidades y te culpa a ti de ser demasiado necesitado, intentas ignorar o negar las cosas que necesitas para estar en equilibrio. Después de todo quizá tenga razón y debería ser igual de fuerte que mi pareja.

– Aceptas conductas que la mayoría de las personas encontrarían intolerables. Ya que te argumenta tan bien sus ataques de ira y sus falsas acusaciones, no te queda otra que subir el límite de tu aguante y permitirle que te hable así. Al fin y al cabo, cuando se le pasa el berrinche te acaba abrazando y diciéndote que te quiere mucho.

 

Esto lo que consigue es que tu abusador “se venga arriba”, viendo que te tiene contra las cuerdas y que tragas con todo lo que el te imponga. Te acusará de ser débil y necesitado para que tú caigas en la trampa de intentar demostrarle que no eres como ella dice.

 

De esa manera consigue que no le pidas ayuda cuando la necesites.

 

Igualmente, cuando te tacha de ser necesitado y susceptible, consigue que te tragues tu dolor y no defiendas tus derechos a ser tratado con dignidad cuando te acusa falsamente.

 

Esas creencia de que si no le pides ayuda ni le transmites tus necesidades te validará y te valorará, son totalmente erróneas. Los abusadores emocionales nunca te validan. Necesitan que creas permanentemente que hay algo que “arreglar” en ti y que ellos son superiores. Es desde esa posición de autoridad desde la que nos hacen dependientes de ellos y se permiten abusar tranquilamente.

 

 

7.- CAER EN MALOS HÁBITOS

Es posible que vuelvas a caer en malos hábitos si te encuentras en una de estas relaciones. En un intento fallido de bajar tus niveles de estrés, puedes retomar antiguas adicciones o incluso caer en algunas nuevas.

No lo hagas. Hay poco más que decir aquí. Ya tienes suficiente con un problema, estar en una relación tóxica. No lo agraves buscando un segundo problema.

 

 

8.- PÉRDIDA DE REALIDAD O GASLIGHTING

Esta es una de las causas más dañinas de estar con una persona tóxica.

Para mantener su condición de poder sobre ti, explotarte y darte muy poco a cambio, necesitan negar tu percepción de la realidad para que no te marches.

 

Esto lo logran a través de hacerte dudar de tus percepciones mediante esta técnica llamada así por la película “Gaslight” en la que un hombre manipula a su mujer para volverla loca y poder robar su fortuna.

Cuando discutís, tu pareja siempre tiene la razón, incluso aunque le corrobores con hechos reales que no es así. Podrá atacarte de manera injusta y después te hará ver que ha sido culpa tuya porque le has provocado.

Se suele sentir como si te hubieras vuelto loco puesto que así te lo hará ver. Cada vez que tengas reacciones normales de rabia o tristeza frente a los comportamientos o comentarios de tu pareja, serás atacado con que “te montas películas”.

Sin embargo estas “explosiones” son realmente motivadas por actividades de tu pareja que realmente son dignas de desconfianza.

 

Este hecho, repetido a lo largo de los meses, te irá haciendo dudar de si puedes fiarte de sus percepciones.

 

Otra técnica totalmente infantil que utilizan y de la que he sido testigo, es negar rotundamente algo que acaban de decirte hace cinco minutos. Recuerdo que cuando me ocurrió no daba crédito a que pudieran estar utilizando una mentira tan infantil conmigo.

 

Probablemente acabes sintiendo la necesidad REAL de grabar las conversaciones con ellos. Créeme, si llegas a este punto, es una señal inequívoca de que debes alejarte de esa persona para siempre.

 

Aunque existen los llamados “chequeos de realidad” que no es otra cosa que contarle a alguien de confianza lo que te ocurre con tu pareja, lo hacen TAN sutil que es probable que no sepan decirte si te están manipulando o no.

Es frecuente que este efecto perdure incluso algunas semanas o meses después de haber terminado la relación. En el momento que nos hemos librado de su aura tóxica y hemos recuperado nuestra capacidad de percepción, seremos conscientes del abuso al que nos han sometido.

 

En ese momento sentirás una indignación, ira e injusticia tremendas, ya que tomarás consciencia de golpe. Es ahí cuando comprendes que aquellos consejos aparentemente desinteresados eran en realidad una forma de manipularte. Es ahí cuando entiendes que la culpa era de ellos y no tuya, cuando entiendes que han tenido buen cuidad en llevarte por donde ellos querían…

 

Alcanzar este estado de ira es normal, ya que has sido sometido a un abuso emocional y “no lo sabías”. Te permitirá quitarte de encima la “pena” de haber “perdido” a esta persona y entender que no la debes tener en tu vida nunca más.

Utilízala para esto, pero para nada más. Que no se te ocurra caer en ningún acto de venganza. La mejor revancha es pasar página y dejar a esa persona atrás para siempre.

 

 

9.- INDIGNACIÓN

Durante la relación, tus límites serán vulnerados una y otra vez para beneficio de tu pareja. Pese a que practiques la negación y le justifiques en la medida de lo posible, en ocasiones te sentirás indignado.

Normalmente lo detectarán y “aflojarán la cuerda” para mantenerte en su círculo de influencia.

 

Sin embargo, si les haces ver ese sentimiento tuyo, rápidamente te darán la vuelta a la tortilla y te harán ver que no es culpa de ellos. Además procurarán agradarte durante el tiempo suficiente para volver a “engancharte”.

Presta mucha atención a este sentimiento y nunca lo pases por alto. Cuando estás con una pareja sana no deberías notar nunca emociones como indignación o injusticia.

 

En una pareja tóxica, las tendrás casi a diario.

 

 

10.- DEPRESIÓN Y TRISTEZA

La relación tóxica solamente satisface al abusador. Mientras tanto, el abusado va cayendo cada vez más profundo.

Todos los efectos que hemos visto, mezclados y agitados dentro de ti durante el tiempo suficiente, solamente pueden acabar en una profunda sensación de depresión y tristeza.

Como siempre digo, ellos son expertos en torcer la verdad y argumentar el acto más abyecto. Sin embargo, nunca podrán jamás controlar cómo nos sentimos.

 

Nunca se dará una relación tóxica en la que el abusado esté tranquilo y contento. Solamente te van dando las miguitas imprescindibles para que no te marches y poder seguir aprovechándose de tí, ni una de más.

 

Ni que decir tiene que si acabas cayendo en una depresión a causa de la relación, ellos jamás estarán allí para ayudarte.

En el momento que vean que ya no pueden extraer nada de ti porque han drenado toda tu energía, entonces te abandonarán y pasarán a la siguiente víctima. Solamente les sirves si pueden utilizarte para tapar su vacío.

Además lo harán haciéndote sentir culpable a ti de la ruptura (para variar), lo que te dejará sumido en el más profundo de los infiernos.

 

 

 

*********

 

 

Si has llegado hasta aquí, y te has sentido reflejado en los puntos anteriores, te insisto ENCARECIDAMENTE que te distancies de esa persona. Busca ayuda profesional si es necesario, haz LO QUE SEA NECESARIO PERO ALÉJATE. Es muy probable que todavía no seas consciente del tremendo daño que puede llegar a hacerte si continúas ahí metido.

 

Una de las razones por las que creé este blog, fue por que no podía ni imaginar el tremendo poder de destrucción que tenían este tipo de relaciones, hasta el punto de dejarte sumido en la más triste de las depresiones. Me dejó tan impactado que vi mi deber en advertir a las personas antes de que acabasen tan perjudicadas.

 

No permitas que esto te ocurra a ti también. Te encontrarás con un mundo de dolor inagotable.

 

Dame por favor la alegría de decirme que has conseguido cortar a tiempo, que has conseguido sacarla de tu vida y que no has permitido que esa persona te lleve al mismo infierno donde yo estuve…

 

 

 

Espero de verdad que lo hagas…

 

 

Te mando un abrazo muy fuerte.

 

David C.


24 commentarios

Javier V · 23 enero, 2020 a las 12:46 am

Hola, David, te leo desde Argentina. Encontré tu blog hace unos tres meses, en el momento en que corté con mi ex pareja tóxica (según lo que me confesó una vez, TLP). Enseguida reconocí patrones en ella tal cuál tú los describiste en varios posteos. Si bien mi relación con esta persona fue breve (6 meses) su paso por mi vida se sintió como un huracán. Rebalsó todos mis límites, todas mis defensas, caí en una depresión profunda, me sentí perdidísimo. Hasta que un día, después de la milésima pelea seguida, después de darme cuenta de que podía manipularme y mentirme como quisiera, sin siquiera pedir perdón o arrepentirse de sus actos, decidí terminarle. Y sí, sufrí un poco, me tuve que aguantar las llamadas perdidas, los mensajes que pedían reconstruir la relación, los chantajes emocionales y un largo etcétera… pero gracias a mi psicólogo, a mis amigos,y a mis ganas de cambiar las cosas de una vez, de darme cuenta de que no necesito a nadie (mucho que menos a una persona así) en mi vida para ser feliz (cosa que me costó mucho admitir, la dependencia emocional y el miedo a la soledad) salí de ahí y hoy estoy mejor que nunca. Volví a entrenar, perdí peso, encaré proyectos nuevos y desafiantes, disfruté con amigos pero también solo, procurando mi espacio personal. No, no fue fácil, y hubo momentos en que la melancolía me hacía (y a veces hace, tampoco es que soy un iluminado de la superación eh, jaj) añorar algunos momentos de ese noviazgo, pero luego me metía en tu blog, o hacía una lista de las cosas que me hicieron tocar fondo en aquellos tiempos para ver las cosas en perspectiva y decirle NO, no a ese trato. Nunca más. Con nadie. Te doy gracias a ti, David, porque cuando entré por primera vez al sitio estaba confundido. Agobiado. Pensé que no iba a salir. Pero vi que era posible, si tú lo lograste, si en comentarios leí que otros también pudieron, tenía que enfrentarme a esto y seguir adelante. ¿Y saben qué? el primer día que me encontré no siendo esclavo del sonido del celular al llegarme un mensaje me reí. Fuerte. Me sentí libre, como si me hubiese sacado mil kilos de encima. Fue un momento hermosísimo. Ahora puedo decir que salí muy fortalecido de esta experiencia, a pesar de todo. Un saludo grande y ánimos a todos los que pasan por algo así. No dejen que nadie se aproveche de ustedes.

    Javier V · 23 enero, 2020 a las 1:10 am

    Quizá no ahondé en lo que fue la relación, porque creo que los patrones en ellas son parecidos en general. Pero acá va un breve repaso, por si ayuda: una fase de luna de miel intensa, como nunca me pasó antes con nadie. Enseguida era el amor de su vida. Ni bien nos conocimos vi baches oscuros que me alertaban sobre ella, como cuando hablaba de su pasado y luego cambiaba la versión del mismo, según le convenía. Además de que desconfiaba de que alguien pudiese quererme tanto sin conocerme realmente. Pero aún así, me dejé querer. Y me enganchó. Era sorprendente su aparente capacidad de «amarme». Yo era, según ella, diferente al resto, la mejor persona que conoció. Luego de esto, al tiempo, le siguió un fase de peleas tontas y no tan tontas en donde yo tenía la culpa en general. Luego, de a poco, las peleas se volvieron más intensas, y todo lo que le decía, bueno o más o menos, estaba en tela de juicio y podía provocar su enfado. Al principio me pedía disculpas, o acordábamos que ambos estábamos equivocados. Luego, solo yo era quien tenía la culpa. En los últimos momentos de esta relación inclusive era capaz de admitirme (increíblemente enojada) que sí, que me había mentido un par de veces (vaya a saber uno cuántas veces) y que era culpa mía por agobiarla. Me cancelaba todo a último momento si así lo quería, aunque hubiese organizado todo para verla. Mi mundo giraba en torno a su ser. Esto además de saber jugar con mis miedos, como el de ser reemplazado por otro (una frase que recuerdo más o menos era esta «cuando siento que no me dan atención, dejo de querer a esa persona y me fijo en otros» en un claro chantaje hacia mí para satisfacer todas sus necesidades) En fin, seguro hay mil cosas más, pero no quiero ser reiterativo. Simplemente agregué esto por si alguien se siente identificado con este relato. Como yo me sentí identificado con otros y me ayudo a ver que esas conductas no eran normales.

      David · 23 enero, 2020 a las 11:18 am

      Respondiéndote al comentario de cómo fue tu relación, es cierto que todas son muy similares. Existen varios factores comunes a todas ellas.

      Apuntar solamente, que es mejor a la larga, una person más toxica y menos funcional que una que «solo» sea tóxica a medias, ya que la disonancia cognitiva es mayor. Seremos capaces de ver la toxicidad antes en el tiempo.

      Me hace mucha gracia que las manipulaciones al final son bastante parecidas. En una ocasión le dije que no podía ir a verla a diario por mi trabajo y me dijo «pues si no vienes tú, ya lo hará otro». Aquel dia recuerdo que me levanté y me marché de alli, ella vino detrás pidiendo perdón y vuelta a empezar. En fin…, lo has descrito muy bien todo el proceso.

        Adriana · 29 agosto, 2020 a las 6:30 pm

        Hola, estuve leyendo tu blog y de verdad que me veo reflejada, el problema es que tengo 3 hijos y llevo 6 años con él, antes de forma intermitente, que finalmente me hizo juntarme y tener una familia. No sé cómo hacer para separarme, me manipula con lo económico y constante abuso emocional. De verdad vivo un infierno.

          David · 30 agosto, 2020 a las 4:50 pm

          Hola Adriana. Ante esta situación la unica salida que te queda es aplicar la técnica de la roca gris. Básicamente se trata de anular toda emoción en las interacciones con él. Aunque es un tema sobre el que no he escrito aún, puedes encontrar información más detallada en internet.

    David · 23 enero, 2020 a las 10:39 am

    Hola Javier, muchas gracias por compartir tu experiencia con nosotros. Me alegra mucho haberte leido y que expongas aquí tu historia. Es un claro ejemplo de que se supera a este tipo de personas, y que hacerlo es como «volver a nacer».

    Has descrito perfectamente la felicidad que hay detrás de romper el vínculo tóxico con estas personas, con ser capaces de imponer límites, sacarlas de nuestra vida y recuperar todo lo bueno que teníamos.

    Te entiendo perfectamente, es una sensasción excepcional ir caminando un día por la calle, y pensar que esa persona ya no está en tu vida, que ya no puede manipularte ni hacerte más daño. Poder entrar a tu smartphone con la tranquilidad de que no vas a encontrar ningún mensaje suyo, que no vas a recibir ninguna llamada manipuladora e hiriente…sinceramente, a mí se me dibujaba una sonrisa de felicidad cuando me daba cuenta de todo esto. Hay una gran sensacion de regocijo interno al saber que estás fuera de sus sucios juegos.

    Y si, aunque no lo parezca, salimos fortalecidos de estas relaciones (no así ellos, que únicamente repetirán patrón con cada nueva persona ya que no aprenden nada). Has aprendido sobre lo que NO vas a tolerar en tu vida, has establecido unos límites que no vas a dejar que sean vulnerados, te has hecho más fuerte como persona.

    Te mando un abrazo muy fuerte amigo. No sabes como me alegra leer mensajes como el tuyo. Cuanto más difundamos esta información, cuantas más personas estén prevenidas con este tipo de personas, más dificil les resultará ir manipulando y dañando a los demás.

    Gracias por compartirlo con nosotros. Nos vemos!

    David C.

    Rocío · 5 abril, 2020 a las 3:29 am

    Que alegría saber que alguien lo ha superado. Yo estoy dándome cuenta a través de este magnífico blog que creo que estoy dentro de una relación tóxica sufriendo un chantaje emocional dejándome de hablar mi pareja por una discusión absurda.

    Rocío · 26 junio, 2020 a las 7:07 pm

    Enhorabuena!!! Me alegro muchísimo de leer tu testimonio y de saber que se puede salir fortalecido de una relación así. Yo estoy en la cuerda floja y no me gustaría caer en una depresión. Gracias por dar esperanza a los que estamos abriendo los ojos a la verdadera realidad de nuestra relación.

M. M · 24 enero, 2020 a las 8:38 pm

Soy consciente que he vuelto a caer en su trampa, he luchado durante medio año, le bloqueé por todos los lados, fui capaz de dejar el alcohol hace 3 meses y lo estoy tirando todo por la borda… Estoy cansada

    David · 26 enero, 2020 a las 9:10 am

    Hola M.

    Quizá te faltaba ya muy poco para llegar al final de tu recuperación. Pero ha podido pillarte en un momento de debilidad y ha roto tus defensas. No debes martirizarte por ello, pero sí que es imprescindible que establezcas el contacto 0. Es a partir de ahí cuando todo lo demás puede empezar a mejorar, no sin esfuerzo por tu parte.

Rodrigo Muñoz · 24 abril, 2020 a las 10:17 am

David C.

Te comento mi situación hace unos meses comencé una relación y me he sentido identificado con la mayoría de los puntos que comentas en este articulo sin embargo hay ciertas cosas que todavía parecen hacerse por mi pareja de una manera muy inocente casi como si no intentara taparlas, mi novia tiene problemas para dar abrazos, besos subidos de tono, no me toca, etc

Todo esto en un principio me lo tome mal y me afecto pero ahora en este punto de la relación en verdad creo que hay algo malo en sus emociones, que no ha sanado y ella tan solo tiene 21 años, hasta donde me ha platicado tuvo una relación de 4 años cuando ella era muy chica (15 años) y al parecer tuvo traumas de esa relación, su hijo tiene 3 años y no habla correctamente.

Todo esto me ha hecho pensar en cortar con ella pero de verdad creo que es muy joven y aun tengo la esperanza de que con ayuda psicológica pueda retomar su vida y ser una persona normal.

Mi duda es si es posible ayudarla o nunca va a cambiar su forma de ser, estoy un poco confundido no se si solo dejarla o tratar de proponerle ayuda para que sane sus heridas.

Agradezco de antemano tu atención

    David · 28 abril, 2020 a las 5:14 pm

    Hola Rodrigo. Realmente los primeros meses son para «conocer» a la otra persona. Puede que nos haya gustado y queramos intimar más con ella, pero realmente la estás conociendo. Estás comprobando como te trata, cuáles son sus valores, como se comporta si tu tienes un problema, si es de fiar, etc…

    Y el resultado de esta fase de «conocer» es que tu sientes casi todos los puntos que he citado en el artículo y que conozco muy bien personalmente. Esto desde luego, no es un buen comienzo. Cuando una persona te hace sentir todo esto a los pocos meses de conocerla, es una muy buena razón para salir de allí. Es tu decisión quedarte y esperar a que la situación cambie, pero por mi experiencia, no lo hacen. Y estar allí solamente suela acabar en un sumidero de tiempo y energía.

    Muy probablemente esa chica tiene algun trauma no sanado (aparte me parece muy joven para ser madre soltera, eso tiene otras repercusiones añadidas). Que tú sientas casi todos los puntos del artículo, viene dado porque ella está proyectando esos traumas en tí, ni mas ni menos. Y arreglar un trauma no se hace de la noche a la mañana, creeme. Tu no eres responsable de su crecimiento personal, lo eres del tuyo. No puedes ni debes ser su psicólogo, te lo digo por experiencia propia. Una persona no va a cambiar si no quiere cambiar, y realmente casi nunca lo hacen porque eso sería despojarse de sus mecanismos de defensa sin los cuales no saben vivir.

    De hecho, no he conocido ninguna pareja que haya sufrido esas consecuencias en una relación y hayan sido capaces de conseguir estar bien. Todas han terminado de manera dramática y con gran dolor. Con una persona sana nunca tendrás apenas una de esas 10 características. Con una persona tóxica, las tendrás casi todas. Tu decides donde invertir tu tiempo y energía, pero recuerda que no son ilimitados.

      Rodrigo Muñoz · 13 mayo, 2020 a las 8:04 pm

      Quiero retroalimentar mi caso para la experiencia de los demas, efectivamente hubo un momento en el que me encontraba tan mal que esta persona se alejo completamente de mi y decidi terminar la relación al sentirme tan mal con ella, ella no hizo nada por conservar la relación y al cabo de unos 20 dias comenzo otra relación de manera «formal» situacion que tengo elementos fuertes como para creer que lo empezo a maquinar aun estando conmigo, como bien dice David en cuanto ven que estas mal y ya no les sirves empiezan a buscar otra victima, en mi caso los rasgos mas marcados de esta persona me hacen pensar que tiene fuertes rasgos de personalidad narcisista, en las fotos siempre queria salir ella sin mi, nunca hacia cosas por hacerme sentir bien, todo era para su beneficio y si ella así lo deseaba, siempre haciamos cosas cuando para ella divertido u obtenia algo a cambio, de otra manera me hacia sentir su tiempo como ultravalioso y no ser digno de el.

      Aunque yo fui el que termino la relación ella me borro de su wahtsapp y empezó a hacer publica su relación con la otra persona y a mostrar estados de alegría, confirmando otro rasgo narcisista y de falta de empatía hacia mi persona totalmente.

      La nueva persona por supuesto que le hace presentes que alimentan su ego, los cuales exhibe en sus redes para sentirse grande, importante y valiosa

      Espero a alguien mas le sirva mi experiencia que duro alrededor de 4 meses pero aun asi puedo decir que fue muy desgastante y que nunca habia vivido algo similar a esto.

      Saludos y gracias David

        David · 25 mayo, 2020 a las 3:16 pm

        Rodrigo recientemente he leido el libro Combustible, escrito por un narcisista. Tienes los detalles en la sección Biblioteca. Quiza en el encuentres respuestas sobre su comportamiento. Realmente es un documento como pocos he leido, pues no existen practicamente testimonios escritos por narcisistas ya que nunca acuden a terapia.

Alberto · 24 mayo, 2020 a las 2:32 am

Hola David, muchas gracias por tu información tan valiosa, yo estoy saliendo de una relación tóxica de 13 años, lo mas difícil es la abstinencia emocional y el saber que es lo mejor, pero extrañar a la persona

    David · 25 mayo, 2020 a las 3:13 pm

    Hola Alberto.

    Tienes que pensar dos cosas. Una que estas pasandolo mal ahora, para no pasarlo mucho peor después (si sigues con ella el dolor va a ser inagotable), y otra que estás haciendo una inversión de futuro. Es duro salir de ahí, lo se por experiencia, pero es cambiar a un sufrimiento útil. El sufrimiento al lado de una persona tóxica no tiene fin, ellos son una fábrica de dolor que jamas cesa, sin embargo el dolor al cortar la relacion y separarte de ellos es un dolor con un final. Detrás de ese final te espera la liberación, y el poder vivir tu vida sin una persona al lado que no hace mas que perjudicarte. En el blog hay algunos testimonios de personas que lo han logrado también y te aseguro que es casi como volver a nacer. La vida es mucho más bella cuando consigues quitar de tu lado a una pareja tóxica y dejarla atrás.

Sergio · 4 agosto, 2020 a las 2:48 pm

Acabo de salir de una relación que prácticamente es clavada a lo que describe el artículo. Cuatro años de torturas psicológicas y lo que más dolor me da, es que hemos tenido un hijo y ahora está con ella, estoy condenado a tener contacto de por vida con ella, pero al menos estoy intentando no dejarme atacar más. A través de los servicios sociales he buscado el apoyo necesario y espero poder ir alejándola sin que ya nada me importe, espero que nuestro hijo pueda ser invulnerable a su toxicidad.

    David · 4 agosto, 2020 a las 9:26 pm

    Hola Sergio. Te entiendo perfectamente ya que yo lo he sufrido en mis carnes en dos ocasiones. Al tener un hijo común, tu labor es fortalecerte lo máximo posible ante ella. Utilizará el niño para manipularte y dañarte por lo que debes estar preparado.

    Para estos casos, siempre se recomienda aplicar el método de la roca gris. Se trata de observar pero no reaccionar sus provocaciones. Aunque no he escrito aún sobre este concepto, hay gran cantidad de información en la red.

    Me alegra que hayas encontrado ese apoyo, y que vayas logrando cada vez más, poner distancia emocional con ella.

    Un abrazo y mucha fuerza.

    O Marcelo · 28 agosto, 2020 a las 8:23 pm

    Mi experiencia en una relación así termina despues de casi 4 años, llegando a la conclusión de que en tanto tiempo la toxicidad termina siendo mutua. Y esto pasa generalmente en relaciones de amor a primera vista y apasionamiento instantáneo. Luego uno empieza a conocerse y parece que no fuéramos capaces de aceptar la incompatibilidad y nuestro error al pretender de esa relación algo que fuera amor sincero, maduro y sano.

    Todo estaba bien hasta que empezó a criticar mi profesión de viajar y tener multiples y ocasionales compañeros y compañeras de trabajo. Actividad que dicho sea de paso, nos conocimos mientras yo estaba trabajando! Luego de contarme que había tenido relaciones casuales en todos sus ámbitos laborales y de ocio, y algunas cosas raras de su pasado que a los 40 años uno ya no se asombra de nada… Pero luego juzgaba y me acusaba de como yo hablaba con alguien, o porque yo tenía que enviar un mensaje a tal persona, o si mi jefa me mandaba un mensaje urgente a las 8 o 9 de la noche…
    Luego con mi hija de mi anterior matrimonio, parecía estar todo bien, hasta que en un momento todo empezó a cambiar, de repente mi ex pareja era una bruja y una ramera y mi hija una maleducada, y que yo estaba dominado por ellas dos, y empezó a respirarse un clima en el que divertirnos o tener momentos felices a ella le molestaba, nunca se la veía feliz, solo parecía alegrarse cuando habia algun conflicto con mi hija o su madre, cero empatía con mi hija y su salud y sentimientos. Y para ella cualquier compañera mia era una ninfomana descontrolada, cualquier mujer 10 o 20 años menor que hiciera lo que ella misma hizo a esa edad ellala juzgaba. Infravaloró mi trabajo, aun llegando yo a tener resultados buenos y apoyo de los clientes y superiores para ella no tenía valor, ella siempre lo hubiera hecho mejor. Me dijo que tener un hijo no tenia nada de especial y que yo era un mal padre por haberme divorciado. Usó toda su artillería para destruirme, casi me enferma esta relación, me volvió inestable para encuentros sociales, me generó verguenza y tristeza y hoy mismo despues de haber salido, veo tambien mi responsabilidad. A todo aquel que se encuentre en una relación así, salga cuando tenga la primera oportunidad de hacerlo, no espere encontrar culpas y responsabilidades. La vida se va rápidamente y hay gente que nos quiere y nos necesita sanos.

      David · 30 agosto, 2020 a las 4:55 pm

      Hola Marcelo.

      Has nombrado dos características tipicas de las personas tóxicas. Una de ellas es el control compulsivo y los celos desmedidos hacia tí. Sin embargo este control siempre es hacia su pareja. Ellos pueden haber hecho lo que les ha apetecido, pero a tí quieren tenerte bien controlado.
      Otra es que anule tus logros, esto es muy típico ya que no pueden reconocerte que hagas algo bien porque quieren tener el poder sobre tí. Si te valoran, entonces podría subir tu autoestima y ellos perderían parte de ese poder. Ellos siempre lo hubieran hecho mejor, te entiendo, lo he vivido. Es un rasgo muy muy narcisista.

      Tienes toda la razón en que debemos huir de estas personas a la primera oportunidad, el problema es que son muy hábiles en hacer enganches y a veces nos nublan tan rápido que ya no es tan sencillo salir. Es una de las razones de este blog, ayudar a estas personas a despertar para poder salir.

      Un abrazo y espero que vaya todo bien amigo.

Verónica L · 11 agosto, 2020 a las 12:09 am

Hola David.
He leído todo lo que tienes en el blog, todo cuadra con la personalidad de un hombre con el que tuve una relación desde hace 8 años, las cosas siempre se hicieron en los tiempos que el decidió que se llevarían a cabo, es decir, desde que lo conocí mostró rasgos de TLP pero yo era muy joven y no supe detectarlo, tenía 21 años cuando todo comenzó, me utilizaba para tener sexo ocasional y me enamoré de el, con el tiempo me propuso tener una relación más seria pero fue cuando yo iba a casarme ya, razón por la que terminé diciéndole que no podía, admito que seguí véndolo pero todos esos años estuvieron llenos de dolor, problemas, peleas, siempre me culpó de no poder estar bien porque me casé! Aún cuando el tuvo la oportunidad abierta por años! Siempre me pregunté si yo era la que estaba haciendo algo mal, siempre terminaba llorando y el siempre regresaba a “pedirme perdón” siempre lo perdoné hasta este punto en el que estoy en un hartazgo emocional tremendo, me siento desgastada, el me ha agredido verbalmente de un modo que nadie más lo ha hecho y me sigue doliendo como si fuera la primera vez que me agrede, finalmente mencionó hasta mis defectos físicos como arma para ofenderme la última vez que le dije que no quiero volver a saber de el, aunado a esto, me he dado cuenta de que la mayor parte de lo que me ha dicho son mentiras, puesto que tenemos un amigo en común por el cual me he enterado de cosas sin querer y obviamente no cuadra con todo lo que me dijo alguna vez a mi.
Efectivamente: me tacha de débil, cobarde y aún cuando reconoce las cosas buenas que hago no tarda en dejarme caer nuevamente para sufrir con ello.
Me restregó una nueva relación en la cara, me humilló, me dejó por los suelos y todo se está reflejando en mi estado de salud ya, hace tiempo sufro brouxismo, desgaste de cartilago y problemas para conciliar el sueño, en verdad ha sido una verdadera pesadilla salir de todo eso, recién estoy aplicando el contacto cero pero siento morir cuando me marca o escribe… excelentes artículos para hacer reflexionar a la gente que aún está a tiempo para salir de ese infierno.

    David · 11 agosto, 2020 a las 9:12 pm

    Hola Verónica.

    Claramente estás describiendo las consecuencias de haber estado en una relación tóxica. No te culpes por no haber sabido detectar su posible trastorno ya que es muy complicado. Son maestros de la mentira y a cualquier persona puede ocurrirle. Donde cometemos casi todos el error es en «perdonar» una y otra vez sus actitudes egoistas y abusivas. Esto nos introduce en un mundo de dolor que no acaba hasta que los dejamos atrás en nuestra vida.

    En cuanto al modo de agredir verbalmente te entiendo perfectamente, yo mismo he vivido cómo mi ex pareja tlp me hablaba con un odio tremendo en su cara. Nunca me habían hablado con tanta intención de hacerme daño como ella lo hacía. Totalmente él va a ir a por tus puntos débiles (como los que tenemos todos) y los va a utilizar para bajarte la autoestima el máximo posible y así poder abusar de ti y/o dañarte.

    Creo que eres bastante consciente de la situación, con lo que ya tienes mucho ganado. Solamente apoyarte en la decisión de mantener contacto 0 con esta persona tan tóxica. Esto y que seas consciente de que tu cerebro aún está descolocado por haberte bajado de la montaña rusa hace poco. Por eso le puedes echar de menos irracionalmente. Pero con el tiempo eso pasa y acabas viendolo como una persona abusiva que es mejor que esté fuera de tu vida para siempre.

Anonimo · 10 septiembre, 2020 a las 3:57 am

Hola… estoy conociendo un chico que termino hace unos meses una relación toxica donde el era quien sufría los maltratos de una persona toxica..quería saber si había una forma de ayudarlo a sanar y si hay chance de que se vuelva a enamorar.. Gracias

    David · 15 septiembre, 2020 a las 11:39 pm

    Hola Anonimo.

    Una persona que ha sido maltratada puede agradecer mucho el conocer a alguien sano que le ofrezca todo lo que su ex pareja abusiva no tenia.

    Sin embargo, existe el riesgo de que aun siga enganchado a aquella persona. Las relaciones toxicas son dañinas pero tambien son muy adictivas y corres el riesgo de que te pueda utilizar como tirita para aliviarse pero aun añore su antigua relacion.

    Lo ideal es que superemos el duelo sin apoyarnos en una nueva pareja, no obstante, veo posible que sepa valorar a alguien «normal» despues de haber estado con alguien abusivo. Esto tienes que verlo sobre el terreno.

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