Seguro que os ha ocurrido alguna vez, un familiar, amigo, compañero…que está involucrado en una relación tóxica y que es incapaz de salir de ella.
Las injusticias y los abusos que se cometen contra él claman al cielo, pero por más que se lo repetís una y otra vez, parece imposible que vaya a tomar las riendas para acabar con esa situación.

La cuestión es que, pese a que desde un punto de vista externo pueda parecer inexplicable, siempre tomamos las decisiones creyendo que hacemos lo mejor.

Piénsalo por un momento. Nadie diría “Um, voy a seguir un par de meses mas con esta pareja para que me haga sufrir un poquito más”.

Seguramente si lo haces es creyendo que tu pareja va a cambiar a mejor, que si te hace daño es porque no se da cuenta, etc…

Dentro de esa persona, existen ciertas creencias, miedos e incapacidades, que hacen que la idea de permanecer dentro de esa relación tóxica, sea la mejor idea, o al menos la idea menos mala de las opciones posibles.

Lo cierto es que hay una serie de características que nos hacen susceptibles de entrar en una relación tóxica en primer lugar, y de que nos sea más complicado salir de ella una vez que estemos involucrados.

Aquí tienes cinco características que te hacen más vulnerable a los depredadores emocionales, y cómo trabajar sobre cada una de ellas:

 

1.- NO TE GUSTA TU VIDA CUANDO ESTÁS SOLTERO

Lamento decirte esto, pero si tu vida no te gusta e intentas “arreglarlo” teniendo pareja, tienes unas probabilidades altísimas de que la cosa acabe mal.

Si tu día a día te resulta aburrido, tu trabajo te desagrada, no tienes vida social ni intereses en tu tiempo de ocio, entonces es que no te gusta la vida que tienes.

Incluso si la pareja con la que comienzas la relación no es tóxica, generarás una dependencia hacia esa nueva persona que es la que te hace escapar de una realidad con la que no estás contento.

En otras palabras, cambiarás el malestar que tienes con tu vida, al malestar de depender de otra persona para escapar de tu descontento.

Pensar en una pareja ficticia es como pensar en hacer un viaje. En nuestra cabeza todo será perfecto. En el lugar ficticio al que viajaremos no hará frío ni tampoco calor, la comida estará riquísima, habrá mar y montaña, no existirán las aglomeraciones…etc.

En el momento que debamos elegir un destino del “mundo real”, tendremos que empezar a decidir…mar o montaña, tranquilidad o diversión, clima frío o caluroso…

Pues bien, con las personas ocurre lo mismo. No hay una pareja perfecta esperando a la vuelta de la esquina para satisfacer todas tus necesidades sin pedir nada a cambio.

Las posibles parejas con las que te cruces, tendrán dificultades cotidianas igual que tú, tendrán que trabajar para ganarse la vida, tendrán problemas con sus compañeros de trabajo, de vez en cuando les robarán la cartera, etc.

Ellas también necesitarán que tu seas un apoyo para ellos en ciertos momentos, y difícilmente vas a poder serlo si tu vida no tiene alicientes para ti.

El problema es que las personas tóxicas en un primer momento se presentan como la salvación a este problema. Aparecerán como caídos del cielo, dispuestos a satisfacer todas tus necesidades sin pedir nada a cambio.

Su intensidad inicial te hará olvidar todos tus problemas y te hará sentir tremendamente vivo (adiós a la rutina). De repente querrás que estén siempre a tu lado.

Desgraciadamente, este despliegue de medios solamente es su luna de miel para atraparte. Una vez que estés enganchado a ellos, comenzarán los abusos y los chantajes emocionales.

En ese momento te encontrarás tremendamente perdido, ya que lo que parecía tu “salvación” de repente se ha convertido en una tremenda fuente de dolor. Pero volver a tu antigua vida  no parece una opción ya que era triste y aburrida.

Al menos con esta persona te sientes agitado y tremendamente vivo (y el sexo es increíble).

Este es quizá el consejo más difícil de aplicar, ya que pasa por cambiar nuestra vida, mejorar nuestra vida. Y obviamente esto no se hace de la noche a la mañana, pero es el único consejo real de mejora en el mundo de las citas.

Mejórate a ti mismo y atraerás a personas increíbles, te blindarás contra personas tóxicas y tendrás una vida más plena.

 

2.- TIENES UN PROBLEMA DE LÍMITES Y/O AUTOESTIMA

Los límites personales son aquello que define nuestra personalidad. Representan lo que estamos dispuestos a tolerar y lo que no en nuestra vida.

En el 99% de las relaciones tóxicas que permanecen en el tiempo, hay una clara falta de límites. La pareja de la persona tóxica es incapaz de establecer unos límites sanos, por lo que sigue siendo víctima de abusos y manipulaciones.

Establecer límites es una tarea que dura toda la vida. Necesitamos hacer saber a las personas que nos rodean dónde están nuestros límites.

Mediante nuestros actos, enseñamos a los demás cómo pueden (o no pueden) tratarnos.

Sin que seas a veces consciente, cuando conoces a alguien nuevo, estás midiendo sus reacciones. No tratamos a todos por igual. Probablemente recuerdes en el colegio a distintos profesores. Los que tenían una manera de ser más amigable, es probable que fuesen objeto de burlas. En cambio tendrías a otros profesores que serían mucho más rígidos con los alumnos. Con estos ultimos la actitud cambiaría y seguramente no se haría ni una broma.

Inconscientemente estás calibrando los límites de cada profesor, así como de cada compañero de trabajo, incluso a tus amigos o familiares.

Los depredadores emocionales son expertos en calibrar sigilosamente y sin que te des cuenta, lo flexibles que son tus límites.

A ellos les interesan personas con unos límites débiles, ya que solamente así podrán llevar a cabo su plan. Abusar de su pareja para beneficiarse de ella, con el mínimo esfuerzo posible.

Obviamente no les conviene involucrarse con una persona de límites fuertes ya que esta rápidamente pondrá freno a sus abusos, no tolerará sus manipulaciones y no tendrá reparo en cortar la relación en el momento que compruebe que la persona tóxica no respeta su dignidad.

Los límites personales están directamente relacionados con la autoestima. Para ser capaz de establecer límites a otras personas, es necesario tener una autoestima fuerte. Cada vez que hacemos uso de nuestros límites, reforzamos nuestra autoestima. Cada vez que nos negamos a arrodillarnos, a ser explotados, nuestra autoestima se refuerza. Sabemos que en lugar de agachar la cabeza, fuimos capaces de sacar pecho y negarnos a un trato injusto.

Los límites tienen que ser innegociables, o de lo contrario no son límites.

Como decía Groucho Marx: “Estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

Obviamente, esto no son límites.

En las relaciones tóxicas, ocurre que los límites se negocian debido a un alto nivel de necesidad. Si estás intentando ocultar carencias de otras áreas de tu vida a través de una relación, es posible que tengas un grado alto de necesidad.

Es esa misma necesidad, la que te hace amoldar tus límites a las exigencias de tu pareja. No te importa hacerlo porque así recibes afecto y cariño de la otra persona (al menos en un primer momento). Pero el precio que vas a pagar es demasiado alto, sacrificarás tu identidad y te acabrás perdiendo a ti mismo.

Algunos ejemplos de límites personales en relaciones:

– No toleraré que me amenacen física ni verbalmente.

– No llevaré a cabo acciones que me perjudiquen para beneficiar a mi pareja.

– No toleraré estallidos de ira contra mi persona.

– No toleraré flirteos con terceras personas ni triangulaciones amorosas.

– No consentiré que se me distancie de mi familia, amigos…

– No realizaré favores económicos por obligación hacia mi pareja.

 

COMO ESTABLECER LÍMITES FUERTES

La manera correcta de establecer nuestros límites es a través de la asertividad.

Mediante ella, exponemos con calma nuestros derechos como seres humanos, y dejamos claro que no vamos a consentir que sean vulnerados. Lo que hacemos es informar a la otra persona de que existe una línea roja que no debe cruzar.

Si estás en una relación tóxica, lo mas probable es que crucen esa línea una y otra vez. Lo harán con todo tipo de excusas cada vez, alegando que ha sido una situación puntual, que se vieron obligados, etc…

Si bien todos podemos ser flexibles en ciertas situaciones excepcionales, con las parejas tóxicas, estas situaciones serán casi a diario. Es como si vivieran en un drama continuo y siempre habrá motivos para traspasar tus límites.

En otras palabras, pondrán a prueba la firmeza de tus límites y tu autoestima. De ti depende ceder hasta que se adueñen de tus derechos y tu dignidad, o de ser capaz de ponerles freno y no tolerar dichos comportamientos.

Dependiendo del tipo de persona, en algunos individuos existen ciertos límites desde temprana edad. Debido a su manera de ser o la educación recibida, tienen muy claro que hay situaciones que no van a tolerar.

En cambio, otras personas entre las que me incluyo, hemos tenido que vivir diversas circunstancias para darnos cuenta de lo que NO vamos a tolerar en un futuro.

Por ejemplo durante mi relación tóxica, accedía a irme muy tarde a dormir durante nuestras interminables discusiones. Con el tiempo comprobé que ir a trabajar durmiendo poco me pasó factura. Perdí mucho peso y me encontraba mal. Mi salud se resintió y por tanto, es algo que a día de hoy nunca negocio. Mis horas de descanso son innegociables.

La asertividad es el equilibrio correcto entre la sumisión y la agresividad.

Una persona sumisa permitirá que sus derechos sean vulnerados y no hará nada para frenar la situación.

En cambio, una persona agresiva reaccionará con violencia, vulnerando a su vez los derechos del otro individuo y entrando en un círculo vicioso.

Para establecer unos límites fuertes, primero debes tener claro lo que no estás dispuesto a tolerar en una relación. Además, debes estar convencido de que mereces algo mejor, de que no te conformas con esa actitud.

En segundo lugar, debes tener la suficiente solidez como para establecerlos.

La asertividad es como un músculo que se ejercita y se retroalimenta a sí mismo. Si acostumbras a transmitir a las personas de tu alrededor lo que vas a tolerar y lo que no, poco a poco irás desarrollando una personalidad resistente a manipulaciones y abusos.

 

3.- TIENES EL SÍNDROME DEL SALVADOR

Si todas tus parejas han sido almas descarriadas a las que has intentado salvar mediante una relación con ellas, es muy probable que tengas lo que yo llamo el síndrome del salvador.

Esta trampa se basa en dos creencias falsas:

 

CREENCIA FALSA Nº 1: LAS NECESIDADES DE MI PAREJA SON MÁS IMPORTANTES QUE LAS MÍAS

Por diversos motivos, puedes estar acostumbrado a poner tus necesidades en un segundo lugar y que las de los demás importen más que las tuyas.

En mi caso me crié en un hogar donde las dificultades económicas eran el problema más importante. No había espacio para mis necesidades emocionales ya que mis padres bastante tenían con sacarnos adelante a mi hermana y a mí.

Entonces me acostumbré a reprimir mis necesidades. Simplemente no iban a poder ser atendidas por la situación, así que para mí era normal que no fueran satisfechas.

De cualquier manera, si estás acostumbrado a que tus necesidades no importen nada, corres el siguiente riesgo:

Acabar en una relación de pareja con personas abusivas.

Los salvadores esperan cargar con más de lo que les corresponde y resultan, por consiguiente, fácilmente manipulables para que se ocupen de otros.

Este tipo de personas, al contrario que tú, están habituadas a que sus necesidades importen el doble. Por eso necesitan parejas que tengan esta característica.

De esta manera la relación se “equilibra”, lo que ellos necesitan hace que consumas todos tus recursos en intentar satisfacer, y tu a cambio te encuentras con que nadie se preocupa por ti.

Es por esta razón (aunque no la única) por la que las personas que llevan tiempo en una relación abusiva, se encuentran desgastados a nivel físico y mental. Es una consecuencia de atender exclusivamente las necesidades interminables de su pareja, mientras las suyas quedan en último lugar.

Los abusadores emocionales son muy hábiles en detectar a personas con el síndrome de salvador, así como jugar con tu sentido de culpabilidad. Si intentas satisfacer tus necesidades legítimas dentro de la relación, te tacharán de ser un egoísta.

 

CREENCIA FALSA Nº 2: SOLAMENTE YO PUEDO AYUDAR  A MI PAREJA

Esta segunda creencia, hace que coloquemos sobre nuestros hombros la tremenda responsabilidad de que si no ayudamos a esta persona, nadie más lo hará (y entonces le ocurrirán cosas terribles de las que seremos culpables).

Te sientes responsable por asegurarte de que todo salga bien y de que todo el mundo sea feliz.

No obstante, si haces la prueba, podrás comprobar que cuando por cualquier razón, no cubras las necesidades de tu pareja, ésta no se va a venir abajo. ¡Por el contrario, recurrirá a otra persona! Simplemente encontrará a otro salvador que se ocupe de ellos.

Y este hecho, nos lleva a la trampa oculta que hay detrás del salvador.

 

LA TRAMPA OCULTA DETRÁS DEL SÍNDROME DEL SALVADOR

Si tienes el síndrome del salvador, entonces deberías analizar la motivación que existe detrás de sentir que tienes que ayudar a otras personas que están siempre de crisis en crisis (te aviso de que hacer esto me resultó doloroso en su día, pero tremendamente esclarecedor).

Rescatar a personas y convertirnos en guardianes de sus constantes dramas, nos da un significado y un papel importante.

Nos convertimos en personas valiosas cuando rescatamos a otros que están sumidos en una crisis (crisis que en realidad no nos corresponde solucionar). Nos da cierta sensación de control ya que estamos ayudando a otra persona con dificultades.

Nosotros estamos bien y somos fuertes, entonces ayudamos a nuestra pareja que por desgracias de la vida (por supuesto ajenas a ella) ha tenido muy mala suerte y necesita todo el apoyo del mundo.

Detrás de este comportamiento puede haber una carencia interna. Un individuo equilibrado con buena autoestima, no necesita hacerse valioso por ayudar a solucionar problemas que no le corresponden. Simplemente porque ya es valiosa de por sí como persona.

En cambio, cuando necesitas ayudar a tu pareja para sentirte importante en su vida, entonces tendrás miedo de que otra persona pueda hacerse cargo de sus problemas y te reemplace por ella.

Reconocer esto es reconocer que no te sientes valioso por lo que en realidad eres, y que intentas serlo a través de una entrega desequilibrada e insana. Esto es algo muy duro de aceptar, pero es un extraordinario punto de partida para ponerte a trabajar en ti mismo.

 

COMO SUPERAR EL SÍNDROME DEL SALVADOR

Las necesidades de uno no son menos importantes que las necesidades de otro. Una relación que es simplemente el sacrificio del uno por el otro es tremendamente tóxica y disfuncional.

Todas las personas tienen necesidades, porque todos los seres humanos las tienen. Los salvadores nos hemos esforzado mucho por ocultar una sensación de necesidad a los demás, y en especial a nosotros mismos. Pero no hay nada malo en tener necesidades y expresarlas con asertividad.

Una vez que nos libramos de la trampa del salvador, tenemos la oportunidad de identificar nuestras necesidades y deseos legítimos.

Si estás acostumbrado a posponer tus prioridades a favor de colocar delante las de tu pareja, puede que te resulte difícil identificar lo que necesitas y deseas.

Al quedar atrapado en satisfacer las necesidades de tus parejas y darles lo que al parecer ellos desean, es probable que hayas dedicado poco tiempo a escucharte.

Tienes que aprender a identificar lo que necesitas en una relación, lo que es importante y fundamental para ti. Esto es importantísimo de cara a conocer futuras personas, ya que te evitará involucrarte con parejas que no puedan o no quieran cubrir esas necesidades básicas para ti.

Por otro lado, una vez que establezcas una autoestima fuerte y un estilo de vida pleno, tu valía no dependerá de que los demás te necesiten. Solamente con tu presencia como persona y tus cualidades será suficiente para que tus futuras parejas quieran mantenerte a su lado.

 

4.- TIENES UN ESTILO DE APEGO ANSIOSO

Como ya expliqué en un artículo anterior, si tu estilo de apego es del tipo ansioso, tienes muchas probabilidades de acabar en una relación tóxica.

El miedo al abandono y a la separación, y las dudas sobre tu capacidad para afrontar los retos de la vida por ti mismo, te llevará a mantener relaciones íntimas a toda costa, incluso si ello implica permanecer en una relación infeliz.

Uno de los principales problemas para el estilo de apego ansioso a la hora de cortar una relación tóxica es que estar solos les puede parecer aún menos satisfactorio que seguir con una relación en dificultades.

Como veremos, esta dificultad para marcharse cuando la situación lo requiere, hace que los individuos ansiosos sean más vulnerables al abuso psicológico y físico.

Una persona con apego seguro renunciará a la relación cuando considere que es tóxica. Seguirá adelante, ya que a diferencia de un apego ansioso que a menudo se quedan con las malas relaciones, el individuo seguro posee confianza en ser capaz de encontrar una pareja mejor. Por tanto no tiene miedo de renunciar a una relación que sabe que no va a funcionar de manera sana.

El problema aquí es que la persona con apego ansioso suele considerar a cada persona de la que se enamora como única e inigualable. Vivirá cada relación como si fuese la última, sufriendo con gran angustia una posible ruptura.

Esto obviamente le hace tremendamente vulnerable a manipulaciones y abusos, ya que las parejas tóxicas son expertas en explotar este tipo de debilidades.

 

QUE HACER SI TIENES UN ESTILO DE APEGO ANSIOSO

La única respuesta aquí, es caminar hacia un estilo de apego más seguro. Lo cual es lento y costoso, pero es uno de los cambios con mayores repercusiones que podrás hacer en tu vida.

Modificar tu estilo de apego es una tarea bastante compleja y extensa, por lo que le dedicaré un artículo completo a este tema.

 

5.- TE SIENTES INCAPAZ DE HACERTE CARGO DE TI MISMO

Cuando terminé la relación con mi ex pareja tóxica, y una vez que comencé a encontrarme repuesto de aquel terremoto, tuve que hacerme la temida y necesaria pregunta.

¿Qué miedos me había mantenido en una relación que yo sabía que era tóxica?

Pues bien, uno de ellos era la incapacidad de hacerme cargo de mí mismo. Anteriormente había tenido dos relaciones largas en las que mi pareja era un gran apoyo emocional para mí. Yo no estaba acostumbrado a la soledad afectiva.

Ya tenía un punto personal donde ponerme a trabajar, y fue lo que hice.

Cultivar la autonomía personal me permitió ganar confianza en mí mismo y perder el miedo a la soledad. Solamente cuando logré esto, conseguí ser afectivamente independiente.

Si estás acostumbrado a tener a una persona a tu lado (aunque te genere daño), corres el riesgo de perder autonomía.

Para ser capaz de cortar una relación tóxica y continuar con tu vida, es necesario que consigas una autosuficiencia mínima. Saber que puedes funcionar adecuadamente con o sin una persona a tu lado. Saber gestionar esto te abrirá las puertas de la libertad afectiva.

Ya no estarás emparejado por necesidad sino por elección. Y serás capaz de acabar una relación cuando no te convenga, con dolor si, pero con la tranquilidad de que te tienes a ti mismo. Con la calma que te da el saber que tu solo eres suficientemente fuerte como para seguir avanzando aunque sea sin la otra persona.

Se trata de vértelas con el mundo y sobrevivir por ti mismo. Plantar cara a la posibilidad de estar afectivamente solo y no tenerle miedo.

 

COMO MEJORAR TU AUTONOMÍA PERSONAL

Tomar la decisión de hacerte cargo de ti mismo, será una de los caminos que mayor satisfacción personal te generen a lo largo de toda tu vida.

Ser capaz de cuidar de ti mismo es una actitud, un estilo de vida que se trabaja día a día, en cada situación. Cada vez que eliges asumir tu responsabilidad en lugar de culpar a los demás, estás eligiendo en realidad ser una persona responsable de sí misma.

Aquí tienes algunos consejos para mejorar tu autosuficiencia:

– Resuelve problemas en lugar de posponerlos o evitarlos: Encontrar soluciones a problemas es algo que elevará tu autoeficacia, te hará sentir bien contigo mismo y mucho más capaz. Comienza por tareas pequeñas y poco a poco ve pasando a desafíos mayores, desde cambiar aquella vieja bombilla fundida en casa a aprender un nuevo idioma.

– Es normal que sientas miedo al pensar en que tu relación pueda acabar: Se trata de un cambio importante en tu vida que conlleva muchas repercusiones.

Es este miedo el que nos paraliza y nos impide actuar. Las personas valientes no dejan de sentir este miedo en las mismas situaciones que tú. La diferencia es que a pesar de este miedo, son capaces de tomar decisiones y actuar.

– Acepta la soledad: A lo largo de nuestra vida, todos nos encontramos solos durante algún periodo de tiempo. Es parte de nuestra existencia, y bien aprovechado, estos periodos de soledad pueden ser muy productivos si sabemos aprovecharlos correctamente.

Si aprendes a hacerte cargo de ti mismo y a ser una persona autónoma, conseguirás grandes beneficios. No tendrás miedo al abandono, ni a terminar una relación que te perjudica, crecerás interiormente y te harás una persona menos necesitada y más atractiva a ojos de los demás.


Como puedes comprobar, son varias las características de nuestra personalidad que pueden hacernos susceptibles a quedarnos en una relación tóxica.

En el fondo, todas ellas están bastante relacionadas. Tener una vida plena pasa por tener una buena autoestima y límites fuertes. Esto a su vez hará que no le temamos a la soledad afectiva. Tampoco tendremos necesidad de “vendernos” como salvadores de almas descarriadas, ya que ofreceremos muchas otras cualidades.

Vencer la batalla contra las relaciones y personas tóxicas, pasa por realizar un trabajo profundo de conocimiento y desarrollo personal. Es un camino duro y lleno de dificultades, pero a la larga será una de las mejores inversiones que podamos realizar durante nuestra vida.

Una vez que te mejores a ti mismo, las personas tóxicas no tendrán cabida en tu vida y serás capaz de sacarlas rápidamente cuando veas sus comportamientos abusivos. No perderás el tiempo con parejas que no merecen la pena y atraerás a un tipo de personas más interesantes y sanas.

Espero que te haya gustado el artículo y te sirva de ayuda en tu camino de vida.

Nos vemos pronto. ¡Un abrazo!

David C.


4 commentarios

Pamela · 28 diciembre, 2019 a las 3:04 pm

Estimado David

Cada uno de tus artículos son un acierto, es hasta sorprendente leerte y parecer que leo lo sucedido en mi ex relación, he podido conciliar un punto de quiebre al saber también que hay muchas cosas que deje pasar por alto. Que importante son los limites, si es apego o amor a que soy valiosa solo por el hecho de ser una persona y no debo venderme a cambio recibir amor, también llegar a la conclusión que debo trabajar en mi. Saber que se puede salir de este abismo emocional se puede me deja mas tranquila. Gracias….

    David · 28 enero, 2020 a las 2:36 pm

    Bienvenida Pamela. Me alegra que los artículos te estén ayudando. Desde luego, el tema de imponer límites sanos es importantísimo para mo permitir que personas abusivas se cuelen en nuestra vida.

    Por supuesto que se puede salir de esta situación, y cuando lo hagas, te habrás convertido en una persona más fortalecida a nivel interno.

Perfecta desconocida · 27 enero, 2020 a las 10:26 pm

La virgen santa… Supongo que todo pasa por algo y gracias a ese algo llegué hasta aquí. Leyéndote en general y en concreto esta entrada… tiene narices que con mis 40 largos acabe de encontrar una clave que responde al por qué de mi inseguridad en algunos aspectos. Acabo de descubrir que el miedo a la soledad y al desamparo que permaneció latente y asintomático durante años y empezó a manifestarse sin previo aviso proviene de un suceso traumático de mi infancia. La pérdida accidental de mi padre y el miedo visceral de una niña muy pequeña cuya pesadilla durmiendo y su pensamiento obsesivo y recurrente estando despierta era que a su madre le pasará algo malo como a su papá. Empiezo a encontrar un sentido, pero ya no desde los hechos más recientes, sino desde la propuesta raíz y cuando encuentras el origen de tu problema, se puede buscar la solución sin dar palos de ciego.

    David · 28 enero, 2020 a las 2:40 pm

    Hola Desconocida.

    Después de haber vivido una relación tóxica, y una vez repuestos, es imprescindible detenernos y hacernos esta pregunta. ¿Qué es lo que ha hecho que no fuese capaz de ponerle límites?

    Detrás de un apego hay un miedo, y detrás de un miedo, hay una incapacidad. Nos apegamos a este tipo de personas por ciertos miedos y carencias que debemos resolver. Esto es adquirir madurez emocional, desarrollarnos como personas y avanzar. Justamente lo que las personas tóxicas casi nunca hacen, ya que ellas piensan que todo lo hacen perfecto y no necesitan mejorar.

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