Hola, mi nombre es Ricardo, no me voy a esconder bajo un seudónimo, voy a dejar aquí escritos 11 años de mi vida, más 11 meses de superación, aceptación, mucho dolor,  y pena, pero también de crecimiento personal y autoconocimiento.

 

Me encontraba recién separado de la anterior pareja, la madre de mi hijo, viviendo en un mini apartamento en la entreplanta de un adosado con una familia maravillosa. En esa época yo estaba recomponiéndome de las idas y venidas de una dura separación que tardó en consumarse de una mujer algo excéntrica pero normal. La crisis del 2008 se llevo por delante nuestra empresa y muchas cosas más.

Por aquel entonces hacía mucho deporte, me ayudaba a superar mi duelo y miedo a la soledad, del cual era relativamente consciente. Estaba en ese punto en el que uno va avanzando poco a poco, pero no sabe hacia donde le llevará la vida pero poco a poco iba encontrándome mejor.

Había vivido en un adosado muy cerca con la madre de mi hijo, y de vez en cuando iba a recoger las cartas que aun me llegaban al buzón, requerimientos de hacienda casi todo. Así conocí a una mujer joven, con la que acabaría casando y conviviendo 11 años.

Le pedí permiso para poder recoger las cartas y ella accedió. Muy atractiva, muy delgada por aquel entonces, se acababa de instalar en la que después fue mi casa durante 6 años.

Ella me contó que había sido abandonada con una niña de 15 meses y un niño de 3 años, muy guapos. Según ella el padre de sus hijos se fue con una mujer mucho más joven. En ese momento yo llevaba 6 meses definitivamente separado de una mujer con la que estuve 13 años.

Empezamos a relacionarnos, lamer nuestras heridas de separados, hablamos mucho ese verano en las escaleras de nuestras casas. Teníamos largas conversaciones.

Un día mientras yo teletrabajaba en mi apartamento ella se presentó queriendo besarme, diciéndome que se había dado cuenta que le gustaba mucho y que sentía algo fuerte por mi.

Me saltó una alarma, me pareció todo muy impulsivo y en ese momento le hice la cobra, le devolví algo que me había prestado que no necesitaba y se fue. Después me arrepentí, así que le escribí y quedamos esa misma noche. Así empezó la relación.

6 meses después decidí irme a vivir a otro sitio, para ahorrar más ya que estaba muy justo de dinero saliendo de la anterior separación por la cantidad de deudas que se habían generado. Estaba ya cerrando mi convenio regulador con mi anterior mujer y ella al saberlo me dijo que me fuera a vivir a su casa con sus hijos,  ya llevábamos 6 meses juntos y yo ya me relacionaba con ellos, incluso conoció al mío.

Yo hacia las cenas de estos a diario y a veces los acercaba a la guardería, los recogía y ya conocía  a su familia, muy integrado todo, todo rápido.

 

El sexo era una salvajada, nunca había estado con alguien así, estábamos todo el día liados, en cualquier sitio, maravilloso, espontáneo impulsivo… no sigo.

Los críos se llevaban muy bien entre ellos. Yo empezaba a ganar más dinero y parecía que había rehecho mi vida, con alguien maravillosa, atractiva, joven, alegre y divertida, muy eléctrica y con un magnetismo brutal que invadía mis sentidos.

 

BANDERAS ROJAS

Cuando llevábamos 1 año ya juntos, yo había visto algunas perdidas de control por su parte, muy extrañas e impulsivas, pero no enfocadas hacía mi aún, sino con su padre. El era una persona muy egocéntrica al que siendo pequeña descubrió en un parque cerca de su casa liado con su tía, lo cual fue un drama tremendo aunque actualmente parecía que todo estaba perdonado.

Su familia preguntaba demasiado habitualmente que tal se encontraba ella (no voy a dar su nombre), esta pregunta me desorientaba, no acababa de comprenderlo  ya que parecían querer saber si estaba tranquila y serena. Lo pasé por alto, ella me hacía sentir tan bien que pensaba que no era más que la preocupación por alguien que con dos críos muy pequeños había sido abandonada por un cretino irresponsable.

Yo juntaba ambos sucesos, el del abandono y lo de su padre y justificaba sus perdidas de control, quería ayudarla y ya la amaba, de momento no había experimentado su carácter real, solo su cariño.

Por aquel entonces ella me contó que en ese periodo de abandono por parte del padre de sus hijos fue ingresada en un psiquiátrico unos días producto de una crisis de ansiedad y pánico, lo justifiqué, quien no lo hubiera hecho.

 

EMPIEZA LA MONTAÑA RUSA

Seguimos adelante con nuestras vidas en común, pero si creía que estaba experimentando  buenas emociones con alguien especial, ahora vendría lo bueno de verdad. Iba a sufrir en mis carnes lo que es estar con alguien completamente desestabilizado emocionalmente, que iba a meterme en una rueda de idealización y devaluación y que se iba a convertir en la cocaína de un drogadicto.

Yo ya estaba completamente metido dentro de la relación, compartiendo vida familiar y habíamos integrado a nuestros respectivos hijos, muy enamorado, sin escapatoria…

Durante 11 años tuve que marcharme de casa 11 veces contadas, el nivel de autoestima que me quedó al final era 0, porque la droga engancha, porque invade tus sentidos y lo que venía después de esa devaluación o ruptura era un subidón de sexo, regalos, y “te quiero” impresionante.

Una idealización de mi persona como nunca antes había conocido, llena de disculpas y halagos, aunque ya sabía que algo no andaba bien en ella, quería ayudarla, me gustaba mucho aunque no entendía lo que ocurría o que detonaba esas explosiones y me sentía muy culpable por creer que las provocaba.

No me di cuenta del coste que eso iba a tener para mi a la larga ni de que estaría aquí sentado compartiendo estas líneas con personas que han sufrido un trauma de separación toxico, y es más duro que una separación normal, de eso estoy convencido.

Seguimos adelante, hablábamos muchísimo y teníamos conversaciones muy asertivas, tomábamos cerveza en estas y nos tirábamos horas hablando, pero sin llegar a entenderlo, sin comprenderlo.

Algo hacía cambiar el estado emocional de ella cuando nombraba alguna mujer o compañera de trabajo, empezaba a gritar muy irritada, airada, muy salvaje y agresiva, los gritos eran tremendos, pasaba del blanco a negro de manera rápida, en segundos.

 

Alguna vez incluso la policía pasaba sospechosamente cerca de casa, imagino que alertada por los vecinos. Golpes en la mesa, objetos volando, yo me quedaba bloqueado completamente, ¿que he dicho? ¿que he hecho?.

Empezó a aparecer la culpa, la barra de estado del culpómetro empezaba a crecer a niveles desorbitados, la de la autoestima a bajar muy deprisa.

 

DEVALUACIÓN-IDEALIZACIÓN, LA DROGA

Me decía que me fuera y yo me iba, con lo que tenía puesto, no entendía nada. Me iba completamente desorientado, solo, juro que por más que lo intentaba no entendía nada.

La casa era suya, todo estaba a su nombre. Podía ejercer ese poder y lo hacía de maravilla, hoy en día con la legislación que hay en España, con gritos y golpes de por medio lo mejor era irse de allí.

No voy a relatar 11 veces este suceso, pero voy a describir una sola vez lo que se siente:

Una desorientación tremenda, una culpa inmensa, he dormido en casa de mis padres, de amigos, en hoteles, en mi coche, en un banco de la calle… incluso me multaron durante la pandemia por deambular con mis cosas por la calle.

¿Como puede alguien que te quiere hacerte tanto daño?

¿Como no me quise a mi mismo lo suficiente para haberme ido antes?

Los niveles de atrapamiento emocional que sufría eran tremendos, yo la quería y sabía que estaba mal, quería ayudarla otra vez y de paso recibir mi dosis, porque cuando se pasa la tormenta viene la dosis correspondiente.

¿Qué ocurría cuando todo se rompía?, que al instante había una reconciliación ultra apasionada, bestial, llena de sexo, “te quiero”, regalos…

Y yo me sentía culpable por nada, porque te sientes culpable porque piensas que lo has desencadenado tu, me di cuenta que ella se desconectaba tras la reconciliación del suceso y de la culpa. Para ella sencillamente no había pasado y no existía la discusión que habíamos tenido, sencillamente a otra cosa y punto, era alucinante.

Mil whatsapp de “te quiero”, me regalaba cosas increíbles. Este tipo de personas necesita vivir en ese tiovivo de emociones y sabe manipular muy bien tanto a parejas como familiares, son intensas en sus emociones tanto para lo bueno como para lo malo y en lo bueno, son pura droga o por lo menos es lo que sentí yo.

 

YA NO PUEDO MAS

Por aquel entonces me acababan de promocionar en mi empresa. Me lo curré durante muchos años, me lo pase muy bien trabando y sufriendo para hacerlo cada vez mejor, y me embarque estando inseguro pero con ganas en un puesto de responsabilidad siendo jefe en un proyecto dificilísimo, con buenos compañeros y un gran jefe.

Esto empezó a compensar algo de la autoestima y la falta de seguridad en mi mismo que estaba perdiendo sin darme cuenta en mi matrimonio.

Entonces esta pequeña dosis de ayuda me enseñó a  observar y sentir que la devaluación e idealización a la que estaba sometido me estaba machacando. Aunque aún no sabía ponerle nombre, simplemente que mi mujer estaba mal,  y empezó a crecer un malestar interior que te avisa que estás sufriendo, que algo no anda bien. Entonces empecé a acallarlo con cervezas, ya comencé a tenerle miedo.

Contrate 14 personas en mi trabajo y entre ellas mi apuesta personal era una mujer que me dio muy buena impresión, sin experiencia en el sector pero sus trabajos personales eran de muchísima calidad y me hizo contratarla, y no me equivoqué.

Nunca fui infiel a nadie, mi familia era lo primero, y a mi mujer ya le habían hecho bastante daño  yo jamás le haría eso. Del mito del amor romántico solo me quedo con la fidelidad, jamás en esta contratación hubo ninguna intención más.

Atrapado por mis propios traumas, y habiendo probado la droga, mi relación se había trasformado en patológica, me engañaba a mi mismo. El nivel de esfuerzo para mantener esta relación me anulaba y consumía todas mis energías, llegue a pesar con 1.85 de altura 67 kg.

 

Ya no veía a amigos ni familia. Mi ex mujer se encargó fenomenalmente de romper este lazo mediante discusiones. Aunque yo llamaba cada fin de semana a mi madre, y cada vez que podía a mis hermanos y amigos, pero ya no los veía.

Solo estaban ella sus hijos y su familia, con un par de amigos que estaban hasta en la sopa en mi casa de los cuales terminé muy decepcionado.

Me escribió esta chica una noche mientras dormía, había bebido, crecía en mi un vació y una soledad y no era capaz de entender por que aun, y era obvio, estaba sometido a maltrato emocional y no quería reconocerlo, no quería escucharme a mi mismo y  me anestesiaba para auto engañarme.

Mi ex mujer que me cotilleaba el móvil siempre que podía y yo estúpidamente para no ser opaco le dejaba hacerlo pensando que esto evitaría problemas de desconfianza, leyó los mensajes de texto de esta chica que contraté.

Ella estaba entusiasmada con el trabajado que había hecho, mis halagos hacia ella y agradecimiento por haber tomado su oportunidad y aprovecharla (he de decir que mandaba muchos corazones, la gente joven es así), pero para mi ex mujer, con esta descompensación emocional esto era el enfrentarse a ese miedo al abandono absoluto, y exploto la bomba atómica.

Nunca conté a su familia lo que sucedía en casa, la vez que lo intente con su hermana me corto y dijo que eran asuntos nuestros, así que lo sufrí en soledad, ni a mi hijo le conté nada jamás hasta que me divorcié.

 

¡¡¡¡BOOMMM!!!BOOOOMMM!!!! GASLIGHTING, HOOVERING… DE TODO

Después de leer los mensajes el imaginario de mi ex se puso a funcionar. Me despertó a las 2 de la mañana con una violencia verbal increíble, esto ya había ocurrido otras veces, , me lo hacia de vez en cuando consumida por sus miedos.

Me empezó a acusar de intentar tener una relación con esta chica, fue humillante, violento, no puedo ni describir estar intentado contener toda esa ira, era inalcanzable emocionalmente, acabé yéndome cabreado, enfadado, harto, hasta las narices de lidiar con dos personas diferentes.

Pero ella había capturado las conversaciones de mi móvil y las había enviado a mi hermana y amigos,  vendió tan bien la supuesta infidelidad inexistente que de lo que no se dio cuenta es de que se había pegado un tiro en el pie, y 11 meses después a mi me liberaría definitivamente.
Al día siguiente mil mensajes llenos de lo de siempre devaluación a limites infumables.

Repito, cuando intentas alcanzar lo inalcanzable que es llegar a una persona así te prostituyes emocionalmente, dejas de o pensar en tus emociones para priorizar las del otro y empiezas a sentir dolor ansiedad y vacio.

Y describo esto porque le conté como en toda relación muchas cosas intimas de amigos y familia, a los que quiero, todos tenemos opinión y juzgamos, y ella lo utilizó contra mi, manipulándolo, exagerándolo…

Envió docenas de mensajes intentando destruir mis amistades y mi relación con mi familia. A mi mejor amigo intento romper su relación con su pareja, a mi hermano también, a mis hermanas…

 

A mis padres, con 74 años donde me instale temporalmente les mandaba amigos y transportistas  para que le devolviera cada regalo que me hizo… y se los devolví, para que no molestara más a mi madre que incluso ponía la alarma por el día.

Empezaron a llamarme muchos amigos diciéndome que que ocurría, que habían recibido un correo perturbador que mi ex, con fotos de la chica y capturas del chat, incluso videos grabados por mi ex donde esta decía que yo era un sinvergüenza, que me había liado con una becaria..

La historia había vuelto a ser manipulada, ya no era que yo me intentase ligar a una compañera, ahora la historia se había convertido en que se había consumado la infidelidad con una becaría, una tergiversación impresionante.

Su familia ya decía que yo llevaba una doble vida, que era un sinvergüenza…. ¡Jesús!, estaba dando mil explicaciones, mas de 20 personas recibieron estos mensajes y lo bueno es que  todos y cada uno de los que recibieron estos, amigos compañeros familiares incluida esta chica y su novio me dijeron que me alejase de alguien así,  fue horrible y ahora estaba decidido a marcharme.

 

EL DIVORCIO

Mi instinto de supervivencia me hizo irme y pedir el divorcio, una pesadilla de la que escapé, es duro reconocer que he estado enganchado a un depredador emocional en un matrimonio toxico y patológico pero es así, es la realidad.

El horror al que me enfrenté durante 11 meses fue demoledor. Su familia, me dio la espalda, sus amigos que pensaba eran los míos, también y ya no podía acceder a sus hijos a los que crié durante 11 años, allá donde estén los querré siempre. Comencé entonces a hacer terapia.

Ahora se que intentó aislarme de mi familia y amigos, incluso llego a enviar a compañeros del trabajo estos videos de los que hablo.

Vengativa, airada, disfrutaba y a la vez sufría, quería estar conmigo aunque fuera haciéndome daño, imagino que a ella también le proporcionaba su droga, me contactaba casi a diario, me mandaba fotos de los tíos  con los que se había enrollado para hacerme ver que no estaba sola, que ella vale mucho.

Era repugnante, 11 años de intimidad usadas contra mi, un odio preocupante y que pudo terminar en un juzgado, pero no quise llegar al extremo porque tendría implicaciones penalespara ella. Me frenaron sus hijos… y mientras yo venga a recibir mensajes… audios, videos… puffff!!!!

 

UN MES DE CALMA Y NUEVO HOOVERING

Cambié de trabajo, intentando huir de todo. Seguía intoxicado pensando en ella, aun no había aceptado mentalmente lo que había ocurrido y estaba muy deprimido, y entonces ella me contacto por Telegram.

No estaba bloqueada ahí, no lo sabia, y entonces empezó el Hoovering. Que me quería, que quería estar conmigo, que soy el hombre de su vida, que había dicho no a irse a pasar un tiempo con un tipo porque para qué si me quiere aun…

Idiota de mi, me llene de ilusión y la vi, me acosté con ella para recibir mi dosis, pero ya había cambiado algo en mi y los niveles de ansiedad se dispararon como una alarma provocando malestar físico, y me largué de nuevo, porque me mintió, no estaba haciendo terapia, yo si.

Dos meses después vuelve el Hoovering, me llamo desde otro numero y tenía que haber colgado pero continué hablando.

Me dice que vuelvo a ser el hombre de su vida que ademas sabe lo que ha perdido y que está en terapia diagnosticada de PAS. Yo no terminaba de estar bien pero llevo meses en terapia cognitiva psico conductual y leí mucho por mi cuenta.

Se lo que es un PAS, pero decido comprobarlo yendo a verla pero con las ideas claras, si es mentira me voy. Y me fui, me mintió e intento manipularme de nuevo pero las alarmas volvieron a sonar porque han venido para quedarse, de PAS nada, TLP con toque narcisista.

 

Juro que no volveré más a estar con alguien tan perturbado. La parte que me toca arreglar de mi ser esta en marcha, luchando contra la realidad evidente en este proceso me disocié.

El crío que se siente solo y el adulto que quiere ser adulto entraron en conflicto, llevaban en conflicto meses, y durante un tiempo el crío tomo las riendas del adulto generando muchas contradicciones en mi, pero al final se impuso el adulto, porque así iba sin equilibrio.

Es algo abstracto de explicar, si uno no tiene equilibrio interior sufrirá estas situaciones, vuelvo a decir que la vida te confronta una y otra vez a ti mismo, si uno no cambia, nada cambia.

Puedes tener suerte y compartir tu vida con alguien con un apego seguro, bien, pero si el tuyo es ambivalente y no pones manos a la obra en cambiarlo puedes volver a tropezar con otra persona igual, porque una carencia emocional hará que no escuches las alarmas y cuando todo salga mal de nuevo dirás «que mala suerte tengo» cuando en realidad es lo que uno se busca.

Hay que Aprender a quererse, la dignidad empieza por uno mismo.

Estoy diagnosticado de estrés post traumático por abuso emocional, y me da mucha pena no haberme querido más a mi mismo.

 

EL FINAL

A día de hoy me sigue escribiendo, colándose por donde puede, haciéndome daño.

Nunca es para pedir perdón por todo aquello, eso es imposible, no le sale. Culpabilizarme es lo que le importa

Hasta adivinó que yo estaba en un proceso de selección de contratación de otra empresa, y misteriosamente me contactó para decirme que estaba liada con un trabajador de esa empresa. Un acoso brutal, una desestabilización emocional que no le deseo a nadie.

Actualmente estoy solo, viviendo mi vida y descubriéndome, disfrutando poco a poco y rellenando ese hueco. Me cuesta, pero jamás  volveré a dejar mi vida en manos de nadie, no existen las medias naranjas, solo uno mismo, y si estas bien estarás bien con otra persona. Mi vida es mía.

No somos cosas que se deban poseer, somos personas con sentimientos y nadie es nuestro dueño para manejarnos como objetos. Ella solo quiso tenerme, poseerme, llenar su vacío a base de labrar otro en mi interior, mi mala forma de apegarme no me hizo ver la realidad y aceptarla antes.

 

Escribo esto sin ganas de relacionarme con nadie por el momento, creo que uno debe sanar al 100 % para poder compartir su vida, y me siento como si hubiese bajado de un ring con Mike Tyson en su mejor momento.

No hay manera de intentar hacer entender a alguien tan consumido por su vacío, sus miedos y sus emociones de que esta equivocado, hay personas que no pueden ni quieren crecer y cambiar porque les enfrenta a si mismas y esto les horroriza.

«Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento», y al final acepte que estuve con una mujer muy perturbada, y que me iba ya la salud en ello, después de 11 meses de dolor esta carta me afianza mas en mi decisión de haber salido de ahí aunque sea con tanto sufrimiento

Fuerza para los que estéis atrapados en una situación así, salid cuanto antes, contacto 0 y aceptación. Ahora se que nadie es capaz de hacerse tanto daño como uno mismo.

 

 

error: Content is protected !!