Hace unos meses recibí este testimonio por parte de una lectora del blog, y he querido compartirlo con su permiso porque es un excelente ejemplo de cómo funcionan las personas tóxicas en las relaciones.

 

Mi nombre es Estela y hace cinco meses que salí de una relación tóxica. Mi ex pareja era una persona con pareja cuando la conocí, yo también, mi relación estaba en declive y conocerle fue como abrir las puertas del cielo.

Corté mi relación y enseguida empecé a hablar y la conexión que surgió fue como si hubiese conocido a mi alma gemela.

Rafa era todo lo que buscaba en un hombre: emocional, sensible, había pasado por muchas cosas en la vida y eso me hacía admirarle por su aparente madurez. Nos reíamos mucho, hasta los mismos gustos compartíamos.

Él no rompió su relación hasta que ella descubrió nuestras conversaciones. A partir de ahí él desapareció de mi vida y se dedicó a intentar reconquistarla, después de haber tenido conmigo conversaciones subidas de tono, casi de relación, en todo aspecto… hablábamos a todas horas, nos contábamos el día, los problemas, él me decía que no podía más en su relación.

Aún así cuando rompieron por su infidelidad él se dedicó a dejarla a ella como una mala persona (cabe decir que fue más fácil para él convencer a todo su entorno de ello porque después de diez años de una relación en la que aparentemente, según el, ella era tóxica y mala; todos lo apoyaban cuando ella lo dejó).

Yo desde mi perspectiva, considero, madura, veia que él justificaba su deslealtad diciendo que ella había sido muy mala con él, cosa que tampoco me cuadraba luego al ver como suplicaba por recuperarla.

Cuando todo pasó y ella no quiso volver, él volvió a mi, vendiéndome que no podía sacarme de su cabeza y que se arrepentía de haber perdido la oportunidad de vivir algo bonito conmigo por seguir donde le hacían daño. Yo, tonta de mi, ya enamorada, caí.

Estuvimos juntos seis meses. Durante esos meses el lovebombing fue de película.

Hasta me llevó al pueblo con su familia, me introdujo en su grupo de amigos y se involucró con mi familia. Parecía el novio perfecto. Hasta que, empujada por mi intuición, le cogí el móvil (cosa de la que me arrepiento pues esas conductas siempre las había rechazado) y encontré que conversaba de una forma extraña con otra “amiga” a la que había conocido hace poco.

La conversación era evidentemente una tirada de trastos por parte de esa mujer que él correspondía sin recordarle que tenía pareja, siguiendo el rollo, como si le gustase gustar. Me comió la cabeza y consiguió convencerme de que “no era lo que parecía”.

Yo le perdoné pero nunca volví a ser la misma. La inseguridad se apoderó de mí. Discutíamos mucho y él a veces aplicaba ley de hielo, a veces se arrastraba.

Me juraba amor eterno pero luego tenía conductas que no se correspondían. Hasta que un día lo dejamos. Le supliqué volver porque sentía que no podía vivir sin él pero él no quiso saber nada. Hasta pasado un mes, cuando volvió diciéndome que me quería y que quería hablar.

Para entonces yo ya me había trabajado en terapia lo justo como para tener claro que no podía volver con el. Al dejárselo claro en diversas ocasiones, que no quería tener esa charla que él me pedía porque me daba pánico que me convenciese y volver a caer.

A partir de ahí, empezó a victimizarse con todo el mundo, en redes, sus amigos ya no me saludan, su familia me eliminó de todas partes. De repente, yo soy la mala.

Han pasado solo 5 meses desde que rompimos y ya está con otra persona, no de forma formal pero sí lo tiene. Ahora veo que lo que vive es un patrón constante.

Aunque soy consciente de todo esto me sigue doliendo mucho. Siento que estoy un poco atascada, que sigo atrapada pensando en él, que lo echo de menos y que sigo esperando ese cierre que no llegará. Ese perdón que no llegará. La señal de que todo esto ha significado algo más.

Es muy jodido cómo te deja mentalmente una ruptura con una persona así. Te hace sentir reemplazable, irrelevante. Siguen su vida como si nada hubiese pasado y tú te quedas sin saber muy bien cómo avanzar.

Es complejo el momento en que te das cuenta que no eres especial para esa persona, ese es el click que duele mucho superar.

Mi anterior relación fue preciosa incluida la ruptura, muy sana, y tener que vivir esto ha sido una locura a nivel psicológico. Perdí peso, no dormía, sufría ansiedad constante… todo esto durante la relación.

Por suerte abrí los ojos y pude salir de ahí. Aunque estoy muy orgullosa de haber sido tan valiente como para haberlo dejado ir estando atrapada, sigo sufriendo la desilusión de saber que la persona que amo no existe.

 

Un abrazo y gracias.

 

EL CUSHIONING

En este testimonio puedes ver un perfecto ejemplo de lo que se conoce hoy como Cushioning (el juego de los cojines).

Esta técnica se basa en tener siempre varios hombres o mujeres en tu radio de acción, mientras mantienes una relación principal. Esto te permite tener a mano un plan B si la cosa se pone fea.

Incluso se puede practicar cuando estás buscando una relación y conoces varias personas a la vez, avanzando simultáneamente con cada una de ellas. De esta manera evitas “arriesgarte” a tener que empezar desde cero si con alguna persona la interacción no resulta.

Esta técnica se practica de forma tan general en aplicaciones de citas que ya la damos por hecho cuando estamos conociendo a alguien. Ya nadie espera exclusividad cuando entra en Tinder y comienza a hablar con alguno de los perfiles que hay allí.

Esta es la ventaja principal que tiene utilizar el cushioning, evitar quedarte a solas contigo mismo. Pero hay muchas otras no tan evidentes.

 

VENTAJAS DE PRACTICAR EL CUSHIONING

Los beneficios de utilizar este juego son tan abrumadores que se practica con mucha frecuencia en general.

Sin embargo, las personalidades abusivas como narcisistas y  TLP lo utilizan a otro nivel. Para ellos es su forma de vida. No conciben otra manera de relacionarse con el sexo opuesto.

Estas son las ventajas secundarias de practicar el cushioning, en lugar de conocer a posibles parejas de una en una y alternando con periodos de soledad.

 

✅​ Evitar la soledad:

Tanto narcisistas como TLP (aunque más marcado en estos últimos) Tienen un miedo atroz al abandono, y es un temor bien fundado pues saben que una vez descubiertos, sus parejas huyen lo mas lejos posible dejándoles sin suministro de combustible.

Si se garantizan que van a tener a una nueva víctima disponible en caso de que la principal falle, entonces pueden relajarse sabiendo que tienen el combustible asegurado.

 

✅​​​ Subir su pseudoautoestima

Nathaniel Branden llamaba pseudoautoestima a aquello que parecía autoestima pero no lo era. Tener muchos satélites orbitando es algo que sube rápidamente su frágil autoestima de forma temporal.

Cuando estos satélites desaparecen, esa falsa autoestima desaparece tan rápido como ha llegado. Es por eso que necesitan tener un suministro constante de nuevos cojines o satélites.

 

✅​ Distraerse de sus propios problemas

Las mujeres TLP y narcisistas tienen graves problemas internos no solucionados debido a su trauma de la infancia. El malestar emocional es su compañero constante debido a que no son capaces de enfrentarlo ni gestionarlo.

Su defensa infantil es

1.Afirmar constantemente que ellas están bien y el problema lo tienen los demás.

2. Distraerse todo el tiempo para no pensar en que tienen un problema.

Por eso jugar a varias bandas les brinda una distracción estupenda porque siempre habrá algún hombre o mujer escribiendo en su chat, nunca tendrán una tarde aburrida donde plantearse quienes son en realidad , ni un viernes sin ningún plan que les distraiga.

 

✅​ Conseguir triangulaciones más sólidas

A veces las triangulaciones son simples faroles por su parte. Pero otras veces no.

Si la persona con la que te triangulan existe de verdad y además la tienen disponible, los efectos que consiguen van a ser mucho mayores.Te vas a sentir más insegura si sabes que esa tia del gimnasio manda mensajes a tu novio de vez en cuando. Mientras tanto él demuestra que es una persona deseable porque “hay otras mujeres esperando su turno”.

 

✅​ Aumentan su poder en la relación

Derivado de lo anterior, si tienen uno o dos satélites disponibles, eso les permite subir las apuestas contigo cuando haya una discusión porque saben que hay cojines para amortiguar la caída en caso de ruptura.

“Si no haces lo que yo quiero, entonces romperé la relación y me marcharé”.

Saben que no se van a quedar sin sexo, sin plan de sábado por la noche y sin mensajito de buenos días por las mañanas.

Lo que no te dicen es que esa valentía la sacan de tener a otra persona ya preparada y esperando, y que si tuvieran que enfrentar el duelo y la soledad afectiva correspondientes a una ruptura, probablemente no actuarían con esa chulería.

 

LO QUE HAY DETRÁS DEL CUSHIONING

Practicar el cushioning es tentador y parece proporcionar ventajas deseables para cualquiera.

Sin embargo,  cuando el cushioning es tu forma de vida, lo que en realidad muestra es que sigues siendo una persona dependiente. Puedes taparlo disfrazado de una vida estimulante repleta de citas, pero el problema de base sigue estando allí.

Por otro lado, hay una gran inmadurez emocional. No se duda en engañar y mentir a otras personas para evitar sentir esa soledad afectiva. Lo que se hace en realidad es traspasar los problemas propios a un tercero. «Como no quiero estar sin relaciones íntimas, voy a jugar a varias bandas, incluso si eso puede dañar a otras personas. Lo importante es que yo tenga un suministro continuo».

La incapacidad para enfrentar la soledad afectiva, con todo lo que ello conlleva (ausencia de relaciones sexuales, apoyo psicológico, distracción, caricias, planes en tu tiempo libre) esconde detrás a una persona débil que necesita usar muletas constantemente.

La fortaleza de un hombre sano no proviene de tener un amplio repertorio de mujeres disponible, sino de confiar en sus propias capacidades y haber logrado un camino de vida interesante por sí mismo.

Y esto no se logra saltando de una relación superficial a otra. Se consigue enfrentando la soledad afectiva, aprendiendo a estar cómodo con ella cuando es necesario y mejorando autoestima e individualidad.

Hacer esto no es rápido ni es divertido, pero es lo que de verdad te convertirá en una persona autónoma que no depende de los demás.

 

 

MI EX AMIGO CARLOS. UN ARTISTA DEL CUSHIONING

Hace ya varios años que me distancié de un amigo, llamémosle Carlos.

Carlos era una persona bastante narcisista de nuestro grupo y al principio me cayó bien porque siempre estaba dispuesto a hacer muchos planes.

Pero con el tiempo me di cuenta de que era muy egoísta y manipulador.

Sin embargo, el tiempo que mantuvimos esa amistad, me contaba absolutamente todo acerca de sus relaciones con las mujeres. Esto me permitió observar a un narcisista muy de cerca.

Carlos siempre procuraba tener a una pareja como “la principal”. Esta solía ser una mujer codependiente, siempre dispuesta a perdonarle todo y tratarle bien, hacerle la comida y llevarle en coche cuando lo necesitaba.

Después de esto normalmente tenía una, dos o hasta tres mujeres “extra” con las que iba quedando.

Era el cushioning en su máxima expresión. El mismo me decía cosas como «Ahora tengo a 3 mujeres y estoy fuerte”.

A veces se juntaba con más mujeres de las que podía gestionar, entonces decía “A Fulanita me la voy a quitar, está empezando a exigirme mucho y ya no me interesa”.

Otras veces sucedía a la inversa, el nivel de mujeres bajaba por circunstancias y entonces tenía que mostrarse más cortés con ellas para que no se marcharan. “Voy a invitar a cenar a Pepita, porque Menganita se ha echado novio y hemos dejado de quedar”.

A los “amigos” nos utilizaba como comodines que encajaba para rellenar los tiempos muertos según le convenía entre la cita de una mujer y otra.

Recuerdo muy bien una vez en la que una de esas mujeres discutió con el y desapareció, otra conoció a otro hombre y dejó de quedar con el, y la tercera se marchó de la ciudad. Entonces él entró en pánico, no era capaz de pasar un solo día en casa el solo. Necesitaba buscar cualquier actividad para estar distraído y no pensar (daba igual si era algo que nunca le había interesado, lo importante era no tener que mirar hacia adentro).

“Tengo la autoestima por los suelos” me decía en esa ocasión.

Y es que este es el problema con la pseudoautoestima. Depende de algo externo, cuando ese algo se marcha, te quedas sin nada.

La empatía en el caso de Carlos, brillaba por su ausencia. Recuerdo que él alquilaba habitaciones en su casa y hubo una época en la había bastante demanda, así que subió mucho el precio, como al doble del precio normal. Aún así seguía teniendo reservas y yo le pregunté si no le daba cargo de conciencia cobrar el doble del precio normal .

Recuerdo que me dijo Si, me siento un poco mal, pero se me pasa cuando veo el dinero en mi cuenta bancaria”.

Creo que esa frase lo dijo todo sobre el. Cero empatía. Por supuesto no se preocupaba en absoluto por como se sentían las mujeres que utilizaba. Algunas estaban sin duda en el mismo juego que el, pero otras no, aunque a el le daba lo mismo.

Se justificaba a si mismo para no sentirse mal diciendo que ellas seguro que harían lo mismo.

 

No cedía nunca en ninguna discusión con la Principal, porque incluso si ella se marchaba, no se quedaría sin sexo ni en casa llorando sin plan. Según colgaba el teléfono con la principal ya estaba escribiendo a una de las secundarias para quedar.

Esto hacía que la número uno, que estaba enamorada de el, perdiera todas esas discusiones porque él tenía un as en la manga permanente.

Además esa chica, que era bastante inexperta, percibía esto de el como un signo de fortaleza, cuando en realidad toda esa fortaleza venía de mantener a mujeres disponibles mediante el engaño.

 

La número uno acabó en una larga terapia psicológica, tremendamente dañada pero sin poder alejarse de el.

A Carlos, mantener a todas estas mujeres le consumía gran parte de la energía y tiempo. Pero esto le venía muy bien para mantenerse ocupado.

Porque era incapaz de pasar un día él solo en casa por ejemplo. Sabía muy bien que junto con el aburrimiento vienen las preguntas incómodas y eso era algo que quería evitar a toda costa.

En cambio él se sentía grandioso, siempre que nos juntábamos todos los amigos, el no paraba de presumir de todas las mujeres con las que se acostaba, de lo bien que practicaba cualquier deporte, sabía de cualquier tema que le preguntaras, aviones, coches…

 

Finalmente, casi todos los amigos del grupo nos fuimos distanciando de el. Como siempre les sucede a las personas que no tienen empatía con los demás.

 

 


11 comentarios

ROCIO · 22 diciembre, 2025 a las 07:38

Querida Estela, no te imaginas lo que me he sentido identificada contigo.

Me ha tocado mucho el parrafo que dices «es muy jodido tener una relación así porque te hacen sentir como irrelevante y ellos siguen su vida como si nada y tu no sabes como seguir la tuya». Asi exactamente me quedé yo. Antes de dejarme, también estuve con él 6 meses, ya tenía preparado a mi sustituta…a la cual al año dejó embarazada. Tu terapia fue más efectiva, yo en ese periodo le dejé volver una vez, ingenua pensaba que podíamos ser amigos. Error.

Me convertí en su cojín emocional. Su pareja le dió el hijo que tanto buscaba pero a la hora de abrirse emocionalmente acudía a mi.

Nos tenemos que quedar con que nosotras tenemos toda la empatía que a ellos les falta.

Un abrazo muy fuerte y Felices Fiestas a todos!(aunque soy muy poco navideña).

    David · 25 diciembre, 2025 a las 10:02

    Gracias por compartir Rocío.

    La situación más complicada es esta, cuando tenemos muchos sentimientos hacia esa persona, pero ella solo nos utiliza como cojín. Porque de esta forma siempre nos tendrá disponibles y les dejamos entrar de nuevo solo para obtener unas pocas miguitas.

    La única manera de cortar con esto es poner nuestra dignidad por encima de ese deseo de estar con ellos.

Nezmon · 23 diciembre, 2025 a las 17:23

Hola David.

Otro artículo en que aciertas de lleno. Es muy típico que hagan eso, mi ex TLP lo hacía tal cual, al día después de los descartes iba a Tinder (usando una foto muy sonriente para engañar), si ahí no encontraba sustituto llamaba al codependiente del ex marido porque sabía que estaría disponible, y si fallan esos planes (que les suelen fallar), se refugiaba en el alcohol, las drogas, sexo casual, ó como último recurso estaba yo con un hoovering, lo que sea por aliviar ese vacío crónico que sufren. Es exactamente su forma de vida, crónico, sin cambios.

Una persona sana no haría eso de una forma tan desesperada.

La triangulación es también tal cual lo dices, una forma de castigar a la víctima descartandola por otro, y humillandolo viendo cómo otro la recoge delante de él y se van juntos. Tal cual me pasó a mí.

Y efectivamente la empatía es cero, yo diría que -5. Tan pronto te hacen un hoovering idealizandote para que vuelvas después de un tiempo, como te descartan fríamente sin explicaciones diciéndote literalmente cómo en mi caso: «Déjame o llamo a la policía». Obviamente tal como dices, con una nueva víctima preparada, con la que se acostaran esa misma noche. Como no quieren a nadie (ni siquiera a ellas mismas), les es muy fácil desapegarse.

La primera vez que lo ves es traumático y te deja en shock porque no concibes que una persona pueda ser tan mala, pero no puedes esperar nada bueno de borderlines y el resto de trastornadas.

    David · 25 diciembre, 2025 a las 10:07

    Hola Nezmon.

    Si, es cierto que algunas personas pueden utilizar el cushioning de forma transitoria mientras están conociendo a varios en apps de citas por ejemplo. Pero para Narcisistas y TLP el cushioning es su forma de vida, tanto que lo hacen de la forma más natural.

    Al fin y al cabo, los demás para ellos solamente son objetos que usan para satisfacer sus necesidades, sin importarles el daño que eso puede causar.

    El caso es que al final son personas muy débiles, cuya fortaleza se basa únicamente en tener un sustituto en el banquillo, esperando para nunca verse solos ante su propio vacío interior.

    Lo que sucede es que esto es difícil de ver en medio del dolor que sufres cuando te dejan culpándote y se van con otra persona. Pero es totalmente cierto y yo lo ví en Carlos, cuando no tenía mujeres disponibles entraba en pánico.

    Él no era capaz de pasar un solo día consigo mismo, sin ninguna distracción. Su vida entera giraba entorno a estar estimulado y distraído todo el tiempo (lo que corresponde a un eneatipo 7, el más narcisista del eneagrama).

Juan · 23 diciembre, 2025 a las 23:19

Hola

Es indudable el dolor que sienten en su interior, como si tuviesen el mismo demonio dentro. Por ello necesitan a una pareja que haga de cabeza de turco proyectando toda su ira hacia él. Y si hay que inventarse motivos para atizarle se los inventan, capacidad de tergiversación no les falta tampoco.

Lo de la falta de empatía también es muy significativo y, a mi entender, lo que más les inhabilita para poder tener una relación sana, puesto que no se dan cuenta del sufrimiento que provocan. Y no esperes ayuda cuando tengas un bache, aunque hayas sido superatento con ella y la hayas cuidado.

Por ciento, en mi caso me dejó dos veces (en vacaciones ambas) y volvió otras dos, justo cuando, por diferentes motivos, no tenía oferta social, qué curioso. Las dos veces que volvió me instó a que yo me doblegara y reconociese, según ella, mis errores.

Si de algo estoy orgulloso es de haber superado un momento complicado sin la necesidad de buscar parches ni satélites como seguro hizo ella. Son personas que no son autosuficientes, no son capaces de superar una ruptura en soledad, que es lo que más fortalece y madura.

Feliz Navidad

    David · 25 diciembre, 2025 a las 10:12

    Hola Juan.

    Es muy importante lo que has dicho. Ser capaz de superar esos momentos difíciles por tí mismo, sin utilizar a otras personas como calmantes para el dolor. Esto es lo que te hace resistente y te proporciona autonomía.

    Justo lo que ellos nunca harán, porque están atrapados siempre en la misma rueda de la que jamás salen. Su propio trastorno hace imposible que vean sus problemas internos, y si los ven tampoco les interesa solucionarlos porque para ellos es mas fácil vivir engañando a los demás.

    Es por este motivo que muchos lectores se han encontrado a su ex años después de la ruptura y no habían evolucionado absolutamente nada.

    Esa es la baza que nosotros tenemos. Nosotros sí que podemos y debemos aprender y crecer. Y es lo que nos hace estar por encima de ellos.

Jorge · 26 diciembre, 2025 a las 02:02

Hola David.

Justo de esto que comentas tuve una experiencia con mi ex TLP. Además fué algo que me abrió los ojos sobre el tipo de persona que son las mujeres TLP.

Quedé con ella para vernos en un bar, yo venía de hacerle un favor que me pidió y cuando llegué al bar la ví de lejos sentada con un chico tomando un café y sospechosamente ese chico cuando me vió acercarme se levantó rápidamente de la silla y se fué. Su explicación fué que él se sentó allí porque no habían mesas libres en la terraza (era mentira, habían sitios libres). Luego me contó que habían hablado unos 15 minutos sobre temas de trabajo, vivienda, sobre él, etc, y yo mientras haciéndole un favor, un recurso para favores y el otro para futura sustitución.

Fue increíble la frialdad que tenía contándome cómo coqueteaba con otro y dándole la vuelta al tema para hacerlo parecer un encuentro casual no intencionado. Yo no me creí nada de lo que me contó pero estaba en esa lucha entre emoción y razón. Si le dices en ese momento algo, encima te culpa y te dice que el malo eres tú, pero no entré a ese juego.

Obviamente era alguien a quien llevaría tiempo observando y lanzando señales de que estaba disponible cuando coincidían en ese bar, y tal como dices, estaba preparando el sustituto en caso de quedarse sola. Lo sorprendente es la falta de empatía y de vergüenza aún siendo descubierta, a estas les da igual que sus parejas las pillen con otro, para ellas lo único importante es no quedarse solas.

    David · 26 diciembre, 2025 a las 12:22

    Hola Jorge.

    Es así como actúan, tal cual. El hecho es que las TLP lo hacen con toda la naturalidad del mundo, y si intentas confrontarlas por ello te acusan de ser un celoso y un controlador. A veces también adornado con que su ex era también un controlador y ella no lo va a tolerar de nuevo, bla, bla, bla.

    En mi caso, recuerdo con la TLP que volvíamos en coche de un viaje por Asturias y mientras yo conducía ella iba chateando con su teléfono medio girada para que yo no viera la pantalla. Obviamente hablando con otro tío.

    Con la narcisista me sucedió en un aeropuerto de Filipinas mientras estabamos de viaje juntos. Mientras esperabamos un vuelo interno, yo me fui andando para ver las pantallas con las horas de salida que estaban bastante lejos. Ella contó con unos minutos mientras yo iba y regresaba. Pero finalmente regresé antes y ella escondió el teléfono muy rápido al verme llegar.

    Todo su poder se basa en tener víctimas a mano para nunca quedarse solas. Y con tal de lograr eso son capaces de saltarse cualquier tipo de moralidad o justificar cualquier acto.

Miguel · 26 diciembre, 2025 a las 09:29

Hola David, gran artículo como siempre ignoraba ese tipo de prácticas pero a día de hoy con las redes solamente abunda el egoísmo en su máximo exponente.

Seguro que tlp y narcisitas será expertos en tener un séquito de suministros para favores, sexo y demás.

Lo mejor es salir corriendo a la mínima bandera roja porque este tipo de personas son monstruos sin empatía.

Gracias David por seguir manteniendo este increíble blog con nuevos artículos y un abrazo

    David · 26 diciembre, 2025 a las 12:24

    Gracias Miguel.

    Es cierto que la practica del cushioning está casi normalizada en aplicaciones de citas. Pero narcisistas y TLP lo utilizan como forma de vida, no conciben otra manera de relacionarse con parejas íntimas.

    Y como siempre, los dañados son los demás, mientras ellos saltan de una víctima a otra.

    Por eso es tan importante conocer su juego y estar prevenido. Como bien dices, hay que estar atento a las banderas rojas. Involucrarse con ellos no es ninguna broma.

    Un saludo y felices fiestas Miguel.

Miguel · 28 diciembre, 2025 a las 22:52

Totalmente de acuerdo David, este tipo de personas son malas y dañinas por mucho que quieran disculpar su comportamiento a través de su pasado pueden elegir, tuve una infancia dura y elegí ser buena persona.

Igualmente David un saludo y felices fiestas

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