He sufrido mucho por mujeres, es una realidad. Por eso estoy escribiendo este blog y estas líneas. Durante gran parte de mi vida siempre tuve el anhelo de conocer a una mujer ideal para mí, enamorarnos y vivir una historia feliz.

Yo era un chico soñador, empático y altamente sensible (PAS), con el síndrome del niño bueno. Creía que si trataba bien a los demás, ellos me tratarían bien a mí.

Desde siempre tuve unos acentuados sentimientos de vacío, soledad, aburrimiento e incompletitud. Así como una necesidad de conexión y sentido.

La mejor manera para solucionarlo parecía conocer a una pareja especial con la que conectara y por tanto, no escatimaba esfuerzos en conocer a posibles candidatas.

En el momento que ella estuviera en mi vida, se acabarían esos sentimientos tan desagradables.

En aquella época yo me veía como una persona independiente. Me gustaba la soledad, y hacía muchas actividades solo. Pero en realidad el sueño de conocer a alguien que cambiase mi vida siempre estaba flotando en mi mente. Siempre pensaba “Algún día haré esto mismo pero acompañado de alguien especial y entonces será mucho mejor”.

Algún día llegaría esa persona que lo cambiaría todo. Sin darme cuenta, vivía en modo espera.

En aquel momento yo no era consciente, pero todo aquello tenía un nombre. Codependencia.

 

COMO ERA EL DAVID DE HACE DIEZ AÑOS

Cuando crees que algo te va a dar la felicidad en la vida, parece razonable dedicar todos tus recursos a conseguirlo.

Para mí, la soltería solamente era una fase de espera, la vida está en pausa. Lo que se haga dentro de esa fase “no cuenta”, solamente es un relleno hasta que llegue esa persona especial y entonces ya empieza la vida en serio.

 

Como era David en su entorno

Si había un cumpleaños o algún evento al que iba alguna mujer nueva, allí me presentaba yo cargado de esperanzas en secreto. La fiesta de cumpleaños era secundaria, yo iba a ver si ella me cuadraba.

Desde luego si la chica finalmente no acudía, o no me atraía (o no se interesaba en mí), entonces me sentía tremendamente decepcionado y me marchaba a casa abatido y desconsolado porque me parecía muy difícil encontrar a alguien en medio de toda aquella jungla.

Los que ya tenían pareja eran afortunados y vivían en un oasis, pero yo estaba perdido, dando vueltas por el desierto, sin agua y más solo que la una.

Otras veces se cumplían mis expectativas como ocurrió con Rebeca, una chica americana que conocí en un intercambio de idiomas. Al poco de conocerla ya escribía cosas como esta en mi diario:

“Me gustaría estar con Rebeca ahora, pasar la noche con ella, cogerla de la mano y besarla despacio. Vernos sin límite de tiempo, mirarla a los ojos sin hacer nada más, abrazarla…hablar de toda nuestra vida pasada y compartirla…”

 

O esta, sobre una ex novia con la que quería regresar en aquel momento:

«Esta noche he soñado con ella, volvía con ella, volvíamos a ser novios, o lo que fuésemos antes. Y durante el día de hoy me sorprendo teniéndola a ella como pensamiento recurrente feliz, pensando que vamos a quedar y que quizá volvamos y entonces mi vida será mejor, habrá más alegría.»

 

En aplicaciones de citas

Por otro lado, las aplicaciones de citas permitían acelerar el proceso de conocer a mujeres, así que me entregaba en cuerpo y alma a Meetic o Adopta un tío (las que existían en aquella época).

Dedicaba horas a rastrear posibles candidatas y a enviarles mensajes, flechazos y hechizos. Después cruzaba los dedos esperando respuesta.

Cuando ellas me contestaban, me daba un vuelco el corazón y me ponía tremendamente nervioso. A veces tenía hasta taquicardias solo de pensar que podía hablar con una mujer que me gustaba.

Entonces dejaba todo lo que estaba haciendo para enfrascarme en la conversación. Daba igual si estaba con amigos, trabajando o iba a ir al gimnasio. Todo eso pasaba a un segundo plano.

 

En medio de esta agitación emocional, me esforzaba en darles una conversación divertida y estimulante con la que consiguiera llamar su atención.

Cuando lo lograba, me aceleraba todavía más. Recuerdo una de estas veces ocurrió antes de ir a dormir. Al terminar, mi organismo estaba tan activado que después tardé casi dos horas en poder conciliar el sueño.

Una vez que intercambiábamos los números de teléfono, intentaba cerrar una cita lo antes posible (no fuera que algún listo se me adelantara). Daba igual si tenía que cambiar planes o desatender mi trabajo y cruzar medio Madrid, lo importante era quedar con ella.

A cada mujer que me gustaba y me hacía caso, la ponía al instante en el centro de mi vida y todo lo demás podía esperar. En ese momento me parecía lo más normal del mundo hacer esto.

Fantaseaba con la fase del enamoramiento y me visualizaba con ella compartiendo momentos románticos, llevándola a mis sitios especiales, escapándonos juntos de fin de semana…

Para nada me paraba a pensar que una pareja no implica solamente eso, sino muchas cosas más.

 

A DONDE ME LLEVÓ MI CODEPENDENCIA

Ninguna de estas mujeres que conocí llenaron mi vacío, ni solucionaron mis problemas, ni me hicieron estar feliz y pleno todo el tiempo.

Tampoco era ese su papel, sino el mío. Pero yo entonces no lo sabía.

 

De todas aquellas mujeres con las que llegué a tener una cita, se dividían en dos grupos.

Al primero le llamaremos el grupo A:  Eran “normales”, es decir que tenían un físico dentro de la media, trabajo, hipoteca, relación aceptable con su familia etc.

A algunas las descartaba porque no eran lo suficientemente intensas. Con otras intentaba tener una relación pero no duraba mucho. Yo buscaba una conexión muy rápida. Encontrar a mi alma gemela y ellas no parecían serlo. No había fuegos artificiales y eso a mi me aburría. No era lo que yo necesitaba.

 

Al segundo, le denominaremos grupo B: Esto es muy adecuado porque todas ellas pertenecían al grupo Clúster B. Eran mujeres con un desorden de la personalidad (aunque entonces lo desconocía) pero intensas, arrebatadoras, almas gemelas instantáneas, excitantes y además el sexo era increíble.

Ellas eran el talismán que a mi me faltaba. Tenían todo lo que yo buscaba y entonces NECESITABA estar con ellas a cualquier precio.

Lo que yo ignoraba en mi afán de dar con mi media naranja, era que estas mujeres eran todas narcisistas o trastorno límite de la personalidad, y que esos fuegos artificiales solamente eran una trampa para engancharme y abusar de mi a placer.

En cuestión de días se convertían en el centro de mi vida, y en unos pocos meses estaba destrozado.

 

Mis ciclos: Conozco tóxica, toxica me destroza, me recupero, conozco a otra tóxica

Este desfile de mujeres en mi vida se desarrolló desde 2010, donde conocí a mi primera pareja tóxica. Conseguía dejarlas y recuperarme con gran esfuerzo, pero seguía sin solucionar mi problema de codependencia.

Mas que nada porque ni siquiera era consciente de ello. Al fin y al cabo ¿quien no quiere tener pareja y enamorarse?.

Una vez que conseguía ponerme en pie, volvía a la jungla en busca de mi amada. Estos ciclos se sucedieron durante casi diez años y en ese tiempo topé con cuatro mujeres tóxicas

La peor sin duda fue una mujer TLP de la que me enamoré en 2011 y durante dos largos años me dejó completamente hundido. Tardé otros dos años mas en conseguir recuperarme de aquello.

Aunque tuve algunas relaciones sanas después, no conseguían llenarme completamente. El problema era mío, pero yo no era consciente. Buscaba más intensidad, más conexión.

 

Entonces, ya en 2019 volví a entrar en Adopta un tío. Había ganado algo de madurez durante esos años y mis límites eran un poco más fuertes, pero no era suficiente, como iba a comprobar poco después.

La primera cita fue con una mujer del grupo A y ninguno de los dos estuvo interesado en el otro así que se terminó rápidamente. Pero la segunda fue totalmente diferente.

Su perfil parecía hecho a medida para mí y además me respondió enseguida. ¡¡Yo estaba loco de contento!!. Rápidamente empezamos a hablar de forma súper intensa, ¡¡por fin la había encontrado!!

Ya hablando por whatsapp antes de conocernos vi algunos comportamientos egocéntricos e intenté cortar la interacción varias veces, pero ella regresaba y al final pensé Bueno, quizá ella tenga razón y finalmente voy a tener suerte en el amor después de lo mal que lo he pasado”, así que accedí a quedar en persona.

 

Recuerdo como una lectora me dijo, después de una relación con narcisista. “Tengo más cuidado en mis citas, pero no puedo renunciar a enamorarme de nuevo”.

Ese era yo mismo después de la TLP y antes de conocer a esta mujer.

Pues bien, esa fue la puerta de entrada al infierno de nuevo. Me enamoré de ella en la primera cita. Era una Narcisista encubierta.

Estuve enganchado durante otro largo año hasta que fui capaz de dejarla. Gracias a mi experiencia previa pude hacer el corte y la recuperación mucho más rápido, aun así recibí gran cantidad de daño.

 

EL PUNTO DE INFLEXIÓN. DAVID SE HARTA DE SER CODEPENDIENTE

Cuando conseguí volver a recuperarme (otra vez), inevitablemente tuve que detenerme y hacer balance de lo que estaba siendo mi vida amorosa. Desde luego algo fallaba y estaba decidido a averiguar que era.

Generalmente hace falta que ocurra un suceso importante para que decidas enterrar el sueño de conocer a tu alma gemela. A veces también viene dado por la edad cuando ya has conocido muchas parejas. Si estás en la veintena es fácil pensar “Bueno, seguro que en los próximos años conoceré a mi media naranja”.

 

Por aquella época (ya me acercaba a los 40), descubrí El síndrome del imán humano y entonces comprendí la dinámica Narcisista-Codependiente que había desempeñado en todas mis relaciones pasadas.

Después de haber estado con 25 mujeres, una TLP y 4 Narcisistas dije basta.

Me cansé de ser codependiente. Entendí que esa alma gemela ni existe ni aunque lo hiciera sería la solución a mis problemas.

Me harté de ir detrás de mujeres, de que mi felicidad dependiera de ellas, de colocarlas en el centro de mi vida a las dos horas de conocerlas.

Era como pelear en el circo romano, darlo todo y después esperar a que el César levantara el pulgar hacia arriba o hacia abajo, algo extremadamente frustrante.

 

 

Pero la culpa no era de ellas no, la culpa había sido mía y solo mia. En ese momento lo vi claro y supe que eso iba a cambiar. Pero primero necesitaba investigar en mi interior.

 

QUE HAY DETRÁS DE LA CODEPENDENCIA

Debía descubrir que había detrás de esa necesidad de pareja. Perseguir a mujeres tóxicas era el síntoma, pero necesitaba saber la causa.

En el caso de la codependencia, en mi lugar y en los cientos de consultas que posteriormente mantuve, me di cuenta de que detrás hay un sistema inmunológico emocional débil. Esto se traduce en:

– Inseguridad. Percibes el mundo como un lugar peligroso. Necesitas alguien que te transmita confianza y la seguridad de que nada malo va a ocurrir.

– Miedo. No te sientes capaz de gestionar los problemas que puedan presentarse en la vida. Económicos, de salud, sociales… Necesitas a alguien que afronte esos problemas cuando lleguen y así apoyarte en el.

– Mala gestión de emociones y sentimientos complicados como tristeza, vacío, soledad…. Necesitas alguien que te saque de esas emociones negativas.

– Falta de confianza en las propias capacidades. Necesitas alguien que sí confíe en sus capacidades para apoyarte en el.

– Idealización del enamoramiento como solución a todos tus problemas. Si consigues enamorarte entonces todo irá bien.

– Incapacidad para generar alegría por ti mismo con los recursos que tienes en cada momento. Necesitas alguien que aporte alegría.

– Actitud derrotista ante la vida. Necesitas alguien que tire del carro por ti.

– Falta de objetivos importantes. Tienes una vida monótona. Necesitas alguien que te ponga planes en bandeja y no tener que buscarlos tu mismo.

– Falta de sentido de vida. No tienes alicientes ni motivaciones. Necesitas alguien que de sentido a tu vida.

– Dificultad a la hora de tomar decisiones. Dependes de alguien que decida por ti. Si eres tu el que lo hace, podrías equivocarte, es mejor que lo haga otro y cargue con la responsabilidad si algo sale mal.

– Necesidad de ser amado. Necesitas comprobar que eres “Querible”, que eres suficientemente valioso como para que alguien quiera tener una relación intima contigo.

 

Como dice Ross Rosenberg “Para un codependiente, estar a solas equivale a sentirse solos, y la soledad es un sentimiento demasiado doloroso para soportar”….”Esta soledad es un crudo recordatorio de lo vacíos, incompletos y mal que se sienten consigo mismos”

 

Por todo esto, sientes que necesitas a alguien en tu vida que compense todas estas faltas.

Y las personas que mejor parecen tapar esas faltas (al menos al principio) son los de la tríada oscura, narcisistas, psicópatas y borderlines.

Parecen seguros de sí mismos, no tienen miedo, una individualidad muy marcada, aplomo, son intensos, nunca te aburres con ellos.

Al verme yo débil, necesitaba una mujer fuerte a mi lado. Si no lo percibía así entonces pensaba “Que vamos a hacer dos personas débiles, por lo menos que haya uno fuerte en la relación”.

La sorpresa es que los narcisistas nunca usan esa aparente superioridad en tu beneficio, sino para explotarte. Porque ellos no son fuertes, en realidad son más débiles que tu.

 

COMO INTENTAS HACERTE VALIOSO CUANDO ERES CODEPENDIENTE

Al faltarte seguridad en ti mismo, aplomo, carisma, coraje… es imposible que puedas aportarlo en tus relaciones interpersonales. Por tanto intentas hacerte valer y ser útil enfocándote en cubrir las necesidades de los demás, y dejando a un lado las tuyas propias. Te esfuerzas en ser el mejor felpudo.

Te muestras como una persona dócil, entregada, buen chico, de confianza. Te cuesta decir no y siempre estás dispuesto a hacer favores a los demás, aunque eso te suponga un sacrificio.

La idea, a veces inconsciente es “Tratar bien a los demás es bueno, porque así estarán en deuda conmigo y conseguiré que me aprecien, me necesiten y me tengan en estima”.

Así iba yo por el mundo. Cuando topaba con personas sanas no había problema, me valoraban y no intentaban aprovecharse de mí.

Sin embargo, cuando me enamoraba de una narcisista, era la presa perfecta para ella.

 

COMO DEJÉ DE SER CODEPENDIENTE

El cambio de paradigma para superar la codependencia es dejar de buscar fuera lo que necesitas y aprender a generarlo por ti mismo.

Depender de terceras personas para lograr tu equilibrio interior y tu sentido de vida es algo muy peligroso, incluso si se trata de alguien sano (no digamos ya si tiene un trastorno de personalidad).

Hasta que no aprendas a conseguir lo que te hace falta por tus propios medios, serás siempre una marioneta de terceras personas. Y como ya habrás comprobado, es muy desagradable vivir con la sensación de que los demás tienen el control sobre tu vida.

Así que la idea era cambiar el foco y dedicar todos esos recursos que antes destinaba a conocerlas y cortejarlas para fortalecer mi individualidad. Debía aprender a ser lo más autónomo posible en todas las áreas.

Hacer esto ha sido una de las cosas que más ha mejorado mi vida.

 

El antídoto contra la dependencia emocional

El antídoto contra la codependencia es trabajar un sistema inmunológico emocional fuerte.

Una estructura adecuada de autoestima, individualidad y límites hace que seas una persona autónoma, segura de si misma y capaz de frenar comportamientos abusivos.

  •  Acepta que tu vida es responsabilidad tuya y de nadie más. Tú eres el encargado de tomar tus decisiones.
  •  Disminuye tu necesidad de personas externas. Pide ayuda solo cuando no quede mas remedio.
  •  Aprende a decidir por ti mismo. ¿Por qué crees que los demás saben mejor que tu lo que hay que hacer?
  •  Aprende a encontrarte cómodo con la soledad durante periodos de tiempo.
  •  Se capaz de generar alegría cuando estas tu solo. Aprende que es aquello que te hace cambiar un estado de ánimo mediocre a otro más positivo.
  •  Aprender a vivir sin un mensajito de buenas noches, a dormir solo todos los días, a buscar plan para el fin de semana porque si no lo haces te quedarás en casa muerto del asco.
  •  Enfréntate a hacer tú solo aquellas cosas para las que necesitabas compañía. Ir al médico, a hacerte una prueba, cenar en un restaurante o salir de viaje.
  •  Explora y dedicate a actividades que te llenan, que dan sentido a tu vida y que disfrutas haciendo.
  •  Es tu responsabilidad descubrir intereses nuevos que te motivan lo suficiente y comprometerte con ellos.
  •  Deja de proyectar tu felicidad en conocer a alguien y comienza a fabricarla tu mismo, aquí y ahora.
  •  Afronta nuevos retos y esfuérzate en conseguirlos. Demuéstrate que eres capaz de hacer cosas importantes.
  •  Niégate a vender tu dignidad a cambio de compañía, caricias, palabras bonitas o sexo. Puedes estar perfectamente sin todo eso.

 

El cambio es un proceso gradual

Pero no pienses en fórmulas rápidas. Ten en cuenta que vencer la codependencia no se hace de la noche a la mañana. Es una transformación interna que te va a llevar años.

Sin embargo, si comienzas a realizar cambios hoy mismo, puedes notar mejoría en solo unos meses.

Se trata de un proceso gradual que se va retroalimentando a sí mismo, y que debe mantenerse conscientemente hasta que lo hayas automatizado.

Llevas siendo codependiente toda tu vida, y tendrás que luchar contra tu propia naturaleza. Al principio te costará y tendrás que obligarte a no mendigar atención, a no maquinar para coincidir con esa chica que te gusta, a decir que no, etc…

Por ejemplo un lector me contaba “La chica que acabo de conocer en Tinder me dijo de vernos al día siguiente lunes. Yo tenía cosas que hacer como cortarme el pelo y unos recados. Mi primer impulso fue cancelar todo y decirle que si, pero después lo pensé mejor y le dije que estaba ocupado y mejor nos viésemos el miércoles”.

 

Empiezas poco a poco priorizándote a ti mismo en vez de a una posible relación y acabas un día tan entregado a tus proyectos que casi ni te acuerdas de la ultima vez que echaste de menos ver una película con la manta y tu churri.

Otro lector me comentaba: «Después de 2 años y medio del descarte puedo decir que estoy comenzando a recuperar mi antiguo YO, con mis defectos y mis virtudes. Además, y gracias a esta experiencia tan traumática, he ganado mucho en madurez y en realismo afectivo. Ahora va a ser más difícil que me vendan la moto porque tengo los radares más afinados y, como dijiste en un artículo, porque la moto me la estoy fabricando yo mismo, a mi gusto y para mi uso y disfrute.»

 

Y me dirás, vale David pero hay cosas que nunca voy a poder satisfacer yo solo, como el sexo, el efecto SPA (efecto SPA es un concepto que utiliza Walter Riso para definir el placer sensorial que proporciona una pareja: caricias, sexo, abrazos, cosquillas y todo eso). No, no puedes, pero puedes dejar de endiosarlas y aprender a gestionar mejor estar sin ellas largas temporadas.

Cuantas más necesidades prescindibles tienes, más esclavo y dependiente eres.

 

COMO ES EL DAVID DE AHORA

A día de hoy he cambiado completamente. Puedo encontrarme a una mujer que me interese mientras trabajo en mi camino y conocerla, pero no dedico tiempo a buscarla.

No dedico recursos para atraer su interés hacia mí. Si le atrae como soy genial,  de lo contrario estoy demasiado ocupado trabajando en mis proyectos como para pensar que tipo de mensaje le escribo, si va a tardar mucho en contestarme, etc..

Transmito lo que siento abiertamente, no tengo inconveniente en decir si alguien me gusta o me siento atraído. No entro en juegos de seducción para ver quien tarda mas tiempo en contestar al otro (lo que viene a ser un tipo de apego seguro).

Detecto a personas tóxicas de mi entorno y soy capaz de cortar la relación con ellos si es necesario porque no tengo miedo a sus represalias ni a su ausencia. Esto me ha ocurrido por ejemplo con un par de amigos que he rebajado a la categoría de “conocidos” por sus actitudes abusivas.

 

Estas son mis creencias a día de hoy:

  •  Estar en pareja tienen algunas ventajas, pero también muchos inconvenientes. Te atocinas, te vuelves cómodo, muchas discusiones conyugales (yo tuve muchas, las llamaba “Noches de drama”), limita tu libertad…
  •  Estar soltero ofrece una gran cantidad de oportunidades si sabes aprovecharlas. Libertad total, gestionas todo tu tiempo, puedes dedicarte a actividades creativas, a explorar tus intereses…
  •  Mis problemas tengo que solucionármelos yo mismo.
  •  Las parejas no están para tapar mi vacío existencial, son personas que también tienen sus propios problemas.
  •  No me niego a comenzar una relación, pero primero pienso si realmente me conviene y es lo que quiero en ese momento de mi vida.
  •  Estoy cómodo con la idea de no volver a enamorarme nunca más. No necesito enamorarme para estar alegre. He descubierto otras actividades que me dan esa alegría sin las peligrosas contraindicaciones del enamoramiento.
  •  Comparto actividades con amigos y familiares y las disfruto, pero también disfruto de las cosas que me gustan en soledad, no necesito que haya una persona a mi lado para que sean perfectas.
  •  Si un amigo me pide ayuda de forma sana, se la ofrezco sin duda. Pero no voy por ahí arreglándoles la vida a los demás. Soy valioso para la gente por mis capacidades, no por dejarme abusar y ser complaciente.

 

Como reacciono ante las causas de la codependencia ahora:

– Inseguridad: El mundo no me da miedo, habrá desafíos que enfrentar pero estoy preparado para cuando lleguen.

– Miedo de no ser capaz de gestionar los problemas que puedan presentarse en la vida: Confío en mis capacidades para solucionarlos porque ya lo he logrado en el pasado.

– Mala gestión de emociones y sentimientos complicados como tristeza, vacío, soledad: He aprendido a gestionarlos mejor. Sigo teniéndolos y me afectan, pero he identificado que hacer cuando aparecen para cambiar mi estado de ánimo.

– Falta de confianza en las propias capacidades. He aprendido a confiar en mis capacidades porque las pongo a prueba repetidamente y compruebo que soy capaz.

– Idealización del enamoramiento como solución a todos tus problemas. El enamoramiento no es la solución a ningún problema, solo un estado transitorio que merma mis capacidades intelectuales.

– Incapacidad para generar alegría por ti mismo con los recursos que tienes en cada momento. Genero alegría dedicándome a mis proyectos y consiguiendo mis metas.

– Actitud derrotista ante la vida. Tomo una actitud positiva porque has comprobado que eres capaz de solucionar los problemas que vengan.

– Falta de objetivos importantes para ti. He adquirido objetivos importantes porque he investigado, he encontrado cosas por las que luchar y me he comprometido con ellas.

– Falta de sentido de vida. He descubierto motivos por los que merece la pena saltar de la cama por las mañanas y lanzarme a trabajar por ellos.

– Falta de autoridad en lo que haces. Estás seguro de que hago lo que deseo y no necesito que nadie valide mis proyectos.

 

Con esto no te digo que mi vida sea perfecta ni mucho menos. Lucho cada dia contra mi naturaleza codependiente, pero he cambiado mi manera de pensar, pasando de víctima a responsable de mi vida.

 

DEJAR LA CODEPENDENCIA NO ES RENUNCIAR AL AMOR NI SER ANTISOCIAL

Superar la codependencia no es renunciar al amor, solamente es ponerlo en el lugar que le corresponde.

Una lectora me preguntaba en consulta, “¿Es dejar de creer en el amor?”. No. se trata de tener unas expectativas realistas del amor. No pedirle cosas que no puede darnos y que tenemos que encontrar nosotros mismos.

No me he cerrado a conocer mujeres, de hecho he tenido relaciones sanas después de la ruptura con la ultima toxica. La diferencia es que ya no son mi prioridad.

Sin embargo, a día de hoy probablemente sea una de las últimas y por delante hay muchas otras que no dependen de terceras personas sino solo de mi y me proporcionan mucha satisfacción.

 

Una vez en consulta, un lector me preguntó preocupado que estaba más centrado en sus propios proyectos que en conocer mujeres.

Temía que fuese una mala señal, a lo que yo le dije Al contrario, de hecho esa es la mejor señal de que estas priorizando tu individualidad por encima de la dependencia”.

Otra lectora me preguntó si esto no implicaba ser evitativo. No es lo mismo vencer la codependencia que ser evitativo, entre ambos extremos está el punto medio (el apego seguro).

Finalmente, no hablo de ser radical y vivir en plan Off the Grid. Somos seres sociales y necesitamos relaciones con otras personas, pero es muy diferente necesitar pareja un 100% que un 20%.

En cuanto a relaciones sociales es positivo tener un abanico muy amplio, pero tampoco dependas de ellas completamente porque muchas amistades con el tiempo van y vienen.

La persona que va a estar siempre contigo vas a ser tu mismo. Y como decía Napoleón, “Donde con toda seguridad encontrarás una mano que te ayude es al final de tu brazo”.

 

Para finalizar, hazte sinceramente esta pregunta a ti mismo:

¿Quien eres tu cuando no tienes pareja o vas detrás de alguna pedorra? ¿Qué haces con tu vida? ¿Peleas por salir adelante y mejorar o te quedas en casa lamentándote porque no tienes novia?

 

Nota: Es más difícil superar la codependencia después de haber tenido una relación tóxica

En mi caso te hablo de este cambio después de haber probado la droga mas dura que existe, la adicción a una persona. No lo hago desde el desencanto de las mujeres por aburrimiento. Elijo conscientemente no tomar la droga aun sabiendo que la hay y que sienta muy bien al principio.

He vivido ese enamoramiento hiper intenso varias veces, he vivido el sexo increíble, el bombardeo de amor… que mi pareja tóxica me subiera al cielo..

Y me da absolutamente lo mismo.

No pienso a sacrificar mi libertad y autonomía a cambio de ninguna droga.

 

¿Y tú?

 


20 comentarios

Marcos · 31 diciembre, 2022 a las 22:45

Te quiero hermano…
Sólo gracias ☺️

    David · 3 enero, 2023 a las 12:12

    Gracias a ti por escribir Marcos. Un abrazo fuerte!

Marta · 1 enero, 2023 a las 23:02

Que buen contenido. Te he descubierto hace poco y leerte me ayuda a entender y me reconforta. Tienes RAZÓN en lo que describes aquí.
Yo también me siento identificada, en esperar una pareja para ser más feliz y mas todo. Cuando las épocas mas felices y con mas paz es cuando he estado sola y con las rupturas superadas.
Me gustaría tratar de superar esa barrera de no esperar para ser feliz. Siempre echo de menos estar con alguien.

Ahora llevo un par de meses desintoxicándome de mi ex narcisista. No he querido nunca entrar ni pensar que lo era, pero leyendo tus post me identifico en todo, con lo cual entiendo que este hombre era un tóxico narcisista. Lo que si era, una persona difícil de tratar y que tenías que ser muy sumisa y con carácter para saber llevarlo.

Ojalá pronto sea la de antes y con la asignatura avanzada con lo que estoy aprendiendo de todo esto.
Lo importante, no esperar ni creer que una pareja te va a dar lo que tanto esperas.

    David · 3 enero, 2023 a las 12:20

    Me alegra que te sea de ayuda Marta.

    He madurado este artículo durante largo tiempo. Muchos años fui codependiente, pero no era ni consciente de ello. Después me di cuenta de que casi todas las víctimas de estas personas lo eramos, y detrás se repetían ciertos patrones, ideas, creencias…

    En el Síndrome del Imán humano habla de la falta de amor a uno mismo, pero eso me parece un concepto «americano» y un poco vago. No identifica realmente las causas ni como trabajarlas.

    De igual manera, el libro de Melody Beattie, ya no seas codependiente, los clasifica como manipuladores y traumatizados, cuando a veces solamente necesitamos prestar atencion a ese sistema inmunológico.

    A veces es necesario vivir ciertas experiencias para enterrar ese sueño de conocer a nuestra alma gemela. Sin embargo, conviene que no sea demasiado tarde para que no gastemos años de nuestra vida buscando algo que no existe.

Alba · 2 enero, 2023 a las 07:31

Excelente artículo David, es tal cual, esto que señalas yo lo aprendí después de estar con mi expareja TLP, que superarlo me llevo estar en terapia y en la terapia me enseñaron todo esto que señalas.

Aprendí eso que uno es feliz en pareja cuando sabe ser feliz soltero, si no sabes ser feliz soltero en pareja tampoco lo vas a ser, que se puede ser super feliz soltero y tener una pareja no es lo que te hace querible

    David · 3 enero, 2023 a las 12:22

    Alba, me alegro de verte por aquí!!

    En efecto es así. Yo pensaba que era una persona independiente. Pero en realidad no llegué a dejar el sueño de conocer a mi alma gemela hasta que tuve la relacion con mi ex narcisista.

    Fue ese momento cuando dije basta, y decidí centrarme en mí mismo y en mis proyectos, dejando en una de mis ultimas prioridades el intentar conocer a alguien.

Alejandro · 2 enero, 2023 a las 14:43

Eres un salvavidas para.muchas personas, incluido yo. Desde hace meses entro aquí cada vez que necesito respuestas concisas a lo que estoy viviendo, y casi siempre las encuentro.

Gracias de todo corazón

    David · 3 enero, 2023 a las 12:23

    Gracias por tu comentario Alejandro. Saber que mis artículos son de ayuda es el motor que hace funcionar este Blog.

    Espero verte por aquí de nuevo y te mando un abrazo!

Richi · 7 enero, 2023 a las 09:59

Maravilloso y honesto articulo, muy valiente ya que está escrito desde la madurez de la aceptación de lo que somos y lo que podemos cambiar para no tropezar una y otra vez con la misma piedra. Aceptar nuestras carencias emocionales y ponerse manos a la obra para cambiarlas es la única alternativa para no perpetuar un sufrimiento en las relaciones esperando que alguien llegue y nos complemente, error, nadie debe complementarnos.

Me ayudo mucho leer lo escrito con tanta sinceridad ya que describe un tránsito de madurez emocional en el que me siento reflejado, aceptar como somos después de haber tenido el valor de vernos en tercer persona y perdonarnos es puro autoconocimiento, una herramienta vital para sufrir un cambio de crecimiento personal que nos haga mejores personas, y se sufre en este proceso, es como darse un golpe en la cabeza y despertar visualizando y sintiendo una nueva realidad.

Estuve 11 años mirando hacia otro lado sufriendo abuso emocional, en un tío vivo de dependencia emocional y cuando escapé por mi mismo casi caigo en otra relación igual a la que también puse freno a tiempo, después de esto, decidí darme un tiempo para mi ya que desarrollé un apego evitativo propio de un sistema de defensa emocional que no quiere volver a ser dependiente emocional. Ser evitativo lo veo como un tránsito sano y pasajero, porque soy consciente como las personas que hablan solas pero son conscientes que lo hacen, de otra manera estarían locas y yo tendría un apego tóxico.

Recuperar tu auto confianza vivir el presente y llenar tu vida de riqueza y objetivos es fundamental para crecer después de haber pasado por un trauma de separación
Toxico y dañino. Volverse a querer y vencer los miedos rompiendo las creencias limitantes que nos hacen ser débiles y exponernos a personas dañinas es básico para mantenernos estables y establecer límites sanos para nosotros y hacia los demás s, en definitiva querernos, porque el tipo de personas que querrá manipular la relación, tú autoestima y tu yo sigue ahi fuera y conocernos y aprender de nosotros y ponerle solución comprendiéndonos será nuestra única arma para no volver a caer con este tipo de personas abandonando ese iman que nos hace caer con ellas, en definitiva, cambia tu y todo cambiará.

Mil gracias David

    David · 8 enero, 2023 a las 14:10

    Muchas gracias por escribir Richi. Las actualizaciones de personas como tu que están en el camino del autodescubrimiento y la mejora son muy valiosos.

    A veces tardamos meses e incluso años en comenzar a ganar claridad mental y en sacar conclusiones sobre lo que hemos vivido. Es por eso que aporta mucho al blog que sigais compartiendo aquí vuestros avances.

Marta · 8 enero, 2023 a las 01:06

Hola David
Cuando estás acostumbrada a relaciones, más que tóxicas, intensas, es cierto que te acostumbras, aunque acabe(n)(s) fatal.
¿ como puedes volver a tener relaciones sanas? Yo ahora empiezo a conocer alguien normal y me produce cero atracción a pesar de ser una posible pareja ideal
Que tienes que trabajar para llegar a limpiar esa mentalidad de enamoramiento=relación retórica e intensa? Y tener relaciones más normales y quizás aburridas?
Ayúdame a entender por fa

Marta · 8 enero, 2023 a las 02:00

David

Siguiendo el hilo. Como puedes confirmarme consigues enamorarte de una persona *normal*
A mi después de
Las relaciones tóxicas que he tenido, una persona q empiezo a conocer aparentemente-*sana* intento que me traiga por ser lo correcto pero lo q produce en mi es pereza.
Claro que mi cabeza recuerda los momentos intensos y *falsos* de mi ex narcisista y dominante.
¿Puedes llegar a tener alguna vez una relación más o menos *sana* con alguien? ¿O quizás es mejor matar esperanzas como bien dices y dedicarte a ti? Que por mi bien que suene, a mi me produce un toque de abatimiento. Ayúdame a entender por favor. Gracias.

    David · 8 enero, 2023 a las 13:59

    Hola Marta. Entiendo perfectamente todo lo que comentas.

    Las personas tóxicas son muy intensas y saben muy bien como pulsar los botones necesarios para que tu cerebro se ponga a segregar dopamina en grandes cantidades.

    Cuando estás con una persona sana, esto no ocurre de forma mágica, ni tampoco tan intensa. Las relaciones normales se van cultivando poco a poco con el tiempo y no hay fuegos artificiales ni almas gemelas instantáneas.

    Por el contrario, existe una solidez detrás. No te dirán hoy TE QUIERO y pasado mañana TE ODIO. Es muy importante diferenciar entre intensidad emocional y profundidad emocional. La primera es muy excitante de sentir pero solo es un relámpago en la noche, tan pronto brilla al máximo como da paso a la oscuridad.

    No se trata de que elimines toda intención de conocer a alguien, sino de que no sea el centro de tu vida. El gran problema es proyectar toda nuestra felicidad en conocer a una persona que nos enamore. Este es el camino mas corto hacia la frustración y a caer en redes de vendehumos.

    Se pueden tener relaciones sanas después de una tóxica. Yo de hecho he tenido varias y es perfectamente posible, pero hacerlo pasa por aprender a valorar los rasgos adecuados. Y para esto siempre pongo el ejemplo del ferrari.
    Si quieres comprar un coche y solamente te fijas en las prestaciones, seguro que acabarás arruinado. Lo mismo pasa en las relaciones, si solo cribas por la intensidad que ofrecen al principio, acabarás una y otra vez con hombres narcisistas (como me ocurría a mi).

    El problema es que una vez has probado la droga, es dificil pasar sin ella. Es lo que Tudor llama el Amor 2.0, cuando lo has probado ya no quieres otra cosa y el amor normal te aburre.

    Aquí es donde Walter Riso en «Manual para no morir de amor», «Si no tienes suficiente con el amor normal te enfrentas a un problema, porque es el único que hay».

    Es trabajo personal tuyo asimilar que aquella intensidad no era real (aunque tu sintieras que si). Esa intensidad solo es una manifestación de su patología, de hecho yo a dia de hoy suelo recelar mucho de las personas intensas porque conozco lo que suele haber detrás (y hasta ahora no me he equivocado).

    Mirate también este artículo en el que hablo de este tema:
    https://stoprelacionestoxicas.com/nueva-pareja-despues-relacion-toxica/

Ángel · 8 enero, 2023 a las 12:52

Buenos días a todos y feliz año!!! En primer lugar, quería agradecer a David todo el esfuerzo que pone escribiendo este blog y su generosidad al compartirlo. Nos ayuda mucho ya que después de una experiencia como la nuestra lo que buscamos es entender qué ha pasado para tomar conciencia y no volverlo a repetir.

Como casi todos los que estamos aquí, he sufrido una relación tóxica con una narcisista encubierta (TNP). Lo descubrí al poco de que me descartara porque una buena amiga, que además es psicóloga, me lo advirtió. Al decirle que cuando se enfadaba me dejaba de hablar durante un tiempo me dijo, eso es un comportamiento pasivo-agresivo. Tirando de ese hilo de Ariadna llegué al diagnóstico final, había estado con una TNP.

Ya hace 2 años y medio del descarte y, aunque aún pienso de vez en cuando en ella y en sus maldades, creo que he superado y aceptado lo que viví. He superado también la disonancia cognitiva y sé perfectamente que esa persona no es apta para tener una relación sana con nadie. Pero eso ya no es asunto mío. Y hasta aquí voy a mencionar en este testimonio lo de la otra persona. Ahora voy a hablar de mí.

Como bien dice David, mi caso es muy similar a lo que él menciona en el artículo sobre la codependencia. Lo soy y he sido prácticamente toda mi vida y estoy seguro que viene de lo que he vivido en la casa familiar. De hecho, uno de mis progenitores era abusivo y el otro codependiente y yo, como mis hermanos, aprendimos que era normal tolerar los abusos del primero para evitar amenazas y castigos. Ésta es la raíz del problema porque en la infancia normalizamos lo que vemos y vivimos y después cuando somos adultos repetimos estos patrones tóxicos.

Lo malo es que todo ésto opera de manera muy subconsciente y, aunque sabes que algo no va bien en tus relaciones, todo lo achacas a la mala suerte o que aún no has conocido a la persona ideal. Y sigues adelante sin resolver el problema creyendo que todo lo que te pasa es culpa de los demás y que somos víctimas del destino.

Y lo que he aprendido es que nosotros también tenemos una cierta responsabilidad de lo que nos está sucediendo y ahí es donde nos tenemos que centrar de ahora en adelante. Sí, es cierto que nuestros ex tóxic@s tienen un trastorno y causarán daño a todo el que intime con ell@s. Pero también es cierto que nosotros tenemos una vulnerabilidad o carencia que tenemos que trabajar sino queremos que nos vuelvan a entrar y nos quiten nuestra paz y felicidad. Ahí es donde tenemos que trabajar con pico y pala.

Coincido con David en que la llave maestra para reforzarnos es trabajar ese sistema inmunológico que tenemos tan debilitado (autoestima, límites e individualidad) ya que si lo tenemos fuerte es mucho más difícil que alguien abusivo pueda perpetrarnos como lo han hecho. Y si pasan la primera barrera del sistema (por ser muy encubiertos) tendremos la capacidad y las herramientas de sacarlos de nuestra vida antes de que sea demasiado tarde.

Y ahora la pregunta del millón. ¿Cómo lo fortalecemos? Por lo que comenta David y he visto en terapia hay que trabajar varios frentes a la vez. En primer lugar, lo primero es perdonarnos y darnos esa compasión que no hemos tenido con nosotros mismos antes. A mí me está ayudando mucho la meditación y trabajar la autocompasión. En internet hay cursos sobre estos temas y seguramente lo trabajen muchos terapeutas. Buscad las siglas MSC (Mindfulness and Self Compassion).

Una vez nos hayamos perdonado hay que darnos todo aquello que dábamos a nuestros ex tóxic@s a espuertas (cariño, apoyo, dedicación, comprensión, etc). Hay muchas técnicas para hacerlo que podéis ver en estos cursos o en terapia. La clave es poner el foco en nosotros mismos y olvidarnos de terceras personas, al menos a lo largo de este proceso de reconstrucción.

Otro trabajo que hay que hacer es el de trabajar nuestro miedo a la soledad. Probablemente, es lo más complicado porque es un miedo ancestral que todos, en mayor o menor medida, tenemos. No se trata de eliminarlo al completo sino de saber lidiarlo, exponiéndonos a él y viendo que el ogro no es tan fiero como lo pintan. Cuando comencemos a sentirnos más cómodos con la soledad veremos que la necesidad hacia otras personas decrece y no las buscaremos como un yonkie busca su droga. Las buscaremos para conectar y compartir, no para consumir.

En cuanto a los límites, yo me he hecho una lista de valores innegociables tanto si estamos en pareja como si nos relacionamos con otras personas. Esa lista es para mí como las tablas de Moisés y si alguien trasgrede uno solo de esos valores automáticamente pongo el límite. En mi opinión, si algunos de estos valores se pisotean una sola vez ya es razón suficiente para romper la relación (respeto, confianza, fidelidad, libertad).

Y, por supuesto, hay que trabajar mucho en nuestro propósito vital ya que es la clave para ser una persona feliz, tengas o no tengas pareja. Ese propósito puede ser algo en concreto o un compendio de actividades (trabajo, hobbies, metas personales, espiritualidad), como es mi caso. La clave es que sean únicamente tuyas y, por tanto, que dependan únicamente de nosotros mismos.

Y para acabar, ¿quiere ésto decir que la pareja ya no sea importante en nuestras vidas? No, no debemos renunciar nunca a esa conexión maravillosa pero, como dice David en su artículo, que ésta no guíe nuestra existencia ni sea el requisito sine qua non para ser felices.

Marta · 8 enero, 2023 a las 23:04

Maravilloso Ángel
Gracias por compartir y por complementar a David. Suerte de haber dado con vuestro conocimiento porque ayuda en el proceso.

    Ángel · 9 enero, 2023 a las 12:55

    De nada, Marta. Como la mayoría de los que estamos aquí estoy trabajando en mejorarme para evitar los mismos errores. Sin duda nos queda un largo camino que recorrer pero no hay que desanimarse porque todo camino siempre empieza con un primer paso.

    Ánimo y a seguir adelante 💪

    Un fuerte abrazo a todos

Luis · 14 enero, 2023 a las 11:41

Hola David,

Gracias por tu blog, que me aportó la información que necesitaba para poder salir de una relación tóxica con una mujer con TLP.

Sólo fueron 7-8 meses y más tiempo virtual que presencial (yo huía lejos en cada ruptura), pero en verdad me costó lo indecible salir de la relación: psiquiatra con fármacos, psicólogo con terapia más este blog y hasta foros y grupos de whatsapp sobre TLP con afectados. Hasta hablé con otras mujeres que lo padecían.

Empezó en el verano de 2021 y alcancé el punto de no retorno en mayo-junio de este año. En un bajón posterior volví a saber de ella, que me felicitó por mi cumpleaños vía email, y me “provocó investigar” y descubrir que regresó con su co-dependiente “fijo”, y bueno, volví a verla y mandé algún mensaje corto por email llevado por el dolor / frustración, nunca con intención de regresar. Afortunadamente me tiene bloqueado en whatsapp desde que conseguí no asistir a la última cita como amigos (forcé yo mismo una discusión previa, lo cual no es muy difícil), allá por abril de este año, lo que inicialmente yo también hice para posteriormente sólo borrar el número para no tenerlo disponible.

La primera reacción que tuve cuando fui consciente de su problema (yo mismo le pagué un psiquiatra para que nos lo confirmara) fue “diversificar”, y hasta llegué a tener alguna relación con otras mujeres. Y no me sentí nunca culpable por ello porque era una lotería estar con ella, de tener una noche genial a desaparecer sin decir nada y rupturas continuas, pero como yo ya estaba “pillado” buscaba y buscaba con la esperanza de salir de ese infierno. Llegué a apuntarme a app’s de relaciones, speed dating y similares, y así continué hasta que llegué al punto de no retorno. Nunca había estado tan activo ni en búsqueda continua, llevaba años solo y la experiencia me “despertó” ese “instinto” por compartir vida con alguien más. Aprendí sobre mi mismo, mi desarrollo personal y hasta cosas que nunca pensé que haría como meditación y similares. Y en el fondo me gustaba estar en “búsqueda activa”. En el fondo agradecía lo ocurrido y me asustaba que acabara mi hiperactividad.

Ahora, como me temía, he vuelto al estado anterior, con apatía por conocer a mujeres y volver a empezar. Nunca he dejado de acordarme de ella, unos segundos tal vez al despertarme u otros al dormir, o algo más cuando me rechazaba una mujer. Pero no le doy más importancia que al acordarte de tu última relación cuando estás solo. Es decir, de vez en cuando echo de menos al hecho en sí de estar con alguien y lo visualizo en ella por ser la última relación “estable” (vaya ironía!). No me preocupa. Lo que sí me preocupa es el desinterés que tengo por salir y conocer a alguien. Prefiero quedarme en casa con algún hobby que tengo o simplemente viendo alguna serie o película.

No sabría decirte en qué fase de las que describes en algún post me encuentro. Lo que sí sé es que tengo emocionalidad plana, sin sobresaltos, sin esa montaña rusa que casi me destruye. Ya no necesito leer constantemente sobre el tema ni hablar sobre ello. Ya no tomo fármacos (sólo fueron 3,5 meses para vencer el síndrome de abstinencia) ni sigo terapia tras darme el psicólogo el alta. Tampoco dedico tanto tiempo a mi desarrollo personal, ni meditar ni similares. La única reminiscencia es leer sobre psicopatía y sociopatía, pero vamos, que tampoco porque ya veía documentales sobre el tema antes de esta experiencia. La única diferencia es que antes los veía de lejos, como si fuera casi imposible o ficción, ahora ya sé que me cruzaré entre 60 y 70 en la vida (más TLP, TNP… ). Ahora sé que es real.

No necesito estar con nadie, he pasado muchas épocas de mi vida así, pero tengo mis hobbies o incluso en algún período me he enfocado en el trabajo, lo cuál me hizo prosperar. No sé, tal vez me asusta haber decidido inconscientemente la soledad. Ya no soy joven.

Con todas las personas que tratas y te leen seguro que hay alguna que haya exoerimentado algo similar, o al menos eso espero… 😊

Un abrazo para tí, David, y para todos tus lectores.
Geacias

    David · 14 enero, 2023 a las 16:19

    Hola Luis, y gracias por compartir tu experiencia.

    Justamente varios lectores me han comentado esto mismo, esa «desgana» a la hora de conocer a nuevas personas, pereza a dejar que alguien entre en tu zona íntima.

    Es normal que ocurra esto durante un tiempo. Cuando te lanzaste a conocer mujeres nuevas lo hiciste probablemente de forma compulsiva y para acallar el dolor que sentías. Estar inmerso en apps de citas es anestesiante durante un tiempo. Interactuar con varias mujeres a la vez te entretiene y te hace sentir vivo, sin embargo tarde o temprano debes acabar confrontando la situación (y eso en tu caso afortunadamente porque otras personas siguen ahí de por vida).

    Creo que ahora te encuentras en una fase más calmada, sin ansias por conocer a nadie, más centrado en ti mismo, y eso es positivo. Obviamente hay momentos de soledad con los que se debe aprender a lidiar.

    También es positivo que no necesites leer más sobre el tema Narcisistas o TLP. Por lo que comentas creo que te iría muy bien encontrar o potenciar algun tipo de actividad que acapare tu atencion.

    Obviamente para que esto suceda debe ser algo apasionante para ti. A veces ya tenemos esa afición de antes y otras veces hay que descubrirlas. En mi caso ahora mismo estoy tan centrado en mi vida y tengo tantos proyectos, que no me acuerdo de ellas ni tendría tampoco tiempo de hacerlo aunque quisiera. Sin embargo llegar a este estado ha sido trabajo de varios años.

    Igualmente, esto puede ser una fase para tí, no por encontrarte así quiere decir que ya nunca mas vayas a querer estar en pareja. Pero a veces son necesarios ciertos tiempos alejados del tema «novias».

    Un abrazo y gracias de nuevo!

Marta · 19 enero, 2023 a las 01:57

Hola de nuevo
Por favor me podéis dejar algún libro que sea útil para levantar la autoestima, estoy con mucho audio pero me cuesta salir de esto.
Mi historia narcisista fue con alguien conocido y popular de los medios. Para mi esto es lo peor. Yo a él siempre le dije que tenía dos caras. Una para los fans y otra la real, la del día a día. A mi me cuesta porque la gente me dice *lo majo que es*, “m cae bien” etc y quiero morir porque me está costando y se que no voy a concencer a nadie.
Yo soy la mala y la rara y os aseguro que con todas mis carencias y todos mis defectos, no soy como el
Estoy orgullosa de mi porque desde el día q me dejó bloqueé todo ,su nombre ,su ex ,sus hijas su programa , su todo y no se nada de él por ningún medio desde hace tres meses.
No he mirado ni se nada. Hermética a todo.
Pero me sigue doliendo y lo sigo echando de menos, que duro alguien para quien no has sido importarte
Solo me ato a mis mensajes el día q me dejó un día que ya me harte de tanto desprecio y tanta bomba

“Antes de lo esperado pero ya lo veias
El tío lo tenía ya pensado
Ayer x los mensajes así, lo soltó
Lo peor la forma de decirlo.

En fin
Es duro pero hay q pasarlo
Consuelate pensando q te vas a liberar un poco.
Un tío muy duro para tratarle con pies de plomo.
Sin saber cuándo quedar ni cuando verle.
Una persona dura con los demás y mucha carga negativa hacia los demás en su cara real, no la de fuera.

Y los mensajes de ayer. No te rayes. Si no eran ayer iban a ser otro momento. No hacía más q soltarte bombas.
Al final ha salido su forma de ser y solo te esperaba mucha sumisión y desgaste.
Momentos buenos q no sé si compensan los malos.

Es duro volver a sentirse sola, sobre todo después de pillarte tanto. Pero tienes q ser fuerte y no dejarte llevar por pensamientos engañosos.’

Estas frases que escribí el día que me dejó y que eran lo que me llevaban masticando en mi cabeza es lo q me sigue dando fuerza para salir

    jose · 3 febrero, 2023 a las 06:45

    Buenas noches Marta. Siento que estes pasando por duros momentos, todos los que estamos aquí pasamos por algo parecido, yo con una TLP, y decirte, como ya sabrás ,que estas relaciones destruyen como un tsunami varias facetas de nuestra vida, pero lo positivo es que una vez pasan, te puedes reconstruir con valores, ideas, creencias y proyectos completamente nuevos y mucho más sanos y estimulantes si de veras lo quieres.

    No es de un día para otro, hay varias fases, ni es fácil, nuestras creencias interiorizadas, nuestro “software” desde pequeños, genera resistencias que hacen que sea un camino duro, pero con trabajo y tesón, la recompensa es enorme. Cuando antes pasemos del papel de “victima” a la de hacernos responsables de nuestra vida y sus carencias, antes lograremos una vida más rica, plena y feliz, entendida esta como un estado de serenidad, de paz interior, en el que sabes y sientes que estas en el camino correcto. Podrás decidir íntegramente sobre tu vida, sobre lo que te conviene, sobre lo que quieres de verdad, lo que te hace estar bien contigo misma sin la “necesidad” de que haya una persona en concreto que se tenga que ocupar de ello, como si fuera nuestra tabla salvavidas. Nadie debería ocupar ese lugar, ese lugar nos corresponde a nosotros. No estoy diciendo que estar en pareja, enamorarse y amar deban de quedar fuera de nuestra vida, ni que seamos seres completamente autosuficientes. Todo lo contrario, el Amor debería guiar nuestras vidas, y encontrar un compañero (si es tu deseo) que nos acompañe en ese camino, alguien con el que crecer y perfeccionarnos como seres humanos, al que darnos desde la libertad personal, porque estamos llenos y nuestros miedos no nos condicionan, es algo hermoso y que merece la pena, al menos para mí.

    Comentas que las nuevas personas que llegan a tu vida te parecen monótonas y carentes de esa intensidad, pero te diré varias cosas; 1-creo que tienes que curar las heridas de esta persona, no podemos pretender cubrirla con otra persona ni comparar a nadie;2- estas personas con trastornos no son “reales”, crean una máscara bajo la que no hay más que carecías, egoísmos y miserias; 3-lo que nos hacen sentir estas personas es simplemente química activada por sus manipulaciones, que generan disonancias cognitivas, lo que unido a otras técnicas de psicología, generan adicción, subiéndote a una montaña rusa emocional que tú interpretas como amor “intenso”, pero eso no es Amor ni nada que se le parezca; 4-existen personas que no padecen trastornos, que son sanas y que son pasionales y profundas en el buen sentido. Yo he conocido, pero no llega como un relámpago, no juegan contigo, son relaciones que se forjan en el día a día, con paciencia y cariño, muestran sus vulnerabilidad y se hacen cargo de sus vidas, dándote un apoyo real y sincero como se supone que debería ser en una relación sana; 5-como dice David, hasta que no comiences a de construir tus esquemas, a valorar otras características, no podrás disfrutar y sentir un Amor sano y real por alguien. Con alguien sano y con el que compartes valores de vida todo fluye, puede haber algún momento de diferencias, pero se gestiona con respeto y equibrio.
    El Amor de verdad es bondad, genera paz, tranquilidad, y es siempre respetuoso con el otro.
    Preguntas por libros interesantes para mejorar tu autoestima y que te ayuden en este momento de tu vida. Yo te recomiendo que leas el de “a solas” de la psicóloga Sivia Congost, especializada en autoestima y dependencia emocional. Este libro lo he leído ya un par de veces y saco muchas cosas positivas, pues afronta el miedo a la soledad que prácticamente todas las personas tenemos.

    El de “autoestima automática” de la misma autora también te lo recomiendo. Hay otros muchos que son “joyas” para el crecimiento personal o entender el mundo de las relaciones como “amar o depender” de Walter Risso, “el Monje que vendió su Ferrari”, el poder del ahora, etc. Si quieres que te los pase responde a este post y vemos cómo hacerlo. Piensa que después de la tempestad siempre viene la calma. Espero que pronto estés bien, tú y el resto de personas que están en los primeros momentos. Un saludo

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