¿Por qué no lo ve? ¿Es que no ve que le están manipulando? ¿Acaso no es consciente de que su pareja se está aprovechando de el?
Seguramente, si has tenido contacto con un amigo o compañero que se halla dentro de una relación tóxica, te habrás hecho estas mismas preguntas.

 

Desde fuera es totalmente evidente cual es la realidad. Clama al cielo que se está comentiendo un abuso, pero nuestro amigo parece no precatarse de ello y vuelve a caer una y otra vez en la misma dinámica. Es incapaz de salir de ella.

En cambio, si somos nosotros los que nos encontramos dentro de la relación, es muchísimo más difícil ser conscientes de ello y discernir las verdaderas intenciones de nuestra pareja.

Siempre me ha llamado poderosamente la atención. ¿Cómo es posible que alguien que está siendo maltratado psicológicamente, se le está engañando y abusando de el, no es capaz de verlo  y cortar de raíz con esa persona?

Pues bien, la explicación a todo esto tiene nombre y apellidos. Disonancia cognitiva.

Esto es lo que te impide abandonar una relación dañina para ti, lo que te impide tomar consciencia de la situación y tomar las decisiones necesarias.

El 99% de los artículos sobre relaciones tóxicas, lo que tratan en realidad es que seas capaz de romper esa disonancia cognitiva por diversos medios.

La finalidad es que tomes conciencia de lo que está ocurriendo realmente, pero esto no siempre es fácil. De hecho, la mayoría de las veces es muy complicado (y peor cuanto más tiempo llevas con esa persona).

 

¿QUE ES LA DISONANCIA COGNITIVA?

Veamos que dice la Wikipedia:

En psicología, el término disonancia cognitiva hace referencia a la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el término se refiere a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, todo lo cual puede impactar sobre sus actitudes.

 

¿Dónde se manifiesta esto en las relaciones tóxicas? Muy fácil.

Estás con una persona que me trata a veces como al amor de su vida, y a veces como la mayor mierda del mundo.

Esto a nuestro cerebro le “rompe”. No puede llegar a comprender de que manera nuestra pareja es capaz de subirnos al cielo y al día siguiente bajarnos a lo más profundo de los infiernos.

Las parejas tóxicas tienen su cara buena, claro que sí. De lo contrario nadie estaría dentro.

 Las drogas tienen su parte buena, te hacen subir al cielo en un instante, el alcohol te hace divertido y despreocupado durante unas horas…

Pero todas acaban trayéndote efectos negativos, y una buena resaca al día siguiente.

Empeñarte en estar con una persona tóxica es empeñarte en tener esa parte intensa suya, en la que parece cuidarte, es cariñoso… sin tener la parte “mala”.

Bien, métete esto en la cabeza, hazte tatuajes por todo el cuerpo:

 

ES IMPOSIBLE.

 

Estarás enganchado ahí toda tu vida si piensas que es posible.

Una pareja tóxica es el Ferrari de las relaciones. ¿Has conducido alguna vez un Ferrari?

Lo probé una vez, y como te puedes imaginar, es MUY intenso. Te proporciona unas sensaciones increíbles. Acelera MUY rápido, muchísimo mas que cualquier otro coche y todo el mundo te mira cuando vas montado en el. Los demás coches a su lado parecen aburridos, lentos y predecibles.

Pero tiene un hándicap. Es CARÍSIMO de mantener. Gasta muchísima gasolina y las averías son millonarias.

¿Te suena esto de algo? Seguramente sí.

Es lo mismo que una relación tóxica. Solo que aquí en lugar de pagar con euros, pagas con tu sufrimiento.

Estar con una pareja tóxica y querer la parte intensa sin la parte dañina, es como querer disfrutar de conducir un Ferrari pero gastando lo mismo que con un Ibiza TDI. Es imposible.

 

Es un error, en el que yo mismo caí durante la relación tóxica.

Como hay ratos que me trata tan bien y me hace sentir tan bien, no puede ser que me haga tanto daño de manera consciente. Desde luego, debe tratarse de un malentendido que pueda solucionarse con paciencia y esfuerzo.

 

Este es el error que no debes cometer. Y te voy a explicar por qué. Como no quería separarme de esta persona de la que estaba enamorado, justificaba sus comportamientos:

Ha tenido un mal día y por eso me ha hablado de esa forma que me ha dolido.

Ha tenido un pasado complicado, no debió ser nada fácil para ella crecer en un hogar así (a estas alturas ya te habrá contado su “pasado duro”, todos lo tienen).

No se da cuenta del dolor que me provoca, si fuera consciente, nunca me dañaría a propósito de esa manera. Seguro que la próxima vez tendrá mas cuidado.

Fue culpa mía porque le exigí demasiado y claro, ha reaccionado mal. Es normal que me haya tratado así.

Soy demasiado susceptible y sensible. Si yo no fuera tan susceptible, entonces sus comportamientos me harían menos daño y todo iría bien.

Tengo demasiadas necesidades como persona, debería tener menos necesidades emocionales. Entonces no le reclamaría tanto a mi pareja y todo iría bien.

 

¡¡¡¡Por favor, por lo que más quieras, métetelo en la cabeza, ES TODO MENTIRA!!!!

 

Además, las peores justificaciones que le podéis dar (y las que más alimentará vuestra pareja tóxica), son las que implican que hay algo malo dentro de vosotros.

Tienes algo malo dentro de ti, que es lo que ha hecho que tu pareja se comporte de esa manera contigo. Vamos que la culpa es tuya y no de ella.

 

Tienes que saber que una persona madura emocionalmente, es responsable de sus actos y se hace cargo de ellos. En cambio las personas tóxicas nunca son responsables cuando dañan a los demás.

Pero no olvidemos que estos episodios tóxicos van alternados con momentos muy intensos en los que harán que olvides todo el daño que te han hecho el día anterior (y te harán mañana).

Todo esto bien agitado y remezclado, hace que se produzca una tensión interna en nuestro cerebro.

Es como morder una manzana exquisita pero que está podrida por algunas zonas en su interior. Nunca sabes cómo será el siguiente bocado, si dulce o amargo…pero no quieres parar de comértela.

 

 

¿CÓMO REACCIONA NUESTRO CEREBRO A LA DISONANCIA COGNITIVA?

Para que todo esté quietecito y tranquilo dentro de nuestro cerebro, debe haber una mínima coherencia en las experiencias que procesamos.

Así funciona y así somos capaces de sobrevivir en este complejo mundo. Necesitamos cierta idea de la actitud que van a tener las personas con las que tratamos habitualmente. De lo contrario nuestra vida sería un caos.

Imaginate yendo a tomar un café al bar de tu barrio todos los días. Imagínate que no sabes si el camarero te va a atender con una sonrisa, o va a saltar por encima de la barra y va a intentar estrangularte.

Obviamente, esto te generaría una tensión enorme cada vez que vayas a tomar un café (para colmo no hay más bares abiertos, y el café es irresistible).

Pues bien, por nuestra salud mental, NECESITAMOS saber que la persona con la que compartimos nuestra vida se mueve en cierto rango de comportamientos, y no va a arremeter contra nosotros a la mínima de cambio.

Si nuestro compañero tiene actitudes que alternan entre uno y otro extremo, nuestro cerebro está incómodo y alerta, e intentará darle una explicación a lo que ocurre para poder quedarse tranquilo.

Nosotros queremos permanecer con esta persona porque los momentos buenos son MUY BUENOS (igual de buenos que el café de tu barrio).

Es entonces cuando comenzarás a dar crédito a los argumentos de tu pareja, introducirás nuevos valores en tu vida que no estén en conflicto con sus actitudes. Bueno, gritarme no está tan mal si solamente lo hace los sábados por la noche, o quizá no es tan importante que se vaya a tomar cervezas mientras yo estoy en el hospital.

 

Si consientes esto, tendrás dos efectos terribles sobre tu persona:

Anulas tus percepciones. Lo que en un primer momento SABÍAS que era un comportamiento incorrecto, ahora has pasado a tolerarlo. Le has dado luz verde para que vuelva a hacértelo de nuevo. Te adentras en un mundo en el que la moralidad es flexible y donde te resulta cada vez más difícil discernir qué está bien y qué está mal (mientras que a el/ella le viene de perlas).

Te crees que su comportamiento dañino viene dado por algo que tú has hecho mal. No es que él/ella actúe mal. Es que tú le has provocado. Moraleja, te hace daño, pero es por tu culpa. Te lo tenías merecido.

 

Estas dos características te aseguro que te pueden hundir en un pozo muy muy profundo. Cuando lleves el tiempo suficiente con tu pareja tóxica, habrás integrado tanto dentro de ti estas falsas creencias, que te resultará casi imposible darte cuenta de que todo es un plan para abusar de ti.

 

Siempre he recalcado la importancia de tener un círculo social fuerte a tu alrededor. Las personas que cuentan con ello son mucho más difíciles de manipular. Pero aún así, los depredadores emocionales pueden ser (y son) TAN SUTILES, que incluso al contárselo a tus confidentes no estará claro del todo si están abusando de ti o no.

Es el crimen perfecto. Con el beneficio de aprovecharse de ti, haciéndote daño cuando se les antoja y encima culpándote de ello. Tú te quedas hecho polvo y ellos se van de rositas a por la próxima víctima.

Ser un abusador emocional es muy rentable. Produce unos beneficios muy altos con poca inversión. Solamente hace falta una persona con buena fe de la que poder abusar.

Por eso, hasta que no rompes esta disonancia cognitiva y alcanzas el punto de no retorno, seguirán abusando de ti, mientras que tu te vas consumiendo como persona, lo que a la vez hace que tengas cada vez menos valor para cortar la relación.

 

 

¿CÓMO PUEDO REACCIONAR ANTE ESTOS COMPORTAMIENTOS?

Lo primero, tienes que tener claro lo que estás dispuesto a tolerar en una relación de pareja (y básicamente, en tu vida). A veces, será necesario vivir cierto tipo de relaciones para saber que es lo que NO QUEREMOS.

Esto es porque no es lo mismo imaginar las cosas que sufrir las consecuencias reales. Cuando comencé la relación con mi ex pareja TLP, recuerdo que pensé “bueno, si sale mal, lo peor que puede ocurrir es que lo dejemos”. Tremendo error mío.

Lo peor que podía pasar no era que lo dejaramos, sino que me quedase completamente destruido como persona, y me costase más de un año de mi vida sumido en una crisis personal.

A partir de ahí comprendí el efecto que tenía el estar con una persona tóxica, por lo que despues de aquello establecí un límite que me protege.

 

Pues bien, esto nos irá definiendo como personas, según va trascurriendo nuestra vida e interactuamos con otras personas, definimos unos límites personales. Establecemos una línea y hasta donde puede cruzar esa línea cada persona.

Una vez que tenemos esto claro, cuando estemos involucrándonos con una nueva pareja, debemos estar atentos a sus comportamientos.

Tus sentimientos no te engañarán. Cuando no te sientas bien con la actitud de tu pareja, pero no sepas muy bien por qué, entonces deténte.

Hay muchas probabilidades de que un límite tuyo esté siendo vulnerado, inculso aunque no estés siendo consciente en ese momento. Por ejemplo si te encuentras en una situación en la que esperas ayuda de tu pareja y esta no te la ofrece, te vas a sentir mal. Quizá en un primer momento no sea del todo evidente, pero tu organismo te avisará de que algo no va bien.

El intestino es nuestro segundo cerebro. Si notas una mala sensación en el estómago, es que algo anda mal.

Nuestro cuerpo es sabio y nos avisa, solamente que a veces no le hacemos el caso que merece.

Si analizas la situación y detectas que se ha vulnerado algo que para ti es un límite importante, tienes que transmitir a la otra persona esto con asertividad.

 

A partir de aquí, te aconsejo que le des tres oportunidades.

La primera por el beneficio de la duda de que no lo sabía, la segunda porque se le ha podido olvidar, y la tercera ya es porque no ha querido modificar su conducta para no hacerte daño.

Esta simple norma, te hará ponerle freno a sus intentos de abuso.

En cambio, si sueltas el contador y ya te olvidas de la cantidad de veces que han vulnerado un límite tuyo, entonces has entrado en su campo de juego, donde siempre acabarás perdiendo.

 

******

 

Es evidente que en las relaciones no podemos estar con una libreta en la mano todo el día. Debemos vivirlas con naturalidad y espontaneidad, pero no podemos descuidar el hecho de que existen personalidades muy dañinas y que debemos protegernos.

Existen personas con una educación emocional sana que nunca cruzarán un límite tuyo. Son personas maduras y responsables de sus actos. Si lo hacen, y se lo transmites, entonces intentarán por todos los medios que no vuelva a suceder.

En cambio las personas tóxicas lo harán sistemáticamente para poder aprovecharse de ti.

Como siempre, el mejor termómetro de la relación es cómo tu te sientes dentro de ella.

 

Espero que el artículo te haya sido de ayuda.

 

¡Un abrazo!

David C

 

 

Photo by Emma Frances


12 commentarios

Luciano · 19 enero, 2020 a las 4:34 pm

David, el artículo es excelente, no solo para que nosotros podamos entender qué nos pasó, sino también porque muchas veces nuestros amigos no entienden qué es lo que ocurre, por qué permanecemos e incluso muchas veces queremos volver con el abusador/a.
En mi caso, el momento en el cual me sentía en los cielos era a la hora de tener sexo, era tan increíble que me provocaba adicción.

Saludos
Luciano

    David · 19 enero, 2020 a las 6:38 pm

    Hola Luciano. Gracias por el feedback.

    Efectivamente es complicado entenderlo cuanto estás fuera de la relación, pero es una realidad que ninguno estamos libres de ser abusados por un depredador emocional en algún momento de nuestra vida. Nuestra mente es como el sistema inmunológico de nuestro cuerpo, y por circusntancias las defensas pueden estar más bajas, lo que aprovechan este tipo de personas.

    En cuanto al tema de sexo, es su arma más potente para hacer que te enganches y permanezcas con ellos. Se hacen expertos en ello porque realmente como personas no tienen mucho más que ofrecer además de esto.

    Un abrazo y gracias por compartir tu experiencia.

    David C.

Alexia · 21 enero, 2020 a las 11:50 am

Fantástico artículo donde se refleja la realidad exactamente tal y como es. Yo lo he vivido y me he sentido súper identificada. Nos volvemos ciegos a cosas evidentes y pensamos que no serán para tanto o que que serán imaginaciones nuestras. La disonancia llega a ser muy grande y te genera malestar porque te das cuenta que ya no sabes por donde navegas ni a quién estás traicionando realmente… Muchas gracias David por abrirle los ojos a la gente.
Saludos

    David · 21 enero, 2020 a las 3:39 pm

    Hola Alexia. Muchas gracias por tu comentario. Me alegra que te haya sido de ayuda.

    Efectivamente, es imposible entender el tremendo efecto de la disonancia cognitiva para el que no la ha sufrido en carnes propias. Incluso algunos terapeutas a los que asistí en aquella época no teran capaces de entender la magnitud del abuso, del lavado de cerebro que te hacen.

    Muchas personas creen que esto nunca les ocurrirá a ellos, pero es un error. CUALQUIERA puede caer en las redes de un depredador emocional. Todos vivimos épocas de mayor o menor fortaleza personal a lo largo de nuestra vida. Es en una de ellas donde nos encontramos más débiles, donde pueden atacar y romper nuestras defensas.

    Me alegra mucho que dejaras atrás esa relación y hayas tomado consciencia de la realidad.

    Un abrazo.

    David C.

Luis · 1 marzo, 2020 a las 5:34 am

Hola David!

La verdad que llegué a este blog mientras buscaba, y busco respuestas a muchísimas actitudes, reacciones y situaciones que he vivido con mi ex pareja TLP. No sabía que tenía este trastorno hasta que he leído y releído en videos, libros, blogs, sobre el tema…y mi psicóloga ,que he empezado hace un mes, me lo comentó, y he visto que coincidían tantas y tantas cosas, que yo mismo estoy incrédulo aún. He estado 9 meses con ella, hasta que la dejé. Ella empezó a ir a una psicóloga la dos últimas semanas de estos 9 meses. Y la verdad no sé muy bien qué debe de estar trabajando con la psicóloga pero yo he vivido lo mismo pero peor. La dejé por no poder soportar más tantas situaciones. Luego ella “se dió cuenta de todo” e hubo un tira y afloja durante 1 mes en los que no entendía como podía ser posible, de repende era una zen, sentía una amor incodicional hacia a mi, que le había abierto los ojos… 1 mes post ruptura en los que ella me daba la razón en todo, que la culpa era toda de ella, que sentía haberme puesto en ciertas situaciones y tesituras…hasta que yo volví otra vez a ser vulnerable y empecé a llorarle, a darle la razón en cosas que yo en el fondo seguía sin estar de acuerdo, pero volví a mirar lo bueno, lo enamorado que estaba de ella…bastó eso para que ella misma se viniera arriba e igualara las cosas, y al final era yo el que tenía problemas y no sabía comprenderla…al final decidí que nos dieramos una oportunidad a principios de enero de este año y esa oportunidad duró 8 días más… de auténtico infierno, estábamos de vuelta en el bucle tóxico infinito. Yo siempre advertí de que no teníamos algo sano, que no teníamos 3 días seguidos sin malestar…ella me miraba raro como diciendo que una relación es así. Si ya habían celos, inseguridades, necesidades no cubiertas, sensación de abandono, etc etc anteriormente, se multiplicaron por 1000 esa semana que yo le dije de volver, y claro quien tenía la culpa? quien había provocado que ella actuara así? obviamente yo. La volví a dejar porque me volvía a sentir como antes, me volví loco una vez más, estaba en una olla a presión otra vez, era imposible vivir así, no podía tolerar más la manipulación de las situaciones de manera tan retorcida, el hacerme de menos, el tratarme como una mierda pero a la vez querer estar conmigo porque me amaba profundamente…me planté y dije basta a los 8 días, y ahí ya empezó una campaña contra mi persona con insultos graves, culpabilidad ya de toda la relación, paranoia (se inventó que yo había sido infiel, que sabía que había quedado con una chica…mentira!! jamás quedé ni estuve con nadie estando con ella, solo buscaba mi reacción de cualquier forma ya fuera positiva o negativa), era un traidor, campaña conspiranoica de que yo la habia manipulado y jugado con ella, de que yo era muy mala persona, que era un cáncer, que ojala no le hicera yo a mi próxima pareja lo mismo que yo a ella, explicándome sus sentimientos contradictorios de te amo pero estás podrido por dentro, victimizándose al máximo, diciendo que yo no había sufrido tanto…en fin una de cosas tergiversando la historia de una forma tan cruel y dolorosa que lo llevo marcado en mi alma, pero en verdad lo utilizo como empujón para darme cuenta con la clase de persona que he estado. Todo esto escrito en un correo a los 5 días de dejarla y ver que no volvía a ella como de costumbre. Después de faltarme el respeto, ya no como pareja si no como persona, y sobrepasar mis valores (una vez más) y mis necesidades como persona, aun ella misma tenía el pensamiento de reconciliación y de que yo recapacitase…no me lo podía creer (una locura). 2 días después recibí amenaza a traveés de su madre sobre una deuda que según ella era conjunta y que la “buena” de su hija iba hacerse cargo, que por favor diera señales de vida porque sino se iban a poner serias…Mensaje a través de su madre!! (no doy crédito aun), esa deuda era suya no mía por lo que ella era la que debía asumirla completamente. Todo muy rebuscado para hacer daño y hacerme quedar como el malo malísimo. Fui tonto mucho tiempo pero ya no. Yo en esos días ya me había puesto en contacto con una abogada para solucionar el tema del piso para poder salir del contrato ya que ella no quería ayudarme en nada ( de hecho aun estoy pagando muebles que se ha quedado ella pero prefiero que se quede con lo que le dé la gana antes de tener que estar en contacto con una persona tan dañina y que me afecta tanto). 3 semanas después de ese mensaje de su madre, recibo una llamada..precisamente de su madre (no tenia su número guardado y caí en cogerlo) para llamarme e insultarme, no duró ni un minuto la llamada, colgué inmediatamente. Bloqueada, también, como todo su entorno. Ya ha pasado 1 mes y medio y he tenido que soportar todas estas cosas denigrantes ya sea directamente de ella o a traves de su madre, mientras yo sigo con el contacto cero y sin contestarle, porque es lo mejor para mi después de vivir un auténtico infierno emocional a cambio de algún momento bueno y muy intenso.

Nos fuimos a vivir juntos pensando yo, que así podríamos solucionar muchas situaciones como las de sentirse que le abandonaba cuando nos despedíamos y cada uno iba a su casa (ya fuera después de pasar un finde fuera o quedar para ir al cine una tarde…) de una forma u otra había follón y se alteraba el estado de tranquilidad emocional que se podría tener, ya fuera contestadome más seca, o estando con una actitud más triste, o a veces dependiendo el día ardía troya con algun tema echandome en cara y la culpa de cualquier situación, la cuestión era alterarme y buscar mi reacción, y yo siempre reaccionaba, ella lo sabía. Al principio me lo tomé como “oh que bonito que me echa de menos y quiere estar más tiempo conmigo”, lo que no sabía es que eso se iba a incrementar con el tiempo y a crearme un malestar tremendo, ya que tenía hasta que decirle… “por favor cariño no te vas a molestar ni a estar triste despues de despedirnos no? no estés triste que nos vemos mañana mismo” y ella nono tranquilo…pues pam, era llegar a mi casa y rebuscar algun conflicto para no poder hacer yo mis cosas y tener que alterar mi estado emocional y lo que estuviera haciendo en ese momento para “satisfacer” o “solucionar” lo que ella me demandaba en ese momento. Demanda tras demanda…era brutal. Llegaba a pensar que si le parecían tantas cosas malas de mi, que hacía conmigo? Porque no era feliz? porque yo no era feliz? Sentía que nunca estaba contenta de todo, nunca lo estaba, que no llegaba a cumplir sus expectativas. Unas veces sí, otras veces no. Cuando todo iba de cara era adorable y cariñosa y preocupada por mi y por mis cosas, y eso me hacía mirar una y otra vez las cosas buenas…Pero era su forma de hacer, tan extremista. Una montaña rusa de emociones demasiado habitual. Me ha llegado a insultar muy gravemente y con actitudes totalmente desmesuradas que yo jamás había vivido en mi vida, pero luego le venía el bajón y era como una cachorrita…claro tenía que entederla que ella era así…tenía la sensación de que se justificaba, cuando es totalmente injustificable, pero tal y como dices en un blog, yo lo normalicé, y eso fue el primer paso para seguir con el abuso psicológico, que me ha creado una depresión emocional de la que estoy saliendo con la ayuda de mi entorno y de mi psicóloga que la ha calado ya en la segunda sesión de terapia conmigo y me dijo con que clase de persona he estado. Y a veces no solo los insultos de momentos puntuales son los que llegan al alma, si no esos “pequeños” comentarios y críticas tan hirientes que van sucediendo poco a poco en el tiempo hacia uno mismo de como es uno como persona y como pareja, las que te van hundiendo la autoestima y tu dignidad en lo más profundo del fango. Que te hagan sentir que eres una basura pero en otras lo mejor de su vida, creo que es la peor sensación que se puede tener cuando uno está enamorado de su pareja, mi cabeza se ha colapsado una y otra vez con tantas contradicciones emocionales. La sensación de discutir y que siempre “ganaba” ella de una forma u otra, siempre acababa yo yendo detrás para solucionar lo que pasara, ya fuera culpa suya o mía, no me gustaba estar mal, pero ella parecía que se movía como pez en el agua. No tenía privacidad con ella, entraba en mis conversaciones de whatshup, en mis historiales de búsqueda des del portátil y el ordenador grande, mi instagram, facebook, llamadas, revisó mis llamadas en mi factura de teléfono…cada vez iba a más, hasta que tuve que cambiar contraseñas de todo…le permití una vez hacerlo al principio con el whats y a partir de ahí ya hubo vía libre poco a poco para ver más y más…en fin como leí en un libro hace poco. las personas sin trastorno TLP no somos masoquistas somos optimistas.

No sabía ni que existía tal trastorno hasta hace poco tiempo que indagué profundamente en porque mi ex pareja me trataba como el amor de su vida y la mejor persona que había pasado por su vida, su alma gemela, la persona que mas le había cuidado nunca, la que más le apoyaba, el amor incodicional que sentía hacía a mi, que sin mi se moriría… y de repente podía pasar a ser un ser despreciable, el que nunca hacía nada bien, el que nunca le demostraba nada, el que nunca la ayudaba, el que no estaba a la altura, que necesitaba a un hombre, el hacerme inferior a ella…mil cosas que en mi cabeza y en mi alma y en mi corazón iban rompiéndose mes a mes.

En fin David siento el texto tan largo!! he sentido tanta dependencia emocional y adiccion que me ha afectado muy profundamente, pero alivia saber que no estoy solo, seguro que aquí todos nosotros podríamos escribir un libro de varios tomos con nuestras emociones y situaciones vividas fuera de lo normal, y nos entenderíamos todos. Darte las gracias por el trabajo que haces con este blog porque ayudas muchísimo a ver que uno no está loco, que hay más personas que han vivido cosas parecidas y con las mismas sensaciones, y aunque el dolor sigue ahí, tranquiliza mucho. Gracias.

Un saludo,

    David · 3 marzo, 2020 a las 5:57 am

    Hola Luis. Muchas gracias por tu aporte. Te entiendo perfectamente ya que yo me quedé alucinado cuando descubrí el TLP hace ya 7 años.
    Tu ex pareja tiene un nivel de enfermedad bastante alto, debes alejarte de ella y cerrarle todas las puertas ya que es una persona tremendamente tóxica.

    Si sientes que necesitas entender como ha funcionado y funciona su mente (a veces es necesario esto para nuestro cerebro) te recomiendo el libro Deja de andar sobre cascaras de huevo. Es un autentico regalo para las parejas y ex parejas de TLP ya que será como si estuvieras dentro de su cabeza.

      Luis · 3 marzo, 2020 a las 10:31 am

      Si me he leído ese libro hace días y es espectacular porque coincide cada una de las cosas que dice. Totalmente recomendable para todos aquellos que han vivido situaciones así con su pareja y están buscando respuestas al porque. Es de mucha ayuda para encarar mejor el trauma emocional. Estoy en contacto cero desde hace un mes y medio, espero no tener noticias de esta persona, es lo mejor que se puede hacer ante este tipo de personas, no se sabe cómo pero nunca se sale ganando.

      Una vez más muchas gracias David!

        David · 3 marzo, 2020 a las 11:20 am

        Hola de nuevo Luis. Exactamente, con este tipo de personas siempre tu pierdes para que ellos ganen. Son relaciones abusivas, nunca equitativas.

        Si ya leiste este libro, te recomiendo que en un tiempo cuando te sientas preparado, leas el síndrome del imán humano. Es un libro extraordinario con el que entenderás la dinámica que se generó en la relación y el papel que tuvisteis cada uno.

        Me refiero a que te sientas preparado porque ambos libros son muy densos y se necesita tiempo para interiorizar tanta información. Sobre todo en este segundo, te hará mirar hacia tu interior y preguntarte por qué no pusiste freno a tiempo a esta situación, lo que puede ser doloroso pero imprescindible si no quieres que vuelvan a entrar en tu vida personas así.

fernando · 15 julio, 2020 a las 6:09 am

a un leyendo estas palabras y teniendo conciencia de lo sucedido, es increible que se necesiten mas argumentos para salir de este tipo de relaciones, a un no comprendo porque continuo hecho polvo y tratando de continuar en la misma condicion de sometimiento, es increible que piense que esto es lo mejor para mi vida emocional . no entiendo porque intento continuar alli con esa pareja y aceptar la situacion asi,

    David · 19 julio, 2020 a las 3:18 pm

    Hola Fernando. Gracias por tu comentario.

    Te entiendo perfectamente ya que lo he vivido en mis propias carnes. Mientras estás con este tipo de personas, ellos «cablean» tu cerebro de cierta manera para que acabes amando a tu verdugo.

    Esto te sume en dicha disonancia cognitiva. Necesitas tiempo para que tu cerebro se reequilibre y pueda valorar la situacion de manera objetiva. Sus técnicas son rebajar tu autoestima, premiarte y castigarte aleatoriamente, favorecer el refuerzo intermitente, no validar jamás tus cualidades, engrandecerse por encima de ti etc…

    Todo esto hace que incluso despues de haberles dejado, se quede dentro de tí una semilla de duda, de si podían tener razón sobre tí, te quedan deseos de haber sido validado por ellos, reconocido, etc… sin embargo esto solamente son «residuos» de que has estado expuesto a una persona tóxica. Con el tiempo y sobre todo cuando interactues con personas normales, te darás cuenta de que esos comportamientos eran una manera artificial para ganar poder sobre tí.

Luisa · 23 julio, 2020 a las 9:25 pm

Es la mejor definición de disognancia cognitiva que he leido, muchas veces he pensando en cómo explicarlo y nunca conseguía poder hacerlo con claridad. Ciertamente creo que está al límite de volverte loco, como una ilusión óptica que unida a tus sentimientos que todos sabemos que cuando nos enamoramos estamos en un estado cercano al de enajenación mental… para que queremos más.
Tal y como dices tolerar esos abusos sin que te hagan un daño atroz es imposible y lo digo porque TODOS los que hemos estado en una relación tóxica nos hemos planteado vivir así siempre y como poder tolerarlos, es tan fuerte, pero es así, porque no quieres soltar el Ferrari o muchas veces ni puedes por la casi segura dependencia emocional a la que te haya llevado esa persona. Si alguno estáis pensando que vais a poder tolerarlo os voy a ahorrar mucho sufrimiento ya que lo he vivido y solo hay dos maneras de soportarlo. Para mi la primera fue a través de una indefensión aprendida diagnosticada por un psicólogo, podéis buscar el término en internet se trata de que te acostumbras a sufrir estos abusos de una forma tan normal y natural que ya no haces nada por frenarlos, porque sabes que hagas lo que hagas va dar igual y tampoco haces nada por alejarte y dejar de sufrirlos aunque tienes la puerta abierta de salir de esa relación te has acostumbrado a vivir así y es lo q hay. Ni que decir tiene que los efectos secundarios de una indefensión aprendida son devastadores, nula autoestima, depresión, tristeza, incapacidad para llevar una vida funcional…. en mi caso cuando me di cuenta de esto intenté revertir la situación y fijaos si es difícil de salir de una Relación así que lejos de pensar “me voy del lado de una persona que me está causando esto” pensé mejor “voy a ver como soy capaz de tolerarlo”. Entonces lo que hice fue empezar a ganar fuerza, identificar sus abusos e intentar remitirlos de qué manera? Con la única posible la ira desmedida, porque si, ante un maltrato psicológico o te dejas morir en vida con una indefensión aprendida o luchas con una ira intermitente cada vez que no puedes más. Que ocurrió con esto?, obviamente los abusos no remitieron lo más mínimo y yo me volví tóxica también (lo q peor llevo de todo lo que he vivido) con la diferencia de que ella no se desgastaba lo más mínimo poder lleva toda su vida con ese comportamiento bajo la manipulación emocional en la que ni se despeinan y yo en cada ataque de ira mi cuerpo sufría lo que es reventar de desesperacion lo me produjo estrés, desquiciamiento, irritabilidad, y sobre todo y lo peor de todo sentir que estaba acercándome al mismo nivel de esa persona.

Conclusión, tal y como dice David ES IMPOSIBLE hacer de una relación tóxica algo medio funcional, si estás en este caso haznos Un favor a todos y aléjate, pide un tiempo, un tiempo sin saber nada de esa persona y llegarás al punto de no retorno para no volver nunca más.

Un saludo a todos y muchas gracias David

    David · 27 julio, 2020 a las 4:40 pm

    Hola Luisa, te agradezco tu comentario ya que es un aporte excelente.

    Siempre hay una parte de negación cuando estamos metidos en este tipo de relación, como bien has dicho, nos resistimos a «soltar el ferrari». Es muy jodido renunciar a todas las sensaciones que nos proporciona pese a que sabemos que nos está desangrando cada vez mas.

    Es ahí cuando viene el autoengaño, lo intentamos justificar de mil maneras. Una de ellas es la indefension aprendida que como bien dices, tiene unos efectos terribles ya que anula directamente todas tus defensas lo cual es peligrosísimo al lado de una persona tóxica. A partir de ahí para ellos es un festín donde abusan de ti sin ningún esfuerzo, y lo que es peor, cuando te han drenado del todo entonces te descartan y pasan a la siguiente victima.

    Tambien es totalmente cierto que si entras en su juego, ellos no se desgastan lo más mínimo, de hecho ellos se alimentan de esto. Para las personalidades tóxicas se trata de combustible. Cuando consiguen provocarte reacciones emocionales entonces saben que tienen poder sobre tí, y para una persona tóxica, una de las prioridades mas grandes es ganar poder sobre su pareja (y sobre todas las personas en general). Tu te violentas, te desgastas y en cambio ellos están en su salsa porque es su modo de vida.

    Como dice el psicólogo Ross Rosenberg, autor del Síndrome del imán humano, «no luches contra un cerdo, te vas a ensuciar y al cerdo le gusta».

    Es por ello, y no me cansaré de repetirlo, que la única manera de ganar con estas personas, es sacándolas de tu vida para siempre. Mientras ellas estén cerca ellas siempre ganarán a tu costa y tu acabarás perdiendo mas y mas.

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