Durante una de mis consultas online, un lector me preguntó como estuve seguro de que había superado las secuelas de mi última relación tóxica con una mujer con trastorno narcisista de la personalidad.

Me pareció una pregunta muy útil, ya que el camino de recuperación es generalmente bastante largo, siendo difícil saber si estamos acercándonos realmente al deseado final.

En mi caso la relación duró un año, con ruptura a los 6 meses y posterior reconciliación para volver a las mismas dinámicas.

Si tu todavía estás dentro del proceso, estas cuestiones pueden servirte como escala de medida para comprobar lo cerca que estás de conseguir llegar a superarlo.

Son cambios que se producen lentamente, imperceptibles porque ocurren casi sin que te des cuenta. No te levantas un día y de repente dices, ¡Vaya, la he olvidado de golpe!.

Es por esto que siempre digo que la superación de una relación tóxica es una carrera de fondo y no un sprint.

 

Estas fueron los  14 síntomas más representativos que tuve cuando superé a mi ex pareja narcisista:

 

1.- Dejé de hablar de ella en general. No sacaba el tema ni con amigos, familia, conocidos… no necesitaba que nadie validara mi versión de los hechos porque yo mejor que nadie sabía el abuso que había sufrido.

 

2.- Cuando conocía a alguien ni se me pasa por la cabeza hablar de mi ex, eso era cosa del pasado y en ese momento estaba conociendo a otra persona con la que escribir una nueva historia.

 

3.- Empezaba a costarme recordar situaciones que vivimos juntos, el nombre de sus amigos, sitios donde fuimos, las cosas que me decía… Esto no quiere decir que me olvidara de lo tóxica que era, sino que simplemente sabía que no lo quería y punto.

 

4.- Dejé de sentir ninguna emoción hacia ella, ni ira, ni rencor, ni añoranza. Nada.. Simplemente sabía que era una narcisista encubierta y que la había desenmascarado. Lo que habíamos vivido había sido un montaje suyo para obtener poder sobre mí y obtener combustible, nada mas.

Es como darte cuenta que la persona tan encantadora con la que llevas hablando media hora en realidad solo quiere venderte un seguro de hogar. Una vez que descubres sus intenciones ocultas, te das media vuelta y te marchas.

 

5.- Estaba demasiado ocupado construyendo mi vida como para repasar mentalmente cada situación que compartimos, o para pensar lo que estaría haciendo ella. Mi tiempo era muy valioso y lo empleaba para centrarme en mi trabajo, familia y amigos… para hacer lo que me gustaba.

 

6.- No necesitaba nada más de ella, no necesitaba respuestas de ella porque ya lo entendí todo por mi cuenta. Comprendí que utilizó conmigo un juego que yo desconocía, pero que me encargué de descubrir e investigar a fondo y al que ya no iba a jugar mas, porque es un juego preparado para que el ganador siempre sea el mismo.

 

7.- No añoraba ni buscaba en nuevas parejas vivir el bombardeo de amor porque entendí que no es normal, que las relaciones sanas y la intimidad se construyen poco a poco y que no existen las almas gemelas instantáneas.

 

8.- A raíz de todo lo que había aprendido, comencé a identificar rápidamente a mi alrededor los comportamientos tóxicos, tanto en personas con las que interactuaba como en las que había en mi entorno (reuniones sociales, familia, otras parejas).

 

9.- Dejé de lamentarme por lo que me ocurrió porque lo utilicé para identificar aspectos de mi personalidad que necesitaban ser mejorados como la falta de límites personales, la autoestima y mi individualidad.

Aproveché la oportunidad como trampolín para desarrollarme interiormente, no sin antes reconocer que había cosas que trabajar en mí. Sabía que esto era algo que ella nunca haría, ya que era incapaz de reconocer ningún fallo suyo.

 

10.- Las personas que aparentemente eran muy seguras de si mismas y solo hablaban de sus virtudes pero nunca de sus defectos comenzaron a  causarme rechazo nada mas conocerlas, porque sabía que se trataba de rasgos narcisistas.

 

11.- Comencé a valorar más la calidad humana que la intensidad que pudieran proporcionarme mis posibles parejas. Dejé de buscar una historia de amor imposible.

Ahora quería una persona de carne y hueso, alguien natural con la que pudiera estar tranquilo y en paz.

 

12.- Dejé de leer material sobre narcisistas, psicópatas y borderlines porque ya no sentía que necesitara saber nada mas sobre ellos. De hecho, una vez que comprendí como funcionaban me aburrían sus dinámicas porque eran siempre las mismas.

Mis cuentas de youtube y amazon dejaron de sugerirme títulos sobre estos temas porque pasé a hacer búsquedas de mis propios intereses, como la acampada, el submarinismo, patinaje, viajes, etc.

 

13.- Cuando me llegaban sus intentos de recontacto, los recibía con una sonrisa, sabiendo que ella ignoraba completamente que yo había descubierto su juego.  De hecho, en ese momento  y gracias a haber identificado y estudiado el narcisismo, sabía muchas más cosas de ella que ella misma.

Ante sus hooverings yo actuaba como si hubiera pillado a un niño pequeño intentando robarle a otro el bocadillo del recreo. Simplemente borraba su mensaje sin siquiera leerlo y seguía con lo que estaba haciendo en ese momento.

 

EL CAMBIO MAS REVELADOR…

Y por último, quizá la señal más sorprendente, fue que terminé teniendo lástima por todas las mujeres tóxicas que conocí. Fue algo que me llegó cierto día sin buscarlo ni desearlo.

Yo había llegado a un punto en que había conseguido sanar el daño que ellas me hicieron, y retomé mi vida fortalecido, con nuevos objetivos y rodeado de gente que me quería.

Me lo hicieron pasar mal si, pero en mi caso solamente fue algo puntual y pude superarlo gracias a mi capacidad de investigación, comprensión y trabajo personal. Volví a dedicarme a las relaciones que ya tenía con mis seres queridos.

Sin embargo, saber que estas mujeres iban a ser infelices toda su vida me pareció algo triste. Entender que son incapaces de sentir empatía y que nunca van a poder desarrollar verdaderos lazos de amistad y amor auténtico es lo mas similar a tener una maldición.

 

De alguna manera entendí que lo había superado del todo cuando un día me di cuenta de que la había perdonado. Pero este perdón no tenía nada que ver con aprobar sus actos, ni pensar en recontactar con ellas, sino con haber interiorizado que son personas dañadas. Mujeres que no han sido capaces de sanar ese daño y van transmitiéndolo a los demás porque no conocen otra forma de sobrevivir.

Y entendí que la gran perdedora era ella en realidad y no yo como creía al principio, porque tiene que ser muy triste sufrir esa incapacidad que no se puede arreglar.

Tiene que ser triste que tu paso por el mundo sea de esta forma tan pobre, marcharte un dia sin haber sido capaz de sentir el amor recíproco y verdadero con tus seres cercanos.

 

Pero no era pena lo que sentía, porque no me compadecía de ella, sino mas bien lástima.

Lástima e indiferencia… es lo único que queda una vez que rompes su juego, lo superas y les dejas atrás…

 

 


12 comentarios

Karson · 13 noviembre, 2021 a las 19:32

Después de varias consultas con David, solo puedo decir que recomiendo al 100% la ayuda que ofrece, sabe realmente de lo que está hablando, además tiene una calidad humana y empatía admirables, te sientes arropado y comprendido algo que no he logrado ni con terapeutas, familia ni amistades.

Debido a que las personas por más que nos quieran jamás serán capaces de comprender lo que nos ha sucedido si no han experimentado en sus propias carnes el infierno que vivimos con alguien así, sobretodo sucede con muchos terapeutas (si un amigo por poner un ejemplo, se rompe una pierna pero tú jamás has tenido ese tipo de lesión por más empatía y conocimientos médicos que tengas no podrás saber a ciencia cierta el sufrimiento que conlleva).

Es importante comprender cómo funcionan estas personas, qué efectos provocan en nosotros y como tomar acción para recuperarse.

David me ha ayudado mucho a interiorizar estos conceptos tan importantes y le estoy realmente agradecido, sus consultas a nivel práctico me han servido mucho más que la de psicólogos doctorados a los que dejé de acudir porque no eran capaces de calibrar realmente el problema.

Un saludo a todos los lectores que están luchando por salir de esta situación, porque creerme que salir de ahí es lo más importante si se quiere conservar la salud tanto física como mental, no estáis solos y no os estáis volviendo locos, es algo por lo que todos los que hemos vivido tener una relación con un trastornado/a hemos sufrido y hay salida siempre aunque no sea un camino de rosas.

Y un saludo y abrazo bien grande a ti David, muchas gracias por tu labor que ayuda a tanta gente.

Ángel · 15 noviembre, 2021 a las 20:52

Hola a todos, os recomiendo lo mismo que comenta Karson, no dudéis en consultar y compartir vuestra historia con David.

Tiene una gran experiencia en estos trastornados y os validará vuestra experiencia traumática. Además nos ayudará a ver qué aspectos de nuestra personalidad atraen a estos perfiles y qué debemos hacer para detectarlos y huir antes de que sea demasiado tarde.

Gracias David por esta gran aportación que has hecho. Un abrazo fuerte a todos y ánimo💪

Oscar · 18 noviembre, 2021 a las 12:40

Hola David!

tengo una pregunta ya que lo vivo mucho y me cuesta sobrellevarlo.

Lo de repasar ciertos momentos mentalmente ¿a qué crees que se debe?

Es cierto que en lo personal, aun me cuesta asimilar lo tóxica que era porque mi cabeza muchas veces trata de obviar eso y volver a la idea de que es una persona normal. (qué paciencia 😅)

En cualquier caso, no se si tienes alguna sugerencia o un atisbo de luz donde mirar.

Muchas gracias por tus aportes!

Un abrazo

    David · 20 noviembre, 2021 a las 11:37

    Hola Oscar.

    A nuestro cerebro le cuesta mucho asimilar que esa persona a veces tan dulce y que parecía nuestra alma gemela, sea un auténtico demonio. Es consecuencia de la tremenda disonancia cognitiva que produce estar con ellos.

    Como bien has definido, debes tener paciencia con tu cerebro emocional. Te intentará llevar a su terreno convenciéndote de que lo bueno era muy bueno, y lo malo, no tan malo.

    Leyendo este bog lo que haces es alimentar tu lado racional, y reforzar una visión real de esta persona. Esta es la forma en la que se rompe esa disonancia cognitiva y puedes verles como realmente son.

    Tienes que entender que ellos juegan a este juego contigo:

    – Dejarte sin respuestas a propósito
    – Son oscuros y ambiguos
    – Dan a entender ciertas ideas que te afectan, pero nunca a las claras
    – Siempre envueltos por un halo de misterio
    – Dan la sensación de tener una parte de su vida oculta
    – Dicen una cosa y después hacen otra
    – Si les preguntas directamente, evaden la pregunta o se van por las ramas

    Todas estas actitudes, te producen esta disonancia cognitiva, a la vez que te mantienen constantemente en vilo.

    Tu cerebro, como el de cualquier otra persona, necesita «tener ciertas cosas claras», y con ellos nunca ocurre. Como ellos mismos no te proporcionan esas respuestas, tu cerebro está constantemente rumiando datos antiguos para ver si es capaz de obtener dichas respuestas mediante algun dato que se hubiera escapado.

    Esto lo que consigue es que permanezcan durante mucho tiempo presentes en tu mente. Justo lo que ellos quieren y justo lo que nosotros no queremos.

    Con una persona sana nunca te ocurrirá esto, porque bastará que le preguntes directamente para obtener una respuesta sincera que te dejará tranquilo.

    Las respuestas que necesitas de ella, ya te las proporcionó con sus actos. Los actos de una persona hablan mucho mas alto que cualquiera de sus palabras, sobre todo cuando estás con un manipulador artista de la tregiversación.

      Oscar · 22 noviembre, 2021 a las 00:21

      Vale, veo sentido a lo que comentas de seguir investigando y leyendo y escuchando experiencias de otra gente para conseguir revertir esa añoranza e ir poco a poco espaciandola en el tiempo. (Esto ultimo interpreto yo que funciona así).

      Pero claro, no deja de ser algo muy muy doloroso. No sé a los demás, pero yo estoy en plan “no puede estar pasandome esto a mi”… porque claro, una cosa es lo que digan o tal y otra cosa es vivirlo.. al fin y al cabo era una persona de carne y hueso.. se queda cierto vacío despues de esto. Es como que cuesta encajar el “¿y entonces, qué he vivido?” es difícil.

      ¿Cómo llevaste tu este proceso y trabajaste en tu individualidad? porque ese sentimiento de vacío, muchas veces de perdida del sentido del rumbo o de la vida creo que está relacionado con la tristeza tan profunda que se puede llegar a sentir (aunque tampoco estoy seguro). En cualquier caso, es dificil de encajar.

        David · 22 noviembre, 2021 a las 20:59

        Hola de nuevo Oscar.

        Desde luego el proceso es difícil, de lo contrario ni yo estaría escribiendo ni tu leyendo. Las relaciones tóxicas se superarían de un dia para otro y estaríamos ocupandonos de otras cosas.

        Es duro, por eso otras personas eligen quedarse metidos ahi para siempre y nunca dan el paso de cortar.

        Forma parte del proceso normal que sientas todo esto. Primero necesitas asimilar e integrar ciertos conceptos sobre este tipo de personas, esto suele llevar un tiempo y es un proceso que se acelera si tienes a alguien que te haga de catalizador.
        En cuanto a trabajarte, es indispensable el triángulo LIMITES-AUTOESTIMA-INDIVIDUALIDAD. Los tres se retroalimentan entre sí y están intimamente unidos. Son la clave tanto para recuperar tu vida como para evitar ser su víctima nuevamente.

        Estoy preparando unos artículos sobre estos temas y también es uno de los capítulos de mi libro, pero aún tardaré un tiempo en poder publicarlo. Si te interesa que lo veamos de forma personalizada, echa un vistazo a la pagina de las consultas online. Creo que en el punto en el que estas te ayudarían bastante.

        Un abrazo!

        David.

Joanna · 20 noviembre, 2021 a las 20:18

¡Hola, David!
¡Te mereces un premio Nobel!
Que grande eres, y que trabajar tan valioso
Aciertas con absolutamente tooodo. Hay veces pienso, que tu y yo hemos estado con la misma persona….
Yo personalmente he pasado por todas las fases que escribes en tu blog.
Y ahora estoy justo en esta y espero la última.

Sigo recibiendo los correos electrónicos de vez en cuando (porque es la única vía por donde puede escribir, ya que le tengo bloqueodo en todos los sitios, y el lo sabe) Con cualquier tontería. El último era, a ver si me acuerdo donde esta guardado su edredón, que hacer frío y por la noche se le congelan las pelotillas. Sin más. Me río, elimino correo y sigo con mis cosas.
Ánimo a todos, que dejen estos seres sin amor y sin culpa cuanto antes!!! De allí no se saca nada bueno.
Muchísimas gracias, David. Gracias a ti he entendido muchas cosas.
¡Un beso y un abrazo enorme!

    David · 21 noviembre, 2021 a las 10:03

    Hola Joanna!

    Muchísimas gracias por tus palabras, me alegra un monton que te sirvan de ayuda. Vuestro feedback es el motor que hace que este blog siga creciendo.

    Todas las personas tóxicas tienen una manera de actuar muy parecida de base. Este es el motivo por el que ocurre esto, y por eso dicen que cuando has conocido a un narcisista los has conocido a todos.

    Es muy reveladora la experiencia de observarles de lejos una vez que te has salido de su zona de control. Cuando ya has roto su enganche y puedes verles sin la venda, te das cuenta de lo que son, personas dañadas e inmaduras emocionales que siempre repiten los mismos patrones.

    Con la comprensión y el tiempo suficiente, acabas sintiendo lástima por ellos.

    ¡Un abrazo muy fuerte Joanna! Me alegra saber que tu proceso ha evolucionado tan positivamente.

      Pedro · 25 noviembre, 2021 a las 08:45

      Hola,
      A mí creo que me ocurre algo similar a cuando pierdes el olfato con el covid, que después lo recuperas, pero ya no sabes si como antes por qué no te acuerdas cómo era antes., Quiero decir que hay un cambio cerebral, algunas situaciones de abuso, incomprensión y disonancia cognitiva te dejan huellas que supongo que permanecen, no digo que para siempre, pero nunca sé si he vuelto a ser el mismo sexo afectivamente hablando ., Obviamente puedes dejar una droga que afecta negativamente a tu organismo, pero los daños que haya causado permanecen aunque ya nunca busques otra dosis., A nivel psicológico el símil nose si será igual, pero podría ser que un poco si.

      Gracias, y ánimo a lxs que están o estuvieron en una relación dañina.

        David · 27 noviembre, 2021 a las 10:23

        Hola Pedro.

        Es cierto que debido al abuso se modifica el funcionamiento del cerebro. Sin embargo, he podido comprobar personalmente que es posible revertir ese efecto.

        En mi caso he gestionado el daño que me hicieron, he conseguido recuperar la persona que yo era antes de conocerlos al 100%, pero además aprendiendo a identificarles y evitarlos.

        Sin embargo, tuve una epoca en la que creía que era como tu comentas. Que me habían dejado traumatizado de por vida y nunca iba a poder superarlo. Después me di cuenta de que esto no era cierto, con el trabajo adecuado se puede sanar ese daño, sin embargo el camino es tan largo que a veces creemos que nunca va a llegar el final.

Helena · 28 noviembre, 2021 a las 09:22

Concuerdo totalmente contigo, David.
Pensaba que el dolor intenso que sentía nunca se iba a ir, que mis días oscuros serían para siempre. Poco a poco, el dolor ha disminuido, me siento más tranquila y en paz sabiendo que ya no tengo que soportarlo, ni tampoco sufrir sus manipulaciones y chantajes además de sus amenazas.
Todo el trauma y daño que me causó son impresionantes, pero mi fuerza de voluntad ha sido mayor, hoy sé que no fue mi culpa, yo no era la mala de la historia.
Solo hemos sido víctimas, ahora somos supervivientes y podemos ponernos en pie.

    David · 28 noviembre, 2021 a las 09:59

    Hola Helena.

    Te agradezco que compartas aquí tu testimonio para que otras personas afectadas comprueben que hay luz al final del túnel.

    Ayer publiqué este artículo

    En el, he contestado preguntas que me suelen hacer los lectores durante las consultas online. Cuando refieren si serán capaces de superarlo, cuanto tiempo tardarán, etc… les contesto que depende de su actitud. Justamente es lo que tu has expresado muy bien, TU FUERZA DE VOLUNTAD FUE MAYOR.

    Y ahí esta la clave. Recuperarse y sanar los daños de una relación tóxica pasa por tomar iniciativa y tener la firme convicción de que no te vas a rendir jamás.

    En el libro de Walter Riso, un paciente gritaba «¡¡¡No me vas a ganar, no me vas a ganar!!!», para conseguir desapegarse de la ducha con agua caliente. Lo hacía mientras tomaba duchas de agua fría…resistiendo, siempre resistiendo.

    Esto es lo que te lleva, como has podido comprobar, a superarlo y dejarles atrás. Que tu ejemplo sirva para iluminar a otros en su camino.

    Un abrazo fuerte.

    David.

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