¿Como puedo ayudar a un amigo cercano que ha caído en las redes de una mujer TLP o Narcisista?
Muy sencillo. No puedes. O al menos no puedes hacer nada hasta que sea él mismo el que te pida ayuda directamente.
Muchos lectores del blog que pasaron y superaron una relación tóxica con un TLP o Narcisista se encuentran después con alguien de su entorno que claramente ha topado con alguien abusivo.
Al haber vivido la experiencia previamente, les resulta muy fácil identificar las dinámicas entre ellos. El refuerzo intermitente, la dependencia emocional, el enganche sexual, drenaje de recursos, etc…
Desde su punto de vista es evidente lo que está sucediendo, por lo que intentan ayudar a la víctima, normalmente un amigo o familiar cercano.
Hasta aquí todo parece en orden. El problema es que todas estas personas me comentaron meses después que acabaron desgastadas, frustradas y con una gran sensación de impotencia. Y el amigo en cuestión seguía en la relación.
Ten en cuenta que es mucho más complicado de lo que parece ayudar a alguien que está inmerso en una relación toxica. Si te encuentras en esta situación, déjame que te explique los motivos
NO PUEDES AYUDAR A QUIEN NO PIDE AYUDA
He tenido bastantes casos donde alguien me dijo “
David, le di tu contacto a un amigo porque está atrapado en una relación tóxica y no soy capaz de sacarle. Le he hablado de ti, le he enviado tu blog y le dije que te escriba contigo porque seguro que le ayudas”.
Pues bien, esas personas nunca me contactaron. Y los pocos que me contactaron para tener una consulta conmigo acabaron desapareciendo antes de llegar a hacer una videollamada.
Es muy importante entender esto. Hay una gran diferencia entre aquel afectado que busca ayuda por su cuenta y el que recibe ayuda sin haberla pedido.
En el primer caso, ha habido un proceso mental previo donde esta persona ha aceptado que quizá está sucediendo algo extraño, que hay situaciones que no cuadran. Por eso dio el paso de comenzar a buscar en internet y encontró un blog como este.
Entonces probablemente leyó algunos artículos y se sintió identificado.
“Esto es muy parecido a lo que me sucede, quiero hablar con alguien que pueda ayudarme”.
Es decir, esta persona está buscando respuestas para comportamientos que no le parecen normales. Se encuentra en lo que denomino la Fase 2.
En el segundo caso, probablemente esa persona aún cree que puede “arreglar” a su pareja y disfrutar de la parte intensa sin las consecuencias. Entonces va a ser muy difícil que te escuche. Incluso si lo hace, volverá a caer de nuevo porque todavía confía en que haya un final feliz.
Cuando advertimos a una persona cercana que probablemente está saliendo con un narcisista o TLP, es más que probable que aún se encuentra en la Fase 1.
O bien aún se encuentra en la euforia de la luna de miel, o bien se está sintiendo mal pero no le pasa por la cabeza perder su (discontinua) fuente de placer.
EL PODER DE LA NEGACIÓN
Como dice esa frase “No hay mayor ciego que aquel que no quiere ver”.
En todas las víctimas de relaciones abusivas hay una parte de negación. Es la solución temporal de nuestro cerebro para evitar perder la parte placentera.
“Bien, se que no me encuentro bien desde que conocí a esta pareja, pero me proporciona placer intenso a veces por lo que minimizaré, justificaré o negaré sus efectos negativos en mí con tal de no perder esos momentos”.
Tu vas a ser el malo de la película si intentas hacerle ver que está equivocado. Digamos que estás tratando de romper una trampa que hace su cerebro para sentirse bien, por lo que serás visto como un elemento conflictivo.
Es por eso que algunas víctimas se alejan de amigos que intentan ayudarles. En realidad, les recuerdan constantemente algo que han decidido no ver de forma voluntaria.
DEJAR UNA ADICCIÓN ES UNA DECISIÓN INTERNA
Nunca dejamos de ser adictos a algo porque alguien nos dijo que lo hiciéramos.
Dejaste de beber tanto los fines de semana porque te diste cuenta de que lo pasabas muy bien esa noche, pero la resaca del día siguiente era terrible. Dejaste de pedir el menú de hamburguesa gigante en Burger King porque te diste cuenta de que después te sentías fatal toda la tarde.
En definitiva, decidiste hacerlo en base a una conclusión basada en tu propia experiencia personal. Para cambiar una convicción profunda (como por ejemplo que encontraste a tu alma gemela y debes ofrecerle tu vida entera), debe de haber evidencias externas fuertes.
Esto sucede en algunos puntos de inflexión donde por ejemplo la víctima es ingresada en el hospital, tiene un accidente, fallece un familiar, etc.… y comprueba que su pareja no le brinda ningún tipo de apoyo.
Es lo que llamo los puntos de no retorno.
Pero incluso habiendo sufrido esto, algunas personas simplemente decidirán ignorar la evidencia y seguir adelante.
QUIZÁ AUN TIENE ALGO QUE APRENDER
He tenido cinco relaciones tóxicas con cinco mujeres distintas. Por supuesto que mi familia y amigos me avisaban.
A día de hoy, años después de todo aquello, entendí que me sucedió porque todavía tenía cosas que arreglar en mí. Topar con estas mujeres e involucrarme con ellas eran avisos de que necesitaba mejorar en algunas cosas.
Es muy probable que esta persona a la que quieres ayudar, tenga un triángulo débil de Límites, Autoestima e Individualidad.
Es decir que haber caído en una relación abusiva es el síntoma, pero no la causa. Simplemente porque consiguieras sacarle de allí no se arreglaría todo por arte de magia.
De hecho, es muy frecuente que salten a una nueva persona tóxica si la relación se acaba.
Como dice Reee Berry en su libro: “Si haces por otros lo que ellos pueden hacer por sí mismos, les robas la oportunidad de crecer.”
Hasta que no entiendan que tienen carencias en una o varias de estas áreas, seguirán repitiendo el mismo patrón.
Para que me entiendas, es lo mismo que empeñarte en ponerle aire a la rueda de un coche que está pinchada. Cuando ves que la goma empieza a desinflarse y tú tienes una bomba, no puedes evitar darle aire cada vez. Pero la única persona que puede poner el parche es el dueño del coche (aunque tú le apoyes).
EL QUE SOPORTARÁ EL MONO SERÁ EL Y NO TU
Ten en cuenta que su cerebro ahora mismo está cableado en favor del narcisista. Se ha habituado a consumir regularmente una droga que solamente el/ella puede proporcionarle.
Es decir que no serás tu quien sufra el mono si mañana lo dejan. Esto hace que desde fuera parezca fácil salir, pero no lo es.
La persona que se ha habituado a consumir una sustancia no se va a desprender de ella fácilmente porque está acostumbrada a sus efectos placenteros.
No puedes esperar que de un día para otro y porque tu se lo digas, dejen de consumir. Ellos saben que el síndrome de abstinencia llegará y entonces tú no podrás hacer nada por ellos.
Se necesita una motivación muy fuerte para ser capaz de dejar una droga y no sucumbir cuando llegue el síndrome de abstinencia.
Y esta motivación solo puede venir, como ya vimos, de un cambio de creencias profundo a través de su experiencia.
Yo mismo fui una de estas personas que no se dejó ayudar en su día. En aquel momento lo que más hubiera deseado es que alguien me dijese que estaría bien sin ella una vez pasara la fase de abstinencia.
Aunque probablemente no me lo hubiera creído.
CADA PERSONA ATRAVIESA LAS FASES A DISTINTA VELOCIDAD
Aunque todos los que consiguen avanzar pasan por fases similares , no todos lo hacen a la misma velocidad.
Algunas personas son más emocionales y en otras predomina una parte racional. Unas partían de una autoestima saludable y otras comenzaron la relación aferrándose a ella como si fuera su salvavidas.
Depende de muchos factores, y aunque sea frustrante verlo desde fuera, no vas a poder acelerar el proceso. Cada uno debe hacer su propia travesía y a su propio ritmo.
Tomar conciencia de la propia codependencia y romper ese patrón a veces es una tarea que lleva gran parte de nuestra vida. En mi caso necesité sufrir cinco relaciones tóxicas de tres años y medio en total, y llegar a los 38 años para abrir los ojos y dejar de ser codependiente.
Solamente cuando esta persona acepta que tienen un problema, se puede empezar a trabajar en el problema, no antes.
CADA UNO ES RESPONSABLE DE SU PROPIA VIDA
Ten esto en cuenta. Cada ser humano es el único dueño y responsable de su vida.
Puedes estar allí si te piden ayuda o consejo, pero no podrás tomar decisiones por nadie.
Este es el motivo por el que las personas que deciden arruinar su vida consumiendo drogas, acaben haciéndolo y no hay nada que pueda detenerlo.
Llegado un momento, si no han querido aceptar tu ayuda, tu objetivo es protegerte a ti mismo. No puedes dedicar tus recursos eternamente a una persona que no quiere ser ayudada.
Y ten cuidado con aquellos que solamente buscan descargar en ti todos los problemas con su TLP, pero después nunca pretenden hacer un cambio real. Puede ser muy desgastante para ti.
Libérate de culpa, no puedes salvar a quien no quiere ser salvado. Incluso yo mismo he visto como personas que fueron agredidas y vejadas por su pareja volvían a caer en la relación a pesar de mi ayuda.
Sencillamente piensa que si vuelven es porque aún necesitan vivir esa experiencia antes de despertar.
Como explica «Deja de Andar sobre cáscaras de huevo», puedes ayudar de la misma forma que lo hace un Faro para los barcos que navegan.El faro envía su posición para ayudar a la tripulación a evitar peligros. Pero el faro (suponiendo que pudiera moverse) no debe lanzarse al agua para salvar a otros barcos porque acabaría hundido en el fondo del mar.
Cada persona debe lidiar con sus propios problemas, y aunque es encomiable que estés dispuesto a ofrecer tu ayuda, debes hacerlo cuando hay reciprocidad.
Es decir, yo te envío una señal y tú giras el timón.
De lo contrario el que termina hundiéndose eres tú mismo.
QUE PUEDES HACER CUANDO ALGUIEN NO QUIERE SER AYUDADO
La única manera en la que puedes ayudar a esta persona es transmitirle que tu ya pasaste por este proceso y lo conoces bien.
Puedes decirle algo como:
“Se por lo que estás pasando y no es fácil, pero si en algún momento necesitas apoyo puedes contar conmigo”.
Y después seguir con tu vida. En algunos casos, ellos cruzan un punto de no retorno o simplemente se cansan de vivir así y deciden que quieren cambiar las cosas.
Entonces sabrán que tu vas a estar allí.
1 comentario
Agustín · 16 marzo, 2026 a las 12:34
Es todo ciertísimo. Tengo un amigo que hace poco tiempo terminó una relación con una mujer tóxica (todo apunta a que era una narcisista). Estuvo un año y medio con ella y le sacó todo el dinero que tenía ahorrado. Le pagaba todos gastos, estaba encima de ella y solo obtuvo desprecios, vejaciones y vacío. Yo estuve advirtiéndole durante todo ese tiempo pero casi llego a perder su amistad por esta insistencia. Al final él se dio cuenta, hubo punto de inflexión y me dio la razón diciéndome que cuando estaba metido en esa historia no lo veía. Le he dicho seriamente que esta historia se puede volver a repetir de nuevo si no corrige esa codependencia que tiene. Le he insistido con que haga terapia psicológica para hacerse fuerte por dentro, forjarse límites y no depender emocionalmente de nadie. Nuestra tarea no es sanar o salvar a personas tóxicas, sino sanar en nosotros lo que nos ha unido a ellas. Algo parecido pero sin ser tan exagerado me pasó con aquella amiga tóxica que describo en el testimonio 26: yo no lo veía y quería volcarme en ayudarle. Mis amigos me advertían y al final me di cuenta por mí mismo. Al final es el propio interesado quien tiene que verlo por sí mismo. No es nuestro trabajo salvar a nadie, sencillamente no podríamos; es trabajo de los profesionales de la salud mental, y aún así dichos profesionales tienen sus limitaciones a la hora de ayudarles. Nuestro objetivo tiene que ser siempre protegernos. Y si repetimos el mismo patrón de la codependencia cayendo en manos de personas tóxicas, toca trabajar en nosotros aunque sea buscando ayuda profesional. Enhorabuena David, por tu trabajo! Cuando publiques el libro, muchos lo queremos leer. Seguro que no tiene desperdicio.